Giovanni 4

CAPITULO 25

La historia de Francisco 2 – Rechazo

La cordillera de los andes esta bajo las alas del avión y en la distancia logro ver las primeras luces de la capital… pequeñitas titilan mientras el sol lentamente se esconde. No quise contarle a mi mamá que volvía, tuve miedo de lo que me pudiera decir y que tal vez el timbre de su voz me hiciera dudar. Pero voy a quedarme con ellos, al menos un tiempo. Pienso en ti… estaremos en la misma ciudad niño, respiraremos el mismo aire. Estoy en verdad asustado, soy un hombre de 29 años y tengo mucho susto de verte, aunque no se me nota.

La casa de mis padres se ve igual que como la recordaba. Han pasado tantos años. Debería ser diferente. Yo me siento diferente. La alegría y la sorpresa de mi familia es impagable. Los abrazos y lágrimas de mi mamá me conmueven, en realidad no lo ha pasado bien con su hijo mayor lejos de ella. Mi papá también se ve contento. Creo que lo pone algo nerviosos saber que voy a actuar en la televisión del país pero espero poder demostrarle que soy capaz de hacerlo. Me siento feliz. Juan Jesús esta como loco de felicidad. Me quedo con él mucho rato. Te extrañe mucho hermanito, estoy feliz de verte bien.

Estoy de vuelta en la misma habitación que tenía cuando era un adolescente despreocupado y vivía en casa de mis padres. Siento que esta habitación no me pertenece ya mas. No soy ese adolescente. Soy un hombre, tengo mi profesión, soy bueno en lo que hago… y sólo hasta ahí llegan las cosas buenas que puedo decir sobre mi. Del resto no quiero hablar.  La emoción me embarga. Tengo que presentarme mañana temprano en el canal de televisión para conocer a mis futuros compañeros. Dudo una vez mas… dudo todo lo que sé ¿será una coincidencia el nombre del autor? Y si no es así… Giovanni, verte de nuevo.. cierro los ojos e intento descansar, sin pensar para no asustarme aún más.

Llego muy temprano al canal de televisión. No conozco al director ni a nadie en realidad, solo nos hemos contactado por teléfono. Me reciben bien, muy temprano. No , no hay duda alguna. El nombre completo del autor del guión es Giovanni. Quiero preguntar, quiero saber pero me contengo. Me muerdo la lengua entre los dientes para no hacer más preguntas de las que debo hacer. Me indican una hora y una reunión diaria en la que se reúnen todos quienes trabajan en este proyecto. El corazón me late muy fuerte. Si he de ser absolutamente sincero conmigo mismo la razón principal de mi vuelta es él. Sólo quiero verlo un instante, saber que esta bien. No quiero más que eso. El director me presenta a Sara, la actriz principal. Es muy bonita y agradable. Nos entretenemos conversando y caminamos lento hacia la sala de reuniones. Cruzo la puerta tras Sara y mis ojos recorren la sala con rapidez… ¡Dios! Giovanni. Siento mi cuerpo volverse de plomo, no puedo dar el paso siguiente y me quedo como estatua… no me mira, no me ve… esta igual que siempre.. no, esta mas adulto, más seguro, mas hermoso… tiene un aire trágico.. supelo largo, de un color castaño… no puedo ver sus ojos tras los lentes oscuros pero puedo leer su lenguaje… está asustado.. aún más de lo asustado que estoy yo. Automáticamente camino hacia él… quiero … no sé que quiero, estoy tan emocionado de verlo que no puedo pensar con claridad. El paso de Marcos, el actor principal interrumpe mi caminar. Él se sienta al lado de Giovanni y ambos conversan con los ojos y el cuerpo.  Tomo asiento en un lugar desocupado con mi mente absolutamente confundida… tanto soñé con volver a verte, me duele el estómago de la emoción..no me miras, no reconoces mi presencia… pero sé que sabes que estoy aquí.  Procuro poner atención a lo que hablan las personas adelante.. más no puedo despegar mi vista de él… En pocos minutos me doy cuenta que Giovanni y el actor a su lado son pareja… un dolor ciego me sacude y se instala dentro mío, quemándome. Son pequeños gestos de cercanía entre ellos. Celos… soy tremendamente celoso. No tengo ningún maldito derecho a sentir celos pero no los puedo evitar, no lo controlo. No escuché una palabra de lo que decía el director. Solo puedo concentrarme en los movimientos de Giovanni, en recordar lo que le hice y en sentir su dolor, en la rabia que debe tener en este momento y en mis ganas incontenibles de hablarle… ¡Dios! de tocarlo, de quitarle esos malditos lentes y ver sus ojos nuevamente.

Han pasado varios días y aún no puedo traspasar las barreras que me ha puesto y el tal Marcos no me lo hace nada fácil tampoco. El trabajo es interesante y entretenido. Volví a leer el guión completo y estoy verdaderamente sorprendido del talento de Giovanni. Recordé algunas tardes en aquel departamento que compartíamos en que Giovanni se sentaba a escribir y se concentraba de tal forma que no se daba cuenta que hasta la expresión de su rostro iba cambiando a medida que la historia transcurría en su mente. Siempre ha sido tremendamente expresivo con su cuerpo y lo sigue siendo. Me resulta fácil leerlo y saber que esta sintiendo. Todo su cuerpo me grita ahora que no quiere hablarme que me aleje de él … pero no puedo. No sé a quien pretendía engañar repitiéndome mil veces que sólo quería verlo para comprobar que estaba bien… la culpa me consume, el dolor de lo que le hice me esta matando pero … lo quiero… lo quiero de vuelta. No sé que voy a hacer. Me resulta un infierno verlo cerca de Marcos, cuando se tocan casi sin querer, la mano de Giovanni que lo busca inconcientemente cuando esta nervioso, el constante rechazo de Giovanni a hablarme siquiera, el aire protector que Marcos ha construido alrededor de él. Marcos sabe. Lo supo desde el primer día que lo volví a ver e intentó dejarme claro que mantuviera distancia. Es desafiante y arrogante conmigo. Siento que estoy viviendo el justo castigo y la cantidad de dolor que me merezco por haberlo dejado… Duermo mal, mi genio es explosivo y me siento morir a cada rato de tanto desearlo y quererlo pero soy actor y solo me derrumbo en la privacidad de mi cuarto. Frente a todo el resto soy un actor jugando un rol y parezco estar perfectamente bien.  Sólo mi mamá se ha dado cuenta. Lo sé por los abrazos y las miradas que recibo de ella. Pero aún no puedo hablar del tema, ni siquiera con ella… la culpa y el dolor me muerden el corazón.  En cierta forma recibo el dolor de su rechazo como un merecido castigo… pero las ansias de tenerlo son más grandes. No debería… no después de lo que le hice… necesito su perdón, quiero su amor… me estoy volviendo loco de celos, dolor y culpa. Me refugio en la lectura. Sólo esta semana me he leído varios libros. Me ayudan a despejarme un poco.

