Capítulo 16

El hecho de presidir el Centro de Alumnos tiene varias ventajas para mí, pero también tiene la desventaja del tiempo que me consume realizar todas las actividades y estar presente en cada una de ellas. Tengo que ser una figura visible, pero también tengo que completar mi proyecto, es lo último que tengo que hacer antes de presentar el examen final.  Todo esto me consume muchísimo tiempo y aunque la energía me sobra, el tiempo no.

He pasado con Skylar más horas de las que tengo y me parece imposible dejar de hacerlo… aunque quisiera no podría dejar de estar con él… mi necesidad de su compañía es grande… No quiero alejarme. Me cuesta reconocer que necesito estar con él.  A medida que pasan las semanas he ido descubriendo cosas sobre él que son sorprendentes; Skylar no tiene una fachada, una máscara, como la mayoría de la gente, Skylar simplemente es así, no se oculta tras ninguna careta, ni necesita disfrazar su personalidad. El hecho de ser gay no representa ninguna barrera pare él. Posee cualidades asombrosas y, a pesar de estar un par de años más atrás que yo en la carrera, me ha estado ayudando con el proyecto, ideas geniales y una mente analítica y tan rápida que cuando yo estoy empezando a pensar algo, él ya lo ha pensado, analizado, le vio las ventajas y desventajas… nunca deja de sorprenderme su capacidad. Nos hemos acostumbrado  a compartir nuestros trabajos y estudios; poco a poco he ido invadiendo parte de su espacio con mis cosas y él me deja, me recibe con una sonrisa invitadora que me hace sentir bien… podemos pasar horas encerrados en la misma pieza discutiendo y analizando un trabajo y siempre, invariablemente, termina imponiendo su punto de vista. Es genial. Cada día disfruto más de su compañía y de sus capacidades.

Algunos días estamos juntos todas las horas que podemos y solamente estudiamos o trabajamos en silencio; en medio de la concentración y el estudio, me descubro de pronto que me he quedado perdido mirándolo, la forma en que inclina su cuerpo sobre la mesa, el pelo rubio que le cae descuidadamente sobre los hombros y la cara que parece haber sido puesto ahí a propósito por algún artista, la forma en que contrae los músculos de su cara cuando está concentrado,… está acostumbrado a mover su boca cuando trabaja, hace unos gestos deliciosos, y cuando algo le preocupa se muerde el labio inferior… rompe toda mi resistencia y aguante… tengo que levantarme y tocarlo, besarlo… convencerme de que puedo acercarme a él cada vez que quiero y robar un poco de su cariño.  Otras veces, tenemos apenas algunas pocas horas para compartir. Me he acostumbrado a él, a su compañía, a su voz, a su constante buen humor, a su olor y a su maravillosa forma de seducirme y hacer el amor.

En la universidad no nos encontramos nunca; nuestros horarios jamás coinciden y aunque nunca lo hemos hablado, nuestra relación se desarrolla solamente entre cuatro paredes selladas.

Hace un par de días atrás mi foto salió en los diarios y hasta aparecí en la televisión; El hecho de firmar por un partido político apoyado por un senador importante y ser presentado como una futura promesa política, es noticia en este país.

Significa más reuniones, más lugares a los que asistir, incluyendo algunos de tipo social.  Mi familia está orgullosa de mi y mis amigos también.  Skylar me molesta y parece reírse de mí por todo esto, pero sé que se está orgulloso y me apoya.  Esta conmigo cada vez que necesito hablar, buscar ideas, desarrollar algo… Sé que cuento con él. Supongo que yo también estoy para él, pero Skylar jamás parece necesitar nada de mi… no recuerdo que me haya pedido nada, nunca.

Es tarde y estoy cansado, tengo hambre y mi humor en estas circunstancias no es de los mejores. Debería manejar directo a mi cama y caer rendido, pero sé que mi estado de ánimo solo va a empeorar si no lo veo. Probablemente, me levantaría a mitad de la noche para ir a su cama así es que me voy directamente a su departamento. No tengo claro cuál era su rutina antes de conocerme pero, desde que estamos juntos Skylar, sale poco con sus amigos y evita invitarlos a su casa. Hay días y noches en que su teléfono suena constantemente y lo escucho rechazar una tras otra las invitaciones.  No parece importarle ni me da explicaciones.

