Capítulo 34

¿Cuándo dejaste de confiar en mi?… eso me dolió más de lo que esperaba. Si no confías ya en mi… tal vez no tengo nada más que hacer. Me repito muchas veces que está intentando herirme por todos lados, que no es verdad… estoy tratando de olvidarlo, de dejar pasar sus palabras sin que me toquen una vez más… pero esto si me llegó. Perdí tu confianza por ser tan débil y no saber defender lo nuestro?… ¿por no dejar claro ante todo el mundo que te amo a pesar de todo?… ¿Por qué me pediste todo y no supe dártelo?… pero he cambiado amor.. aprendí de la manera más dura…  Necesito que confíe en mi… demostrarte lo que soy ahora…

Alcancé a descansar un rato corto y luego las tías llegaron a buscarme.. Strudel… parece fácil.

Dos hora después todos quienes cocinan en este mundo se han ganado mi eterno respeto… ¿cómo puede algo que toma 10 minutos comerse demorarse tanto en prepararlo? Estoy agotado, pero ha sido entretenido, nos hemos reído mucho y he seguido las instrucciones paso a paso. En este momento, solo queda esperar que salga del horno.

De pronto todos nos quedamos en silencio… Skylar está en la puerta de la cocina… apoyado en las muletas que se negaba a usar, sonriendo con autosuficiencia. Despacio me acerco

 – ¿Llegué tarde?, ¿Ya terminaste? – me pregunta aparentando indiferencia

 – Casi… le falta poco

Me mira de arriba abajo

 – Estas todo sucio  

Tengo harina, azúcar y otros varios por rodas partes

– Valió la pena

Hoy todo ha valido la pena, te he visto sonreír, tu animo mejorar y ahora… estás moviéndote solo. Ha sido un día excelente. Solo espero que el resultado de mis horas en la cocina valga la pena también.

-. Mmhhh… Veremos… – se encoge de hombros, gira y comienza a moverse de vuelta.

 – ¿Quieres que…?

 – No, puedo hacerlo

Por sí mismo llega de vuelta a su habitación, el esfuerzo lo cansa pero no me deja ayudarlo. Sobre la mesa del velador esta su celular… cargado y funcionando.

Tengo la bandeja lista frente a mi con un precioso trozo de Strudel dorado y un copo de crema fresca a su lado. Me duché recién y me cambié ropa. Las tías se ríen de mi pues estoy sumamente preocupado de que todo salga perfecto.

– Se ve perfecto Roberto

 – Lo sé, gracias –

Las abrazo y abandono la cocina con mi trofeo en las manos. Con cuidado pongo la bandeja frente a Skylar que la mira fijamente y concentra toda su atención en el trozo de pastel frente a él… por un segundo pasan frente a mi las imágenes de todas las veces que loví  devorar trozos y más trozos de strudel en el departamento… su sonrisa de alegría… sé que es lo que más le gusta comer en el mundo.

Me siento en la cama a su lado esperando a que lo pruebe, reconozco que estoy muy ansioso. Corta un trocito y lo lleva a su boca, la abre y alcanzo a ver su lengua entre sus labios antes de que el pastel desaparezca.… me quedo hipnotizado observándolo… el deseo me golpea fuerte… no me lo esperaba… no lo vi venir… su boca, su lengua. Skylar aún tiene sus ojos en mi… el calor me recorre desde el vientre expandiéndose por mi cuerpo dejándome temblando, trago saliva y mi respiración se acelera notoriamente.  Skylar ladea levemente su cabeza… preguntándose si lo que está viendo en mi es excitación… deseo. Sus labios se curvan en una pequeña sonrisa. Toma lentamente otro pedazo del strudel… mis ojos siguen el camino que recorre el tenedor antes de llegar a sus labios… los separa, lentamente, intencionalmente, saca su lengua, húmeda…¡Dios! quiero sentirla, tocarla con la mía …el trocito queda en su boca… me muerdo el labio inferior y me paro rápidamente. Necesito alejarme un poco de él

– ¿Cómo está? – la excitación en mi voz…

  mmhhhh … se puede comer

 – Admite que está delicioso

 – Engreído –  pero lo termina en un par de minutos. Me acerco a quitar la bandeja. Cuando la estoy levantando siento su mano sobre mi antebrazo. Me detengo.