La oportunidad de hablar con Giovanni se me presenta el último día de la primera  semana. Marcos se retiró temprano y Giovanni esta con el director. Me quedo haciendo tiempo y esperándolo a pesar de la insistencia de Sara y otros actores para que los acompañe a comer o a salir. Les doy una excusa y me quedo cerca de su vehículo. No puedo creer lo nervioso que me siento. Es Giovanni .. mi niño, pero estoy aterrado. Lo veo acercarse hacia el estacionamiento… esta tan hermoso, me gusta como se mueve, me duelen las ganas de abrazarlo

Me rechaza de plano. Solo puedo hablar con él lo suficiente como para que me quede claro su odio, su rabia y su rechazo… se niega a hablar conmigo aunque se lo suplique… pero prefiero eso, prefiero que me grite y este enojado conmigo a que le sea indiferente. Giovanni se va de prisa y no se da cuenta que aunque me ha rechazado yo me quedo sonriendo… tú tienes más miedo que yo niño y eso es por que aún te hago sentir. Con tus gritos y tu enojo has encendido una pequeña luz de esperanza en mi.

Luego de una semana de vuelta en el país duermo tranquilo por primera vez. Esa noche no abrí el libro que descansaba en mi velador y me atreví a tener un pequeño sueño.

Al día siguiente estoy decidido y mi primer enfrentamiento en con mi propia madre. Está en el jardín entretenida en sus plantas. Juan Jesús juega cerca.

– Mamá… necesito saber –  ella sabe bien de que le estoy hablando. Ve la suplica y el dolor en mi. Nos sentamos a conversar, muy cerca uno del otro. No me da demasiados detalles. Creo que sabe más de lo que me cuenta y no quiero presionarla mucho. Pero me queda claro que Giovanni sufrió un infierno cuando me fui.

– ¿Y ahora mamá? – me mira

– Giovanni tiene una pareja desde hace años hijo – pero su voz no me suena convencida.

– ¿Lo ama? – insisto

– Están juntos – es la escueta respuesta que me da.  –hijo…aun lo amas, ¿verdad? – le confirmo que si con un movimiento de mi cabeza.

– Mamá… ¿Dónde vive? – ella parece dudarlo un instante. Siento que tienen algún tipo de relación y ella no quiere traicionarlo. Pero finalmente se levanta y vuelve con la dirección de Giovanni. Me aferro al pedazo de papel como si fuera un salvavidas.

– Gracias mamá – la beso en la mejilla y por fin leo la alegría en sus ojos.

– Francisco… Giovanni lo pasó muy mal. Él es especial. Ten cuidado de no … –

– No mamá. Nunca más – Mi mamá lo esta protegiendo.

 Me siento más confiado. Sé que no va a ser fácil pero poco a poco mi confianza esta aumentando. Cada vez que veo tu miedo niño mi confianza aumenta aún más.

El domingo fui a su departamento, no me dejó entrar pero al menos me permitió explicarle … al menos me escuchó. Pude sentir parte de su pena y su rabia. Quiero sentirla toda, quiero quitarle todo el dolor de sus hombros y hacerlo mío. Fueron solo un par de frases en las que me recriminó haberlo dejado… me dolieron pero al menos está hablándome… se esta abriendo conmigo aunque sea para matarme despacito.  Le dediqué el resto del día a mi hermano y nuevamente me dormí tranquilo esa noche, sin volver a abrir un libro.

Las semanas siguientes pasaron volando; teníamos mucho trabajo en el set, mis compañeros de trabajo me habían aceptado muy bien (exceptuando a Marcos, por supuesto) y estaba empezando a hacerme de un nombre; los periodistas rápidamente asociaron mi nombre con el de mi familia y mi popularidad aumentó aún antes de que la producción fuera exhibida. Esto pareció enojar especialmente a Marcos que comenzó a ser una molestia en el set; se quejaba constantemente de mi trabajo y había iniciado una  campaña de odio en mi contra. No me quejé ni le di oportunidad de enfrentarme directamente. Pero encontró el mejor método para molestarme. Estaba todo el tiempo con Giovanni; no lo dejaba tranquilo ni un instante, incluso ahora se atrevía a tocarlo y acariciarlo frente a los demás.  Generalmente cuando eso sucedía me alejaba lo más rápidamente posible. Tenía miedo que los celos me hicieran cometer alguna estupidez así es que solo me alejaba de ellos con el corazón encogido de rabia y dolor. 