Cuando llego al departamento, está concentrado estudiando en la sala que utiliza como estudio. No le gusta que lo interrumpa cuando tiene su mente puesta en estudiar. Está en periodo de exámenes y ha estado estudiando mucho últimamente. Pero Skylar jamás requiere de muchas horas de estudio. Su capacidad de aprendizaje y memoria son asombrosas. Lo beso discretamente y desaparezco en el dormitorio, me ducho, me pongo un par de jeans y me tiro sobre la cama a ver televisión. Pasados un par de minutos me duermo profundamente.

 El timbre del departamento me despierta un par de horas más tarde, Escucho a Skylar conversar con alguien… comida a domicilio, ¡perfecto! Tengo hambre.

Me mira y sonríe al verme salir del dormitorio. Creo que nunca me acostumbraré lo lindo que es… su estampa rubia, sus gestos, la manera en que me mira de medio lado y sonríe… mi corazón siempre se sobresalta ante algunos pequeños gestos suyos como la sonrisa y la mirada que siento sobre mí ahora.  Lo abrazo y lo beso un buen rato hasta que el olor a comida me distrae. Nos sentamos a comer. Le cuento sobre todas las cosas que hice en el día, me escucha interesado, le pregunto sobre su día y me da un breve resumen que solo consiste en una palabra: estudio.  Mi teléfono suena en el dormitorio y me levanto a contestar. Últimamente parecen llamarme muchas personas, más de las que me gustaría, supongo que tiene algo que ver con mis incipientes aspiraciones políticas. Ahora tengo que aguantarlo. Esta vez era mi hermana. Solo quería saber si voy a llegar esta noche. Le contesto que no. Vuelvo al comedor, Skylar ha retirado todo de la mesa. Está sentado comiendo strudel y sonríe en forma especial.

– ¿Quieres?

Me indica el pastel. Niego con la cabeza y me voy a la cocina a preparar un café… pensando…  Hay algo especial en él hoy día. No sé que hay en esa sonrisa misteriosa suya.

Vuelvo con el café a la mesa y entonces descubro la razón de su sonrisa de satisfacción.

Sobre la mesa hay una ficha blanca.

Skylar sólo sonríe mirándome y come otro pedazo de strudel. Sé que está pendiente de mi reacción.

No puedo evitar que mis manos tiemblen y el café casi caiga al suelo.

Sé lo que significa.

Respiro profundo y me siento frente a él. Me tomo unos minutos antes de mirarlo. No dice una palabra pero su sonrisa me lo dice todo. No puedo negar que estoy asustado pero sin embargo le digo

– De acuerdo

Skylar ha cumplido su parte varias veces y yo aún no.

Se levanta en un movimiento rápido y me besa provocativamente… tomando el control del beso y del encuentro… el café queda olvidado sobre la mesa. Me tira de la mano y aun besándome llegamos al dormitorio. La excitación en el rostro de Skylar es tan evidente… se vuelve tan hermoso cuando esta así. Me toma la cara entre sus manos

¿Sabes lo que me haces?… ¿Sabes cómo me pongo por ti?

Caemos sobre la cama

– No.. no sé.. dime

Quiero escucharlo decirme lo que le causo

– Caliente… de pies a cabeza me calientas y me excitas como nadie jamás

Toma mi mano y la poner sobre su sexo. Puedo sentir claramente su erección a través de la tela de su pantalón…. ¿Cómo nadie jamás?… eso me hace temblar … quiero creer que lo que dice es verdad… Skylar ha tenido tantos compañeros y es tan lindo… me hace sentir especial, en serio especial.

Le quito la ropa con su ayuda y se queda desnudo sobre la cama… es toda una visión verlo así, su piel parece terciopelo dorado, su pelo rubio largo le cae sobre los hombros, sus preciosos ojos azules.. y su cuerpo que me quita el aliento… cuerpo de hombre.. formas de hombre.. de Skylar…

Me quita la ropa despacio, jugando conmigo y ya muy pronto nos gana el deseo… nos lanzamos el uno sobre el otro, bruscos, excitados… puro deseo de piel y contacto.