 – Gracias Esta vez no hay burla, ni enojo ni nada desagradable. Sus ojos azules me miran limpios. No sé que siento… mi corazón pierde el ritmo… calor en mi cuerpo, alivio y alegría. Nos estamos comunicando nuevamente.

 – Fue un placer – en verdad lo fue… verte volver a disfrutar de algo tan simple fue un verdadero placer.  Algo más ha cambiado ahora.

La tarde cae lenta. Las hermanas y tías entran a saludarlo y a reírse un poco con la historia del strudel… Skylar, por primera vez desde que volvió a esta casa, está conversando y contestando sus preguntas. Todas me miran como insinuando que por fin he logrado hacerlo reaccionar. Yo?… estoy bien… inquieto… no, tranquilo.. no sé.. quiero estar a solas con él…

Me pregunta si quiero ver esa película en la tele… le sonrío de vuelta, alegre, seguro, algo satisfecho de mi mismo… hasta ayer habría puesto lo que se le diera la gana sin importarle mi opinión para nada

– Lo que quieras ver tu está bien

Gira su cabeza rápido…  fue solo un segundo… una leve brisa… pero vi en su rostro al Skylar de antes…la chispa y la vitalidad de siempre. Me emociono mucho.

Ya son cerca de las 11 de la noche. Skylar se ha movido solo todo el resto de la tarde. Aprendió en un rato corto lo que no quiso hacer en semanas y ya no necesita más que de las muletas para moverse, aunque eso le exige mucho a su brazo. Amanda entra a darle sus remedios… siempre es la última en entrar a despedirse. Nos besa a ambos y nos desea buenas noches.  La película sigue en la tele, en realidad no tengo idea que estoy viendo… mis ojos y mi mente están pendientes de él… me siento en verdad feliz, la habitación está levemente iluminada, el reflejo de la tele me permite observarlo… ¡Dios! es hermoso mi Skylar. Estamos en silencio pero ya no existe esa tensión entre nosotros… Skylar esta tranquilo… no hay rabia ni molestia ahora… puedo sentir sus ojos sobre mi también… de vez en cuando, desvía su mirada del televisor y me mira… quiero levantarme, acercarme a él y abrazarlo.. acariciarlo… no sé, absorber su pena… hacerla mía… tocarlo como antes…pero recién hace un par de horas que Skylar esta bajando las barreras conmigo… paciencia… paciencia me repito a cada rato. La excitación, la alegría es inmensa… Hoy como nunca, me está costando mucho más decidirme a dejarlo solo… a irme a la habitación del lado a dormir. La película termina.

 – ¿Necesitas algo? – me pongo de pie. No tengo más excusas

 – No – despacio… tranquilo, como antes.

– Okay… buenas noches entonces… – le digo las palabras pero no me muevo… Skylar sigue mirándome.