Una mañana mientras filmábamos vi a Giovanni circular en el set, finalmente podía ver sus ojos, las gafas oscuras desaparecieron. Me alegré mucho de verlo salir del refugio que se había hecho en el segundo piso. No quise acercarme por que sé que lo altero, pero en algún momento nuestras miradas se cruzaron desde la distancia y le sonreí lenta e intencionalmente… quería hacerle saber que estaba feliz de verlo… una sonrisa sólo para él. ¡Dios! Giovanni me sonrió de vuelta… sentí que el piso no estaba tan firme  y quise correr a su lado. Pero me quede donde estaba. Quería acercarme a él lentamente, volver a ganar su confianza de a poco… pero me costaba mucho. Desde entonces, lo busqué todos los días para ver su sonrisa, cuando Marcos no estaba cerca. Por ahora la hermosa sonrisa en su preciosos rostro me bastaba para mantenerme tranquilo y esperanzado.

El proyecto avanzaba bien ahora y a pesar de las estupideces de Marcos conmigo, íbamos a tiempo y según lo programado. El director programó una cena la noche antes del lanzamiento. Fui parte de los invitados. Era la oportunidad de ver a Giovanni de manera diferente… fuera del ambiente de trabajo. Me preparé antes de salir, quería ir a pesar de que sabía que iba a estar junto a Marcos todo el rato. Entré al restaurant junto a Sara, nos llevamos bien con ella; es muy simpática e hiperactiva y tenemos algo más en común; ninguno de los dos es fan de Marcos. Giovanni esta especialmente lindo esta noche. Sus ropas son diferentes a las que normalmente usa para trabajar, vuelvo a ver en él al niño que conocí antes, estrafalario y alocado, llamativo pero a diferencia de antes es un Giovanni inseguro que busca apoyo en Marcos a cada rato.. lotoma.. lo toca, lo busca. Me duele… me aguanto la rabia los celos, el dolor de verlos juntos gran parte de la noche.  Marcos me mira a cada rato… sabe que lo estoy pasando mal y creo que lo esta disfrutando. Reconozco casi todos los movimientos de Giovanni, aún esta nervioso y asustado… que ganas tengo de tranquilizarlo entre mis  brazos y decirle que puede sentirse seguro conmigo… luego recuerdo que soy la causa de su dolor y siento rabia infinita conmigo mismo.  Soy un desastre aunque aparentemente estoy tranquilo y pasándolo bien entre amigos. Luego Sara, sin proponérselo, es la causa que ayuda a desatar la tormenta. Insiste en preguntarme por mi pareja.le contesto que estoy enamorado… miro a Giovanni, yo sé que el sabe que le estoy hablando a él directamente. Pero reacciona molesto diciéndome que él ya se olvido de ese amor… se levanta y se va de la mesa. Todos quedan levemente perplejos. Giovanni siempre ha sido dulce y jamás se altera ni se molesta. Algo se rompe dentro mío al verlo así… las barreras de contención que tenía ya no aguantan más… todas las semanas que llevo aguantando las ganas de acercarme, esperando que supere su temor,  la rabia que siento por su rechazo, los celos de verlo con Marcos… ya todo me da lo mismo en este momento. Me levanto y me voy tras él sin importarme que Marcos se de cuenta.  Entro al baño tras él y sin darle tiempo a  reaccionar lo abrazo y busco su boca… mi boca, siempre ha sido mío… yo lo sé y él lo sabe… Nos reconocemos en ese beso,  Giovanni me corresponde como siempre antes… este beso me confirma todo lo que ya sabía… Giovanni aun me ama.

Capítulo 26

La historia de Francisco – Familia

 

No tengo una explicación para lo que pasó hoy en la mañana; En un par de minutos y con solo una frase di vueltas y cambié toda mi vida, completa; lo más increíble es que no lo había planeado, ni me importó todo el desorden que provoqué y, muy al contrario, me sentí muy bien admitiendo por primera vez, en forma pública, que estoy locamente enamorado y que sucede que es de otro hombre… pero es el más hermoso y el mejor de todos.

La reunión de emergencia me resulto graciosa en vez de alterarme como se suponía que debía haber sido, me senté frente a todos los grandes del canal quienes me miraban expectantes y temían confirmar lo que ya le había dicho al director; estoy enamorado de otro hombre, soy homosexual y por primera vez en mi vida me siento tan tranquilo y satisfecho que no me importa la opinión de nadie más… soy bueno en lo que hago y estoy seguro de poder sobrevivir en base a mi trabajo….. amo con locura a Giovanni, nada más me importa y no voy a sacrificar ni una gota de este amor por nada ni por nadie.  No sé qué les parecería mi actitud … intentaron convencerme de mantenerlo oculto, de bajarle el perfil y de evitar volver a comentarlo jamás… les respondí que no a todo… si quieren que trabaje con ellos deben respetarme, a mí y a él. Se lo prometí y pienso cumplirlo. Jamás voy a volver a arriesgar su amor… ya supe lo que se sentía perderlo y también conozco ahora la alegría de haberlo recuperado… un sentimiento de alegría tan grande que durante toda la reunión no pude quitarme una semi-sonrisa del rostro. 

Me preguntan por mi pareja, quien es y que tipo de perfil tiene… no puedo aún revelar su nombre, no me corresponde hasta conversarlo con él pero mi Giovanni … me río solo de pensar la sorpresa que se van a llevar, su perfil es incluso más público que el mío… Giovanni es una pequeña diva y me encanta que sea así, no podría pedirle que cambie o actúe de manera diferente y el revuelo que va a provocar que sea precisamente él.. y su relación con Marcos.. bueno, ya veremos como se da todo esto.