– En serio me vuelves loco – me dice mirándome – ya no aguanto más

– Enséñame

Mis palabras desatan un torbellino de emociones intensas en ambos. Mis labios necesitan desesperadamente de su contacto, sus manos sobre mi erección y las mías sobre la suya. Skylar rompe el contacto y busca algo en la mesa al lado de su cama. Sé lo que está buscando y siento un nudo en el estómago. ¿en qué me convierte esto que va a pasa?… en nada que ya no seas idiota!! ya eres el amante de Skylar… solo complácelo como él te complace a ti en todo. Callo la voz interior que me recuerda lo que va a suceder.. no quiero escucharla.. no quiero pensar… me dejo llevar por lo que estoy sintiendo… no podría ser de otra manera.  Skylar se vuelve hacia mí, su rostro es tan dulce mientras me explica

– Tengo que dilatarte para que no te duela… tanto

Todos y cada uno de mis músculos se ponen en tensión al escucharlo. Sólo puedo imaginar lo que quieren decir sus palabras y el sentimiento de ansiedad se dispara… dolor.. no me importa el dolor.. pero si me importa saber qué es lo que va a causármelo…  Es Skylar.. es él…

Sella todo rastro de resistencia con un beso exigente sobre mis labios. Su mano me empuja sobre la cama. Intento girarme para quedar de espaldas a él pero me detiene.

– No… quiero ver tu cara

Siento que la vergüenza me va a consumir por completo

– No – contesto en un susurro que parece una súplica… ya no sé ni lo que pienso

– Si… te quiero así

Sus manos levantas mis piernas  hasta dejarlas casi pegadas a mi pecho. Quedo completamente abierto y expuesto. Siento que es una posición tan humillante, vergonzosa, sumisa.

 Skylar… 

Quiero protestar, yo nunca lo he penetrado así.. ni se me había ocurrido…  pero veo su cara y sé que no va a cambiar de idea. Me mira con el deseo intenso marcado en sus ojos azules… Lo observo hipnotizado mientras esparce el lubricante en sus dedos y acerca uno de ellos hasta mi ano. Mi cuerpo reacciona y se cierra automáticamente como acto reflejo.

-. No…- me dice con suavidad…- déjame entrar…

 Con paciencia me besa y me muerde los labios suavemente mientras sus dedos siguen tocándome… esperando.. dándome tiempo para acostumbrarme a sentir su mano en mi zona íntima…

– Tienes que dejarme entrar .. relájate

Me siento en medio de una película, esto es tan erótico y a la vez vergonzoso. Respiro profundo e intento relajarme. No puedo fallarle… quiero que él encuentre en mi lo mismo que me él ha dado…  Sus dedos presionan  suavemente y lo siento entrar. Es una sensación extraña, incómoda pero excitante. Su dedo se mueve despacio hasta que logro acostumbrarme y  relajarme. Respiro profundo, siento su mirada sobre mi estudiando mi reacción. No sé donde fijar mi vista ni nada… Esta es, sin duda, la experiencia más íntima que he compartido con otra persona y me alegra tanto que sea con él…  Luego, otro de sus dedos dentro mío, es levemente doloroso. Skylar tiene sus dedos dentro de mi!!!… el sólo hecho de pensarlo hace que mi excitación crezca aún más, mi pene tiene movimiento y ritmo propio. Skylar se da cuenta y lo acaricia con sus labios, se dobla de manera tal que puede recibirme en su boca mientras sus dedos siguen moviéndose lentos, seguros, abriéndose camino dentro de mi cuerpo…  estoy rendido… me entrego completamente a lo que él quiera…

Un tercer dedo entra en mi. No puedo evitar un gemido, mezcla de dolor y excitación, pero las sensaciones que él desata con su boca en mi miembro opacan cualquier otra sensación. Sus dedos ahora se mueven inquietos causándome algo de dolor que me obliga a tensar mis músculos.

Skylar busca mis ojos.

– ¿Duele?

Su cara… ¡maldición! No podría negarle nada a esa preciosa cara. Estoy respirando apurado, por la boca… me falta el aire, me ahoga el deseo… necesito más…

– Algo – respondo.

Con su mano libre toca mi cara. Cuando pasa cerca de mi boca atrapo uno de sus dedos y lo chupo fuertemente. Me gusta la sensación de su dedo en mi boca mientras el dolor comienza a ceder. Me siento tan extraño con sus dedos dentro de mi pero lo intento…  trato de relajarme completamente y dejarme llevar… quiero demostrarle que puedo ser el amante que necesita… que por él soy capaz de cualquier cosa.  Lo miro, está tan absorto en lo que me está haciendo… hermoso como siempre… entonces siento que presiona más adentro y toca algo dentro mío que envía sensaciones eléctricas intensas y se siente maravillosamente bien. No puedo evitar un sonido que más parece un grito ahogado que un gemido.