 – Buenas noches…-

 – Que descanses bien…

 – Tu  también –  Camino hacia la puerta.. ¿por qué siento que debería quedarme?… siento que no debo salir y dejarlo solo. Al llegar a la puerta la abro pero me vuelvo a mirarlo antes de salir… sigue conmigo… ¡Dios! que difícil. Salgo y cierro la puerta. Me quedo ahí sin saber que hacer… ¿por qué creo debería estar con él?…  su mirada.. su forma de verme… estas abriéndote Skylar, me estas volviendo loco, quiero estar ahí contigo.  Inspiro profunda y lentamente, pesadamente, me voy a la habitación contigua.  No puedo, no debo…. tiempo… necesita mucho tiempo para sanar sus heridas… no apresurarse… todas las instrucciones de Erica resuenan fuerte en mi cabeza. De acuerdo. Nada entonces. Me voy al baño, me doy una ducha corta, cepillo mis dientes… me meto entre las sábanas. Apago la luz… respiro.. pienso en él… siento como me lleno de energía.. es una corriente de alegría.. estoy tan feliz por todo lo que ha pasado hoy.. son pequeñas victorias que marcan una gran diferencia… hoy salió al jardín, conversó, sonrió, conectó nuevamente su celular… aprendió a moverse solo… Cierro los ojos e intento dormir… las imágenes de él y todo lo sucedido hoy día pasan suavemente.. desfilan despacio frente a mis ojos… no tengo sueño… estoy en verdad lleno de esta corriente cálida de felicidad. Skylar debe estar cansado, hoy hizo muchas cosas… las muletas deben haberlo dejado exhausto… ¿dónde dejó las muleta?.. ¿Están cerca de su cama?… ¿cargó nuevamente el celular?……… ¿Qué estas haciendo Roberto?…… buscando excusas para volver a su habitación… lo sé… quiero estar con él… me levanto, sin encender la luz miro la hora en mi celular… 12:45. Abro las cortinas, la noche está despejada y hay una luna grande, preciosa, las siluetas de los árboles y arbustos del jardín se ven hermosas… me siento y me quedo contemplando el jardín sumido en mis pensamientos. La casa está en silencio. Ha sido un largo viaje desde que lo conocí… desde que loví por primera vez y pensé que era una mujer… me sorprendió, me fascinó… su forma de ser.. su cuerpo, él mismo…hasta el día de hoy, se me metió por los poros y llegó hasta mi corazón…ya nunca más pude sacarlo de mi, no quiero sacarlo… si, sé que estoy completamente enamorado y nada más me importa… vuelvo a mirar el reloj, 1:12 am.  Okay… solo una mirada.. desde la puerta… no voy a entrar. Mis ojos ya están acostumbrados a la oscuridad, me muevo sigiloso… abro la puerta de su habitación, está a oscuras, Skylar duerme. No resisto… no debo… sólo quiero mirarlo una vez más. Cierro la puerta y camino hasta quedar a un metro de su cama… su sueño tampoco es tranquilo… Skylar duerme de espaldas hacia la puerta… retrocedo despacio..solo unos pasos y me siento en el mismo sillón en que estuve durante la tarde.. solo un momento… quiero… no… tranquilo.. ya vendrá.  Miro la forma de su cuerpo bajo el cobertor… el movimiento de su respiración… ¿Qué estas soñando amor?… ¿estoy yo en tus sueños?.    Okay. Ya lo vi.  Me levanto y con muy pocas ganas me dirijo hacia la puerta.     Es un sonido leve… casi creo no haberlo escuchado..¿mi imaginación tal vez?.. igual me giro para comprobar que fue… ¡Dios!… siento que el suelo no me sostiene firme.. mi respiración deja de funcionar… no se ha movido… al menos no se ha girado hacia mi, pero las cubiertas de la cama ahora están abiertas… invitándome… a su lado. No me muevo…¿estoy soñando?

Camino los pasos hasta el lado de su cama…

Skylar?…

Mi voz es un murmullo muy suave, la cama está abierta para mí, me siento suavemente para no moverlo… ahora sé, por su respiración más acelerada, que él tampoco esta durmiendo…

– Skylar?…

Es un suspiro… apenas un breve  jadeo, pero es él… llamándome.  Termino de entrar en su cama y con mucho cuido abrazo su cuerpo… delgado… débil…tenso… Skylar no me dice nada… solo se deja abrazar – Amor… mi amor – lo sostengo contra mi pecho, me pierdo en su cuello y beso la pelusa dorada que cubre su cabeza.

 – Roberto…

Deja caer su cabeza hacia mi pecho… de sus ojos surgen algunas suaves lágrimas… su mano se mueve hacia atrás buscándome. Lo abrazo completamente… con cuidado, controlando mis ganas de estrujarlo,  mis dos brazos y manos cruzan todo su pecho y lo sostengo, lo acuno como si fuera un bebe… mi cuerpo entero en contacto con el suyo… abrazándolo a pesar del yeso.  No hablamos… solo nos abrazamos traspasándonos el calor… el cariño… en este abrazo. La emoción me embarga.  De a poco nos tranquilizamos.