Estaba muy pendiente de lo que me estaban pidiendo y diciendo pero una parte de mi mente estaba preocupada por Giovanni… y por Marcos. Sólo quería terminar todo esto de una vez para poder estar con él.  Reconozco que con mi actitud precipité las cosas con Giovanni… anoche  me pidió tiempo.. pero ya hemos perdido tanto tiempo. Quiero terminar luego esta reunión

Cuando finalmente salgo de la oficina del director, dos horas después, he conseguido todo lo que quería. Finalmente fue el director quien tuvo que decidir si mi contrato seguía o no en pie y decidió que soy un excelente actor y mas vale que me quedara con ellos antes que me fuera con la competencia… opinó que con algunos cambios en el guión se podría arreglar todo. No pude evitar sonreír al pensar que esos “cambios” se los pedirían a Giovanni. Fuera de las oficinas no hay nadie pero al bajar las escaleras me doy cuenta que están todos expectantes mirándome… son al menos unas 30 personas que fijan sus ojos en mi… me detengo a observarlos… no veo ni a Giovanni ni a Marcos y mi corazón se asusta un poco al pensar que pudieran haberse ido juntos.. entonces, desde el fondo del salón escucho un pequeño aplauso… es un actor secundario… es un muy buen actor pero nunca ha conseguido papeles importantes por su condición de gay… a su aplauso se suma otro y otro y otro… finalmente todos me están aplaudiendo… Giovanni, como me habría gustado que estuvieras aquí conmigo. Siento este aplauso como un pequeño triunfo. Les sonrío agradeciendo y salgo rápido hacia mi vehículo. Una vez dentro busco mi teléfono y llamo a Giovanni. Me contesta casi de inmediato

– Hola – su voz me tranquiliza de inmediato.. lo escucho intimo, relajado, casi feliz.

– Hola. ¿Dónde estas? –

– En tu casa –

¿ Mi casa?? –

– Estoy con tu mamá – cuelgo sonriendo, algo confundido … como pude dudar aunque fuera un segundo.  Llego a la casa de mis padres lo más rápido que puedo. A esta hora del día solo están mi mamá y mi hermano en la casa, además de las personas del servicio. Entro apurado y me encuentro a los tres en la cocina, Mi mamá esta revolviendo algo frente a la estufa y Giovanni con Juan Jesús están preparando una ensalada. Me detengo impactado… no entiendo en que momento Giovanni se volvió tan cercano a ellos pero me impacta más la hermosura de la escena; mi mamá esta sonriendo feliz y Juan Jesús se reclina sobre Giovanni con total confianza y cariño, mientras su eterna cara de niño pequeño lo mira expectante y sus manos separa unas hojas de ensalada que le va pasando. Me emociono sin quererlo, me llevo una mano a la boca y mis ojos se llenan de lágrimas. No me puedo mover. Mi mamá es la primera en reaccionar. Deja lo que está haciendo y se acerca abrazarme.

– Hola hijo – me abraza con cariño – estamos preparando almuerzo – sonríe traviesa… Giovanni me mira pero no deja a Juan Jesús ni lo que está haciendo. Me acerco a ellos. Juan Jesús me abraza y sigue en su ocupación. Me acerco despacio a Giovanni… tengo miedo que todo sea un sueño demasiado bonito … siento que las lágrimas están rodando por mi rostro pero no puedo contenerlas. Giovanni también sonríe travieso… y como si fuera lo más natural del mundo se acerca a mi, me besa y se queda pegado a mi

– ¿Cómo te fue?- me pregunta

– ¿Qué haces aquí?- pregunto al mismo tiempo

– Lo invité a almorzar – contesta mi mamá … nuevamente la sonrisa cómplice en ambos. Entonces comprendo que el nivel de amistad entre ambos es bastante mayor de lo que pensé.. enrealidad parecen amigos muy cercanos. Tomo a Giovanni de la mano y lo llevo a otra sala. Lo beso mil veces antes de poder hablarle aunque él esta tremendamente ansioso por saber que pasó.

– Nada… no pasó nada, me quedo trabajando, me aceptan tal como soy – sus ojos se abren asombrados

– Tenía miedo que… –

– No… no más miedos Giovanni – lo abrazo fuerte – no quiero que tengas miedo nunca más – y en el momento mismo en que se lo digo me doy cuenta que es una verdad absoluta… ya no tengo más miedos, me siento capaz de enfrentarlo todo.. estoy en paz conmigo mismo nuevamente, tengo a Giovanni entre mis brazos y a mi familia de vuelta.

– ¡Giovanni! , ¿cómo estás? – Mi papá entra a la sala y Giovanni se separa de mi de un salto. Ambos se estrechan las manos.  Creo que Giovanni aún se asusta un poco con él pero la actitud de mi papá es…. ¡¡No me lo puedo creer!!! También es amistosa con Giovanni, tal pareciera que todos en esta casa están acostumbrados a la presencia de Giovanni

– ¿Qué le hiciste a mi familia? –  lo enfrento curioso

– Quererlos mientras tú no estabas – me contesta orgulloso. Me acerco a tocarlo pero su mirada me detiene. Me doy cuenta que en presencia de mi papá se siente incómodo si lo toco. Mi mamá entra con una bandeja en la que hay varias copas llenas y Juan Jesús la sigue con una bandeja de aperitivos. Nos reparte un vaso a cada uno.

– Tú papá quiso venir a almorzar con nosotros hoy día – dice mi mamá emocionada – es un día especial… muy especial, ¿verdad hijo?-

Le cuento a mi papá lo que sucedió en la mañana.. es mejor que lo sepa y esté preparado, ya no estoy escondido en el closet sino que he salido a la luz pública y eso también lo involucra a él. Mi papá me escucha atento mientras les cuento con detalles todo lo que sucedió, incluyendo el aplauso. Finalmente y después de un largo rato de silencio. Mi papá asiente con la cabeza, toma su vaso y lo alza

– Esta bien hijo, está bien – bebe un sorbo de su vaso y se detiene en Giovanni, con su mano nos apunta a ambos – y ustedes dos están…  Giovanni.. ¡Dios! Con todos sus años de experiencia uno esperaría otra reacción pero los colores suben a su rostro y se sonroja de la manera más deliciosa del mundo. Me acerco a Giovanni sonriendo.

– Si papá… nosotros dos estamos.. somos…- ¿cómo le explico de una vez para siempre lo que somos? – Estoy enamorado de Giovanni papá… siempre lo he estado y espero que sea para siempre – Mi declaración los incomoda a ambos, a Giovanni y a papá, pero ya lo dije.. notengo más miedo ni vuelvo a sacrificar un segundo de la felicidad que siento con él.

