Capítulo 14

Duermo poco y sin embargo tengo más energía que nunca… me sobra tiempo y mi mente está más alerta y rápida de lo que jamás estuvo antes… sonrío solo porque sé claramente cuál es la razón. Si alguien me hubiera anticipado lo que me está sucediendo probablemente lo habría golpeado y no le habría creído, pero es tan real como mi piel marcada con sus chupones, como sus ojos azules, como las paredes de la sala de clases, como el aire que estoy respirando.

Son las 11:54 y, aún faltan unos minutos para que comience esta tan esperada reunión. Tengo una vaga idea de para qué me han invitado a este lugar, me gusta que Jorge Rabbs, senador de la república, se haya fijado en mi. Es un tipo amable, educado, políticamente correcto, de gran popularidad.  Creo que hay mucho más en él y admiro su forma de hacer las cosas. Es un político de larga trayectoria y me siento particularmente honrado de que quiera conversar conmigo.  Reconozco que estoy nervioso, nunca antes me habían invitado a mi solo a una reunión de este nivel.  Es un momento importante en mi vida, creo que puedo definir muchas cosas sobre mi futuro a partir de esta pequeña reunión, es importante… debería estar totalmente concentrado en ella… no puedo evitar sonreír, sus odiosos y adorables ojos azules se cruzan a cada rato por mi mente y me haces sentir… ¿feliz?… si, así es como me haces sentir… Skylar, Skylar… solo repetir su nombre me causa un  placer interno que solo es mío… no sé que me estás haciendo pero me gusta mucho lo que me provocas.

 Veo el auto del senador detenerse frente a sus oficinas y me preparo para esta conversación.

“Futuro promisorio”, “grandes expectativas”, “esperanzas”, “carrera política, “servicio al país””.

Si que saben usar las palabras. Me han dejado la cabeza completamente llena de esperanzas y expectativas. No hay un ofrecimiento concreto, aparte de invitarme a unirme a su partido político por el momento, pero me han dejado entrever que tal vez… solo tal vez, pueda haber una carrera política en mi futuro y que, nuevamente tal vez, podría contar con su apoyo.

Pero no puedo negar que estoy emocionado y tremendamente entusiasmado. Me gusta como suenan sus palabras y la oportunidad que podría abrirse para mi futuro. Estoy extremadamente feliz, quiero gritar, correr, compartirlo …. Contigo. Si!!!.  quiero compartirlo contigo ahora mismo, pero son las 3 de la tarde.. ¿Dónde te encuentro a esta hora Skylar?.

Recuerdo el teléfono, y mientras manejo le envío un mensaje. Es la primera vez que le envío un mensaje

– “donde estas?” – los minutos pasan pero en el siguiente semáforo rojo me llega la respuesta

– “clases, que pasa

– “Necesito hablar contigo” –

– “público o privado?” –

¿publico o privado?…

No respondo a su mensaje de inmediato… Lo que está escrito en la pantalla me ha dejado mudo… pensativo.

Es sólo hasta este momento en que me doy cuenta de que mi relación con Skylar TIENE que ser privada bajo todo punto de vista. Por supuesto siempre lo tuve claro, pero hasta ahora me doy cuenta de lo importante que es que esta relación no sea conocida… algo me duele en el pecho, en mi mente, en el corazón… Mi ánimo ha cambiado bruscamente ¿qué me pasa?, no puedo salir y gritarle al mundo que soy feliz contigo… no puedo.. .pero quiero hacerlo.. ¿Estoy completamente loco?, por alguna extraña razón siento como si estuviera traicionándolo  a él.. tan precioso y valioso.. tan especial…  quiero gritar que soy feliz contigo, que me haces feliz, pero definitivamente no puede ser.

– “tu depto. ¿hora?”-  pasan varios minutos hasta que finalmente responde

– “6 pm” –

Faltan varias horas todavía. Me estoy comportando como una quinceañera enamoradiza. Quiero verlo ahora mismo. No me reconozco. Siento que me están sucediendo las cosas que solo he visto en las demás personas, en mis hermana, amigos, cuando están enamorados… ¿dije “enamorados”? sacudo la cabeza inconscientemente para eliminar esa palabra de mi mente.

Me detengo frente a un centro comercial. Voy a aprovechar el rato para comprar un par de cosas que necesito… quiero comprarle algo a Skylar, no sé por qué, pero quiero hacerlo feliz… miro las tiendas y me doy cuenta que no sé que le gusta. Me molesta no saber todo de él… que le gusta, ni siquiera sé que le gusta comer… nunca hemos hablado, no lo conozco.. me desconcierta darme cuenta que en realidad me importa tanto una persona de la cual sé casi nada, pero me tranquilizo pensando en que voy a remediar eso esta misma tarde. Voy a aprender todo lo que pueda sobre ti….y entonces, como un relámpago de deseo y miedo recuerdo nuestra última conversación… “una y una”… “una vez cada uno”.  Aparentemente soy un tipo tranquilo que camina relajado por un centro comercial pero por dentro … dentro mío tengo fuego, deseo quemándome, quiero poseer a Skylar más que a nada en este mundo. Es adictivo… quiero tener su  cuerpo para mi, recorrerlo entero, quiero escucharlo decir mi nombre mientras estoy dentro suyo, quiero….