 – Hola – le digo despacito, con mi cabeza apoyada sobre la suya… besando y aspirando el aroma de su pelo suave, recién salido.

 – Hola – me contesta un poco más tranquilo

 – ¿Cómo estás?- gira un poco su cabeza, sus ojos azules brillan nuevamente…me mira y sonríe

– Creo que bien… ¿y tú?

 

– Estoy bien – lo sostengo con más fuerzas – estoy muy bien, estoy feliz… contigo amor… aquí, contigo- sonríe levemente

 – ¿Vienes todas las noches a vigilarme?- pregunta. Sonrío un poco avergonzado

 – Nunca me quiero ir de esta pieza… quiero estar contigo todo el día y toda la noche-nos volvemos a quedar en silencio otro rato… nuestros cuerpos están comunicándose, volviendo a reconocerse.

 – Tenias razón… estaba delicioso

 – Lo sé… cuando quieras te hago otro-  mis manos se mueven a lo largo de su brazo.. en su espalda. Mi boca besa palpando la suave piel de su cuello, su cara, su hombro… aspiro su aroma…

– Estás diferente –

 

– Soy el mismo… perdidamente enamorado de ti, Skylar

 

– No… estas diferente, me gusta

 – Tú me enloqueces, amor… me vuelves loco– restriego mi nariz en su piel… quiero desaparecer y fundirme con él

 – Roberto… ¿me viste?.. yo ya no soy…

 – Skylar… eres el hombre más hermoso que he visto en mi vida… antes, ahora y siempre – Mi respuesta es tan decidida, definitiva, que Skylar se queda en silencio

 – Quédate conmigo – su mano en mi brazo me aprieta como una pequeña garra

 – A eso vine amor… a quedarme contigo siempre – Como en un sueño busco su boca… el leve roce de sus labios me devuelve la vida… las ganas de vivir. No es un beso apasionado ni brusco… es todo dulzura… suavidad, cariño. Toco su cara, miro sus ojos de cerca…

– Te amo Skylar… no me dejes fuera de tu vida-

 – He estado actuando como un idiota, ¿verdad?… –

 

– No te preocupes… no te hice caso– sonrío. Nos quedamos en silencio embargados y sobrepasados por todo lo que estamos sintiendo.

 – ¿Es verdad lo que me dijiste… todo lo que me has dicho?

 – ¿Qué cosa?

 – ¿Te vas a quedar conmigo?… ¿para siempre?

 – Skylar…- inspiro profundamente.. va a ser una larga conversación

– Tengo que contarte algunas cosas…

Empiezo por contarle de mis padres… necesariamente debo relatarle lo que paso en el hospital, durante el accidente aunque no quiera escucharlo… todo, todo lo que Skylar no sabía hasta ahora lo escucha de mis labios en completo silencio… puedo sentir los engranajes de su cerebro procesando toda la información que le estoy entregando… por minutos se asombra… por minutos le duele como una quemadura… hay lágrimas en sus ojos que recojo con mi mano… otras veces sonríe… solo escucha, pacientemente aunque siento todas y cada una de las reacciones en su cuerpo que se relaja o se pone en tensión de acuerdo a lo que me escucha decir. Cuando termino de hablar ha pasado más de una hora y aun lo sigo sosteniendo en mis brazos… espero las mil preguntas que creo que me hará… pero no me dice nada

  Skylar??

Mueve su cabeza de un lado a otro…negando.. no quiere hablar… necesita procesar primero.

– Ahora no… Sólo abrázame fuerte… por favor- me pide despacito.

Mi corazón se derrite.. jamás me había hablado así, pidiendo protección.  Lo abrazo intentando traspasar todas las barreras que alguna vez me puso y llegar directo a su alma.

– Te dije que venía por ti. No te voy a dejar nunca

Como si todo lo sucedido hubiera sido un mal sueño nos acomodamos en la cama pegados el uno al otro… No puedo describir la increible sensación de paz que tengo en mi corazón…y la maravilla de sentir el peso y el calor de su cuerpo pegado al mío…  Skylar duerme tranquilo… cansado. Mis ojos se  cierran despacio… y sonrío como un idiota.

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