Papá nos mira fijamente a ambos… finalmente se relaja y sonríe apenas – Bueno… al menos es Giovanni… ¡Salud entonces! – y vuelve a alzar su copa.  Suspiro intensamente… mi papá ha aceptado… no … no voy a llorar de nuevo… no voy a llorar… mi mamá y Giovanni lloran como Magdalena mientas yo trato de contener las lágrimas y abrazo a Giovanni por primera vez delante de mi familia.

Fue el almuerzo mas delicioso de mi vida… no recuerdo que fue lo que comimos pero cada vez que recuerdo aquel día sé que lo que sentí estando junto a mi familia alrededor de la mesa fue uno de los mejores momentos de mi vida. Giovanni estaba sentado a mi lado y conversaba con mi mamá como si se hubieran conocido de siempre y Juan Jesús lo buscaba a él mucho más de lo que me buscaba a mi … descubrí durante ese rato que Giovanni y mi mamá se habían estado comunicando desde que yo me había ido, comenzaron tímidamente, llorando ambos por mi ausencia y terminaron refugiándose cada uno en el cariño del otro. Lo amé aún más en ese momento. Quise abrazarlo pero su mirada me detiene cada vez que mi papá está presente.  Está bien. Supongo que hay muchas nuevas reglas que tengo que aprender. Estoy tan feliz que nada me podría molestar hoy día.

Terminado el almuerzo necesito estar a solas con él. Nos vamos a su departamento. No alcanza a cerrar la puerta y la urgencia que sentimos el uno por el otro se nos desborda, entre risas y lágrimas lo desvisto completamente y lo beso en cada rincón de su precioso cuerpo … me quito la ropa y le hago el amor con toda la dulzura que soy capaz de tener… es mágico, lento, delicioso..Giovanni está tan emocionado como yo… solo puede repetir mi nombre tantas veces y con tantas diferentes emociones cada vez… mi dulce niño.. mío nuevamente… mío siempre.

– Fue muy valiente lo que hiciste esta mañana – esta abrazado a mi, aun en la cama, sus latidos aún acelerados…

– No sé si fue valiente.. hice lo que tenía que hacer –

– ¿Te preguntaron por tu… pareja? –

– No dije tu nombre…. aún – Siento su cuerpo ponerse tenso. – Giovanni, no voy a decir nada hasta que tú lo quieras pero en algún momento tendremos que decirlo –

– Lo sé .. es que… Marcos… – nos quedamos abrazados en silencio. El simple hecho de escuchar ese nombre en sus labios me vuelve a causar celos … muchos celos. Mi parte lógica entiende que Giovanni tiene que terminar una relación muy larga con él, pero una parte de mi no quiere que lo vuelva a ver ni a hablarle nunca más.

– ¿Lo quieres? – no debería preguntar… me arriesgo a que su respuesta me dañe pero necesito saberlo

– Si… pero no como te amo a ti. Marcos ha sido muy bueno conmigo… le tengo mucho cariño, pero no lo amo –  Esta bien, puedo vivir con eso, puedo vivir sabiendo que me ama a mi– Francisco… ¿te acuerdas cuando yo estaba celoso? – eso fue hace tantos años atrás pero lo recuerdo claramente.

– Si – Se gira en la cama y su rostro queda directamente frente al mío

– Bueno.. te voy a pedir lo mismo que me pediste tu… te amo… te amo, te amo – me besa toda la cara en mil besos de mariposa –  no lo dudes nunca, nunca. Siempre he sido tuyo y siempre voy a serlo – sonrío como estúpido

– ¿Tanto se me nota?-

– ¿Tus celos?.. si… mucho – ahora se ríe de mi. En un solo movimiento tomo a Giovanni y lo dejo bajo mi cuerpo, sujeto sus brazos con mis manos y lo beso.

– Mio Giovanni… eres mío –

– ¿Y tu?.. ¿de quien eres? – ya no es un juego… Giovanni me esta preguntando en serio

– Tuyo.. desde el primer día que subiste al departamento, desde el primer beso.. soy  tuyo – estoy siendo completamente sincero con él

– Francisco…  quiero creer en ti pero tengo miedo – lo sé… ¡Dios! lo se muy bien.

– No voy a dañarte nunca más… te amo niño… te amo con todo mi ser –

– Y si… –

– Nada Giovanni… nada en este mundo me separaría de ti… créeme por favor – puedo entender su miedo… – solo quiero la oportunidad de demostrarte que puedes confiar en mi

– Sólo prométeme que me vas a decir siempre lo que te sucede… no me ocultes nada, por favor-

– Te lo prometo – y así fue.. siempre.  

La tarde cae lenta sobre la ciudad. Nos quedamos en la cama todo el resto de la tarde. Me sorprendí muchas veces observándolo, tratando de convencerme de que no era un sueño. Su hermosa piel bajo mis dedos… el calor de su cuerpo junto al mío, nuestras piernas entrelazadas, su rostro tranquilo, relajado, sonriente. A ratos simplemente nos mirábamos y sonreíamos felices de estar juntos. Pensé en Lauren y en todo lo que tenía que agradecerle. Si ella no me hubiera impulsado a volver, jamás habría conocido la dicha de vivir un día como el de hoy o la noche anterior.. ¿había sido solo anoche?… no, había sido hace muchos años atrás cuando iniciamos esta historia .. anoche solo la retomamos. Tendría que hablar con Lauren en algún momento y contarle todo lo que me estaba pasando, sé que ella se alegrará por mi.

Cuando estaba terminando la tarde. Giovanni se ducho y partió a ver a Marcos. Me quedé esperándolo, aparentemente tranquilo… no, en realidad quería estar tranquilo pero no lo estaba, quería haber ido con él , estar a su lado en todo momento pero ni siquiera me atreví a sugerirlo. Prendí la televisión y me senté con algo de comer al frente pero mi mente se fue con él.