Tengo que dejar de pensar y concentrarme en el momento, ahora, respiro tranquilo… ¿por qué yo no sabía que el deseo puede ser así de fuerte?, ¿cómo es que nunca antes lo sentí?…¿no hay una mujer que pueda hacerme sentir así?.

Mientras miro descuidadamente las vitrinas y escaparates, repaso mentalmente las mujeres con las que he estado a lo largo de mi vida y no, definitivamente no hay ninguna, hasta ahora, que me haya hecho sentir algo ni remotamente parecido a lo que me despierta Skylar.  De pronto siento temor. Skylar es un loco suelto… él tiene todo lo que necesita, sé bien que le sobran los interesados por estar al lado suyo, mujeres y hombres,.. también sé que su interés por sus parejas es bastante efímero… información recopilada gracias a Ángela y a comentarios que escuché durante la semana de preparación de la feria. No quiero ser un juguete momentáneo en su vida.. ¿soy uno más de sus caprichos?. No me siento así… no me siento como si fuera alguien poco importante… pero, no sé… me empiezo a desesperar, sé tan poco de él y me importa tanto.

Veo la moto pasar rápida directo a los estacionamientos del edificio, bajo el casco sobresale su pelo rubio y la forma de su cuerpo al moverse es dolorosamente excitante.  Le doy unos minutos para que suba al departamento y tomo un par de bolsas con algunas cosas que compré y subo al ascensor, completamente ansioso.  Me abre la puerta antes de tocar el timbre, cierro con el pie, suelto las bolsas que caen al suelo

¿Cuál es la urgen…

la pregunta queda a medio camino. Necesitaba besarlo desde hace un par de horas. Primero es un beso urgente, dolorosamente urgente, posesivo… lo sujeto, lo retengo contra mi cuerpo sin dejarlo moverse pero luego cambia, no sé de donde me sale este sentimiento, esta necesidad de abrazarlo y acariciarlo, de sujetar su rostro con ternura y jugar con sus labios. Me demoro mucho rato en solamente besarlo, mi lengua dentro de su boca… pero tranquilo, tocándolo suavemente, chupando despacio sus exquisitos labios hasta que gime… ¡Dios! ¡¿Como me excitas tanto sin tocarme?!, solo tenerte cerca de mí.

– ¿Qué te pasa? –  pregunta despacio, pegado a mi, abrazándome.

Aun estamos en la entrada del departamento. Lo aprieto fuerte contra mi… no, no es posible…¡¿lagrimas?!! Debe ser una broma. El nudo en mi garganta no me deja hablar. Lo suelto bruscamente y me voy al baño. Cierro la puerta y me quedo afirmado con ambas manos sobre el lavamanos mientras en el espejo veo como mis ojos se llenan de lágrimas que caen despacio por mi rostro. ¿qué es lo que me pasa?… YO NO SOY esta persona… el espejo me indica que es el mismo rostro, el mismo cuerpo y que todo es igual, pero este sentimiento… esta emoción tan grande que me ahoga, que no me permite respirar… no la reconozco. No sé qué me pasa. Dejo correr el agua y me lavo la cara mil veces hasta que me  tranquilizo. Ahora me siento completamente estúpido.

Skylar está sentado en la cama mirándome preocupado

– ¿Me vas a contar que te pasa?- se acerca y me tira de una mano hasta sentarme al lado suyo

– Tuve una reunión super interesante el mediodía

Intento que mi voz suene entusiasmada pero no me resulta mucho

 mmhh, ¿y eso te hizo llorar?

Skylar es brutalmente directo, siempre es así. No respondo inmediatamente

– No Skylar.. eso… fuiste tú

– ¿Por qué te hice llorar?

Quiero responderle  “porque te quiero” “porque estoy loco por ti” “porque me importas tanto que me asustas, más que nadie en este mundo” pero tengo miedo, tengo miedo de lo que estoy sintiendo y de este ser hermoso que me mira con sus adorables ojos y esa exquisita expresión en su rostro

– No lo sé

– Me estoy cansando de que me cuentes las cosas a medias, o me cuentas todo o no me digas nada – lo miro sin comprender – ayer también dejaste una frase sin terminar– me aclara.

Lo recuerdo… ayer iba a decirle que yo era el idiota que estaba loco por la princesa del cuento de hadas, pero tampoco se lo dije.

– Lo siento

Está molesto y lo entiendo, soy un manojo de emociones sin sentido, ni siquiera me entiendo a mi mismo y no quiero confesarle una palabra de lo que siento, entiendo que este molesto. Busco su boca para besarlo pero se mueve. Está esperando que le aclare lo que me pasó. No soporto que me niegue su boca. Sujeto su cabeza con ambas manos y busco su boca hasta encontrarla. Tengo hambre de besarlo, de su ser, de su cuerpo, de sus gemidos. Lo empujo sobre la cama y en cosa de minutos estamos desnudos, enredados uno sobre el otro. Me muevo despacio sobre su cuerpo besándolo, chupando y mordiendo cada parte que le provoca sensaciones de placer… es tan dulce recorrerlo así y escuchar sus gemidos. Skylar está excitado también. Lo tomo entero, chupo su sexo desde la base hasta la punta una y otra vez, mis manos acarician sus testículos.