Skylar sonríe complacido y vuelve a tocar ese punto sensible en mi una y otra vez, lo roza suavemente y cada vez siento una ola de intenso placer recorrerme…

-. Skylar… 

me  quedo temblando, excitado hasta el dolor, totalmente entregado.

Skylar rompe el contacto al retirar sus dedos.

No  protesto despacio.. quiero más… necesito sentirlo… lal excitación me enloquece

– Tranquilo… solo un segundo

Cierro mis ojos fuertemente, lo escucho romper el envoltorio del protector y luego de unos segundos siento que algo toca mi ano. Sé que no son sus dedos, esta vez en su pene… es ahora, esta sucediéndome ahora.

Aprieto fuerte mis manos, empuñándolas, mi respiración completamente errática y recuerdo la palabra clave.. relajar…

Skylar empuja despacio y lo siento entrar en mi,  limpiamente, deslizándose en medio de un gel suave… llenando mi cuerpo por primera vez… es una sensación extraña… diferente. La primera señal de dolor llega unos segundos después cuando su miembro avanza dentro de mi.

– Roberto – su voz es especial, profunda, ronca, cargada de deseo – mírame, no cierres los ojos

Está dentro de mí y entre mis piernas abiertas, majestuoso, arrebatador, su hermoso pelo largo pegado a su cara por la transpiración. Acerca su cuerpo  mientras empuja despacio. El dolor aumenta pero también  aumenta esta extraña sensación de querer mas y desear complacerlo. Empuja nuevamente y esta vez si me golpea una ola de dolor intenso que me hace gemir y jadear. Skylar está completamente dentro de mi.

– ¿Estás bien?

Su aliento al lado de mi cuello, su excitación imposible de contener. Quiero hablar, decirle que estoy bien pero tengo un nudo enorme atragantado en mi garganta.  Esta emoción intensa me ha tomado completamente por sorpresa… me siento sobrecogido, sobrepasado, algo en mi interior se rompió liberando un caudal de emociones desconocidas. Lo abrazo y mis ojos se inundan de lágrimas… ¿Por qué siempre me hace llorar?  Es tan estúpido sentirme así.

Skylar limpia mis ojos con su lengua, se lleva mis lágrimas y besa mis ojos.

-. Solo es emoción… – me dice con mucha ternura, tranquilizandome

Pasados unos minutos comienza a moverse, empujar y retroceder, moviendo todo mi cuerpo a su ritmo, primero despacio pero va aumentando el ritmo. Vuelve a tocar ese punto exquisitamente sensible dentro de mí y siento que voy a explotar de inmediato… esta emoción es más fuerte que el dolor. Nuestro ojos están trabados, su expresión y su boca entreabierta son tan espectaculares… mi mundo pasa a estar centrado solamente en el ritmo que él impone en estos momentos.  Lo escucho gemir… mi nombre, entre otras cosas ininteligibles. Siento mi orgasmo llegar y acabo en una mar de emociones intensas que invaden mi cuerpo. Semen y sudor sobre mi estomago y el suyo. Skylar llega al orgasmo unos segundos después y veo su cuerpo sacudirse de placer y sus labios pronuncian mi nombre. Semen caliente dentro de mi cuerpo… suyo… su esencia. Ha dejado en mi la huella de su placer… Es dolorosamente hermoso verlo así.

Cae rendido sobre mi cuerpo y lo envuelvo con mis brazos mientras ambos intentamos recuperar un ritmo normal de respiración. Despacio, Skylar se separa de mi. Sus ojos, intensamente azules, brillantes, cargados de ternura.

-¿Fue muy terrible? 

– No – su sonrisa es lo más delicioso que he visto – no lo fue

 ¿Por qué no fue terrible?, debería haberlo sido… fui penetrado por otro hombre y… no, no fue otro hombre cualquiera, fue Skylar, y a SKylar le entregaría hasta mi vida en este momento

La realidad de lo que acabo de pensar me golpea cual si fuera un puño directo a mi estómago. Siento un dolor físico al pensarlo ¿Qué ha pasado conmigo?, ¿en qué momento me convertí en esta persona entregada y estúpidamente feliz?.

Skylar sonríe satisfecho. Lo abrazo posesivamente. Me pertenece, le pertenezco.

– No te acostumbres – le advierto

– Ya me acostumbré – sonríe triunfante.

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