Capítulo 27

La historia de Francisco 4 – Marcos

Entré como siempre a la casa de Marcos… abrí el portón desde el vehículo y me dirigí al segundo estacionamiento. En el primero ya estaba su auto lo que significaba que ya estaba en casa. Recorro lentamente con la mirada el interior del vehículo. Este fue el último regalo que Marcos me dio y ahora… no quiero ni puedo quedármelo.  Me bajo y toco el timbre de la puerta varias veces. Tengo llaves de la casa pero no quiero usarlas.. ahora es diferente.  Juego con las llaves en mi bolsillo mientras espero nervioso. Es Marcos mismo quien me abre.

– Bueno… ¿y tus llaves? –  se acerca y me intenta besar como todas las veces anteriores, pero giro mi cabeza y me quedo intranquilo esperando su reacción. No es la mejor forma de comenzar… pero no quiero que me bese. Marcos me mira molesto y luego da la vuelta y entra. Lo sigo dentro de la casa hasta la sala. No pensé que fuera a ser tan difícil.  Marcos y esta casa fueron mi refugio por tanto tiempo, sin él no habría podido salir adelante… no me imagino que habría sido de mi vida si Marcos no hubiera aparecido.  Me concentro en recordar que Francisco me espera en mi casa y me vuelve la tranquilidad al cuerpo

– ¿Viniste a despedirte? – Marcos se queda de pie frente al ventanal que da al jardín, de espaldas a mi, esta enojado.

– Vine a conversar contigo –

– ¿A repetirme lo que me dijiste en la mañana?… – se gira y me mira incrédulo, molesto –¿Cómo pudiste Giovanni? –

– No lo busque…. Simplemente sucedió – mi excusa suena tan pobre.. no sé como explicarle que frente a Francisco soy completamente inútil… Lo amo demasiado y no puedo  resistir

– ¿Simplemente sucedió?.. TÚ permitiste que sucediera – se acerca a mi peligrosamente. –¿Ya se te olvidó todo lo que te hizo?, te olvidaste que te dejó botado sin importarle, que te hizo pedazos el corazón… solo recuerda cómo estabas cuando te encontré… piensa Giovanni, piensa bien en lo que estas haciendo–  si esta intentando herirme esta logrando hacerlo… recuerdo claramente cómo estaba hace 6 años atrás.

– Intenté evitarlo, créeme que lo intente –

– ¿Vas a confiar en él, en serio?

– No te esfuerces en asustarme… ya estoy bastante asustado –

Tomo las llaves, de la casa y del auto, y las dejo en una de las mesitas cerca de mí. Marcos me mira molesto

– Fue un regalo Giovanni… no necesito que me lo devuelvas – camina bruscamente hasta mi toma las llaves y las vuelve a poner en mi mano.

– Lo sé – pero no tomo las llaves de vuelta. Quiero calmarlo, no quiero terminar así enojados. Marcos sigue siendo atractivo para mi pero no es Francisco.

– Sólo… gracias Marcos, gracias por todo lo que hiciste por mi – estoy a punto de llorar… mis palabras lo hacen reaccionar. Me toma las manos

– Giovanni… no te vayas con él, no te merece… te va a volver a dañar – me aprieta contra su cuerpo – Quédate conmigo, yo nunca te haría nada malo – lo dejo que me abrace hasta que se tranquilice – cuatro años Giovanni… no tires todo a la basura por él –

– No puedo Marcos – mi voz suena tranquila y segura – no puedo- me suelta

 Intentémoslo… vente conmigo, fuera del país… lo vas a olvidar en un par de días ¿olvidarlo?.. jamás – Yo te puedo hacer más feliz que él –

– No te amo Marcos… – Me duele decirlo así pero creo que debe saberlo

– ¿Y a él si?, ¿lo amas a pesar de todo lo que te hizo?… no le importaste, te dejo botado-  me doy cuenta que no puedo seguir hablando con él, nunca va a entenderme ni sé bien como explicarme. La pena me embarga. Recuerdo los buenos momentos con Marcos y me entristece mucho terminar así

– Lo siento Marcos… – quiero irme pero me sujeta

– Déjame intentar convencerte… – mi cabeza se mueve negando antes que siquiera pueda pensarlo – Me lo debes Giovanni – me quedo helado al escucharlo – Al menos me debes eso.

– Marcos… amo a Francisco

– No te creo… no te creo – pero su mano resbala de mis brazos y me suelta. Me alejo un par de pasos. Marcos se endurece

– Nos vamos a seguir viendo … Sé que vas a volver a mi –

No tengo nada más que hablar con Marcos.  Salgo de la casa y mientras camino hacia la calle me doy cuenta que en ningún momento Marcos mencionó el amor… en ningún momento me dijo que me amaba o algo parecido.

Marcos espero a que el sol terminara de desaparecer sin moverse de pie frente al ventanal. Luego giro, y al pasar frente a la mesita que tenía las llaves que Giovanni había dejado arrojó todo lejos de un solo manotazo… el sonido de cosas rompiéndose y quebrándose fue música para sus oídos en ese momento. Estaba muy enojado. Giovanni se había ido con Francisco. Su Giovanni, él lo había sacado del hoyo en el que lo encontró, él lo había convertido en lo que ahora era…  Estaba seguro de que era un capricho y no tardaría mucho en darse cuenta y volver… su ego no podía tolerar la idea del rechazo permanente… ¡Ah! Pero él no se iba a quedar sentado esperándolo. De pronto le pareció que llevaba muchos años esperando a Giovanni, primero fueron 6 meses para poder tocarlo y luego todo el resto del tiempo para que tomara la iniciativa y finalmente aun estaba esperando a  que le entregara su corazón… tanto esperar para ganar su corazón … pero no lo tenía.  Se fue al dormitorio, se ducho, cambio ropa y salió con destino a uno de los mejores clubs de la ciudad. Si alguien pensaba que él iba a estar triste por Giovanni, se equivocaba; el era Marcos y todos querían estar con él.