– ¿Roberto?…. hora de tu clase

Lo miro sin entender. Skylar se mueve. Abre el cajón de la mesita y saca dos cosas: un protector y un tubo de lubricante.  Entiendo.  Mi corazón se acelera, siento los latidos en todas partes de mi cuerpo. Se queda frente a mi y pone una de su mano sobre mis ojos, tapándolos.

– Cierra los ojos

Obedezco sin dudarlo

– Cuando te imaginaste dentro mío… porque estoy seguro que ya lo hiciste – se burla de mi – ¿En qué forma te lo imaginaste?, ¿Dónde estoy yo? ¿Cómo estoy yo? –

– Estas de espaldas, debajo mío

Respondo automáticamente sintiendo que mi erección necesita atención. Esta conversación no es real… me excita tanto!

– Por atrás.. por supuesto!

Skylar abre el protector y con sus dedos expertos me envuelve en unos segundos, abre el tubo de lubricante, lo pone en su mano y baña generosamente el condón. No resisto tomar su cara y besarlo, profundamente. Estoy tan excitado que temo acabar antes de tocarlo siquiera. Skylar gira su cuerpo despacio. Esta de espaldas a mi… toma las almohadas que hay sobre la cama y las ubica debajo de su vientre…. es tan malditamente deseable. Su suave culo a mi disposición… Se lo que tengo que hacer. Estiro mis manos y sujeto sus caderas, me acerco hasta rozarlo. Skylar gime excitado. Separo sus nalgas.

– Despacio…¿okay?

Tengo que controlarme, no quiero dañarlo. La punta de mi pene toca su ano… es tan pequeño. No me explico cómo cresta voy a entrar ahí. Empujo despacio, seguro y lentamente.  Skylar se abre para recibirme, escucho su respiración entrecortada, me doblo sobre él y  nuestras pieles quedan en contacto, calientes, húmedas,  transpiradas.   Con una mano sujeto su cabeza contra la cama, mientras mi otra mano sujeta firme su cadera pegada a mí.  Vuelvo a empujar haciendo un esfuerzo para no embestirlo de una sola vez… despacio… cuesta mantener el control… la sensación es maravillosa,   Skylar me aprieta fuerte, los músculos de su recto están firmemente alrededor de mi pene.                                                                                                                                                                                                                                                            Estoy mareado de excitación.. no puedo comparar lo que siento con nada anterior…  Skylar  gime despacio y mueve sus manos hacia su propio sexo. Vuelvo a empujar más largo esta vez. Estoy completamente dentro de su cuerpo. Ni en el mejor de mis sueños imaginé jamás esta sensación. Muevo mi mano quitándola de su cadera y la junto con la suya alrededor de su pene, frotándolo mientras comienzo a moverme muy lentamente retrocediendo y empujando dentro de Skylar. El sonido que se produce cada vez que empujo dentro suyo es terriblemente obsceno, excitante, su cuerpo se sacude despacio cada vez y gime.. ¿de dolor? ¿placer?

– ¿Duele? – pregunto cerca de su oreja

– Estoy bien

Gira su cabeza rubia y sus labios ente abiertos me incitan a besarlo…

– Di mi nombre – le pido

– Estas loco

Sonríe pero me complace y pronuncia mi nombre mientras jadea encima de mis labios

– Roberto… Ro..berto… Ro… bertooooo

Mi mano y la suya continúan frotando su pene, estoy empujando dentro suyo y su lengua esta dentro de mi boca… eyaculo antes de terminar el beso… dentro de él… Skylar también acaba en mi mano unos segundos después. Caemos agotados, lado a lado. Despacio salgo de él, sosteniendo el condón. Lo quito y lo dejo sobre la mesa de noche, y abrazo fuerte a Skylar,.. lo necesito pegado a mi… El sexo tiene un efecto tan tremendamente grande sobre él, se ve tan hermoso. Me siento absolutamente satisfecho, con su cuerpo a mi lado.  Nos quedamos un rato en silencio… infinitamente compenetrados… no hay necesidad de palabras… todo está bien, muy bien.

– ¿Que hay en las bolsas? – me pregunta pasados unos minutos

 Comida …… tengo cosas que preguntarte – recuerdo de pronto

– ¿Ahora?

– Dentro de un rato

– ¿Te gustó?

– ¡¡¡Me encanto!!! – respondo entusiasmado

– ¡Mierda… sabía!

me río suavemente. Nos metemos bajo el cobertor y nos quedamos abrazados en un estado de semi inconsciencia.

Son alrededor de las 7 de la tarde. No he comido nada desde el desayuno pero me siento tan feliz que no necesito nada más.

 

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