La música suena fuerte y dentro del club todos parecen estar disfrutando del momento. Todas las miradas se giran cuando Marcos hace su entrada. Él les regala su mejor sonrisa… percibe la admiración que despierta. Se siente bien. Te lo vas a perder Giovanni.

 Capítulo 28

La historia de Francisco –

Giovanni se demoró bastante en volver a su departamento… necesitaba estar solo… pensar y poner en orden sus ideas, su vida que se había puesto patas arriba en solo un par de días. Caminó bastante por las calles de la ciudad mientras comenzaba a oscurecer, consumido en sus pensamientos. Las palabras de Marcos en sus oídos una y otra vez… ¿vas a volver a confiar en él? … Todo había pasado demasiado rápido, … “tendrá que ganarse tu confianza”  Mariana que los conocía a ambos tan bien… “no hubo un día que no pensara en ti”… las palabras de Francisco… Francisco que se había apoderado de su vida… miró al suelo, veía sus pies avanzar.. un paso, otro… Francisco siempre había sido dueño de su vida, desde que él mismo se la entregó hace tantos años atrás… otro paso, otro…  Francisco que se atrevió a  enfrentar al mundo… Francisco que conocía su cuerpo y su alma mejor que él mismo… no tenía nada más que pensar. Detuvo sus pasos, tomó un taxi. Sólo quería llegar rápido hasta él.

Entró de prisa a su departamento… todo estaba oscuro, por un instante recordó haber entrado a otro departamento, también ansioso esperando ver a Francisco.. y no lo había encontrado.  Un escalofrío helado le recorrió la espalda. Encendió rápido las luces.

Sobre su cama dormía Francisco. Estaba ahí.  Estaba con él. Se tendió a su lado y lo abrazo completamente. Respiró el familiar olor en su cuello, se sintió tranquilo, protegido, seguro. Francisco despertó y le sonrió

– Hola –

– Estas aquí – sólo quería reafirmarlo. Francisco entendió, extendió sus brazos y lo abrazo de vuelta. Giovanni se acomodó en ellos

– Aquí estoy mi niño – lo besó – ¿Estas bien?, ¿Qué pasó? – Giovanni pensó que no tenía sentido repetir todas las palabras de Marcos

– Marcos está enojado, no me perdona… – Francisco se mantiene en silencio. – no va a ser nada fácil seguir trabajando juntos –

– Giovanni, ya pasó lo peor …¿qué mas puede pasar? –

– Te va a hacer la vida imposible –

– No me preocupa.. solo… –

– ¿Qué? –

– Déjame gritarle al mundo que te amo… déjame contar nuestra historia antes que la cuente él – Francisco esta entusiasmado… imparable. 

– Tu en serio quieres echarte al mundo encima, ¿verdad? –

– Amor mío… contigo a mi lado soy invencible – Se ríen juntos. Giovanni accede, que más da que todos lo sepan. Mejor que se sepa por Francisco que por Marcos.

– ¡ah! Y tengo que comprarme un auto – Francisco lo mira sin entender – fue un regalo… se lo devolví –

 Mmmhhhh… ¿tengo que regalarte un auto? – Francisco se esta riendo de él

–  ¡¡ Idiota !! … y lo quiero con chofer 

Se besan, juegan sobre la cama, se abrazan tan fuerte, tan apretados que se confunden el uno con el otro

– Te amo Giovanni

Sus manos recorren su espalda bajando hasta el borde de su ropa interior y siguiendo…

– Te amo Francisco

Él cierra los ojos y Giovanni recorre lentamente, con solo un dedo, toda la piel de su cara, luego hace lo mismo con su lengua, dejando un reguero de humedad y calor, hasta llegar a su boca…

La noche cae sobre la ciudad. No pueden mantenerse separados. Hacen el amor, duermen juntos, buscándose a cada instante. Suspiros de satisfacción, ronroneos de cariño, roces de pasión… todo sucede en esa habitación donde solo ellos dos entienden el significado y la magia de volver a tenerse.

Despertamos juntos abrazados. Es nuevo, es delicioso. Observar a Giovanni vestirse en las mañanas  es todo un espectáculo. Me alegra ver que mi diva aún palpita dentro de su cuerpo. Luego de vestirnos y desayunar, Giovanni marca un número en su teléfono

– Gianna.. hola.. si todo bien. Hay alguien que quiere saludarte – me pasa el teléfono

– Hola Gianna

– ¡Franciscoooo!! Yo sabía.. yo sabía… – ríe sola al otro lado de la línea. Conversamos un rato. Esta casi tan feliz como nosotros. Al terminar me dice

– Cuídalo Francisco, prométeme que lo vas a cuidar esta vez

– Te lo prometo- le contesto en serio

– ¿Qué le prometiste a mi hermana?- pregunta Giovanni curioso mas tarde

– Es un secreto entre cuñados – le contesto misterioso. Solo ríe. Me gusta tanto verlo sonreír.

Llegamos juntos al canal. No me detuve a pensarlo ni le pregunte a Giovanni. Simplemente dí por hecho que era lo normal. Al llegar tomé a Giovanni de la mano y comencé a caminar junto a él sin preocuparme. Giovanni me tira de la mano que sostengo.

– ¿En serio? – me pregunta divertido.

– Muy en serio – estoy totalmente seguro de esto. Tampoco lo duda. Aprieta mi mano..

– De acuerdo –

Entramos juntos, subimos a la reunión diaria en el segundo piso. En el camino nos cruzamos con las primeras personas que nos miraron asombrados.. divertidos.. sorprendidos.  La reunión aún no comienza pero la mayoría de las personas están dentro. Marcos no está. Entramos juntos y a medida que avanzamos hacia un par de asientos vacíos siento el silencio que se va produciendo a nuestro paso. No me molesta no me altera, no me siento desafiante ni agresivo, simplemente estoy siendo yo mismo. Giovanni aprieta mi mano aún más fuerte.  En ese momento entra Sara. Saluda a todos, incluyéndonos y se sienta a mi otro lado. De pronto su vista se fija en nuestras manos

– ¡¡No es cierto!!! – su voz un par de octavas más altas de lo normal y la genuina sorpresa reflejada en su rostro… luego rompe a reír y me da un sonoro beso en la mejilla – ¡¡¿Giovanni te golpeó?!! – otro beso a Giovanni,

No queda nadie sin enterarse en la sala. El director y Marcos entran juntos en ese momento. Marcos no nos mira y toma asiento el su lugar habitual. El director repasa la sala con la vista. Al vernos juntos sus ojos se detiene en nosotros. En sólo unos segundos comprende la situación. Su vista se desvía a Marcos quien aparentemente está ocupado con su teléfono.

– Francisco, Giovanni.. a mi oficina –  se levanta y justo antes de salir se vuelve hacia Marcos –Marcos, acompáñanos por favor –  el silencio es total

– ¿Giovanni es tu pareja? – me lanza directo antes de terminar de cerrar la puerta de su oficina. A estas alturas Giovanni ha escondido ambas manos y no me permite tocarlo ni con la vista. Marcos se mantiene de pie

– Si, Giovanni y yo somos parejas

– ¿Desde cuándo? No entiendo bien… hasta ayer Giovanni… tú estabas con Marcos

El director lo mira directamente esperando una respuesta. La voz de Giovanni surge primero muy despacio pero a medida que va hablado su seguridad y confianza van en aumento

– Nos conocimos hace muchos años, Francisco y yo nos hemos querido desde que yo tenía 17… con una interrupción mientras Francisco se fue a estudiar

– Mientras Francisco te dejó 

Interrumpe Marcos. Quiero pararme y callarlo de una vez pero el director se encarga antes que yo.

– Marcos, ya te va a tocar hablar, por ahora, mantén silencio por favor

– Si, es cierto, Francisco me dejo, pero ahora está de vuelta – me gusta como suena su voz, segura, desafiante – y somos pareja nuevamente.. desde  hace un par de días

– Me imagino que pedir discreción es ahora… demasiado pedir – hasta el mismo director se ríe pensando en la posibilidad de mantener esta relación con un bajo perfil. – bien… mientras estén trabajando conmigo no quiero que su relación interrumpa el trabajo, Giovanni tienes que hacer algunas modificaciones en el guión, necesitamos cambiar el personaje de Francisco un poco.- su mirada se dirige a Marcos – Marcos, ¿hay algún problema en seguir trabajando juntos? –

– Preferiría no tener que hacerlo –

– ¿Quieres renunciar? – pregunta el director asombrado

– No, Yo no.. pero…-

– Pero nada Marcos, Francisco se queda ya se discutió ayer y se queda y Giovanni.. no hay posibilidad alguna de prescindir de él, así es que te vuelvo a preguntar… ¿podemos seguir trabajando juntos con tranquilidad? – La mirada de Marcos es fulminante hacia mi y hacia Giovanni

– Giovanni ni siquiera estaría aquí si no fuera por mi 

– Si, es cierto… tu lo introdujiste aquí pero ahora se ha ganado su propio espacio y lo hace muy bien – el director lo mira expectante…

– Si, está bien… podemos seguir trabajando juntos como una gran familia feliz – contesta sarcásticamente. 

Entiendo que debe estar sufriendo pero eso no me quita las ganas de cerrarle la boca de un golpe. Me contengo. No quiero montar otro show más después del de ayer.  Giovanni y yo abandonamos la oficina. Marcos y el director se quedan dentro conversando.

– No fue tan difícil… ¿o si? – vuelvo a  tomar su mano. Giovanni está tranquilo ahora

– No… si estás conmigo no es difícil – me sonríe

Volvemos a entrar a la sala de reuniones. El efecto sorpresa inicial pasó hace rato, ahora sólo un par de miradas caen sobre nosotros. Marcos y el director vuelven y la reunión continua sin problemas. El día sigue su ritmo casi habitual. Varias personas se acercan a felicitarnos o a darnos su opinión, todas positivas. Para mi no es un día habitual sino el primero de muchos días especiales y diferentes en los que nos tocó trabajar juntos. Mantengo mi mirada atenta en todo momento sobre Giovanni pero lo veo bien, tranquilo. Sus ojos me buscan al igual que los míos a él. Me resulta difícil contenerme y no buscarlo, besarlo y tocarlo cuando me sonríe de la manera en que lo hace. Tengo que aprender a manejar esto.

Al terminar las grabaciones del día, salimos juntos del canal. Manejo hasta la casa de mis padres. No voy a quedarme con ellos, voy a buscar mis cosas. Me quedo con Giovanni porque no puedo estar lejos de él ni un instante. No podría volver a dormir solo sin su cuerpo y su calor al lado mío, no ahora.  Mis padres entienden, mi mamá está feliz nuevamente. Juan Jesús se cuelga del cuello de Giovanni, feliz de verlo.  Mientras cenamos todos juntos mamá me cuenta que la noticia ya circula en los medios de comunicación lo que confirmamos cuando al llegar de vuelta al departamento nos encontramos con un par de periodistas esperando a Giovanni. El estacionamiento es privado, dentro del edificio, pero ya nos han visto juntos.

– ¿Qué quieres hacer? – le pregunto antes de bajarnos de auto. Giovanni me mira y se ríe

– Quiero gritarle al mundo que nos amamos

Me haces feliz niño, muy feliz. Resueltos caminamos de vuelta juntos hacia los periodistas de espectáculo y les confirmamos la noticia. Preguntan mucho, nos toman fotos.

Ya en el departamento el estrés del día me pasa la cuenta y antes de terminar de ver las noticias en la tele me quedo profundamente dormido. Despierto pasada la medianoche y mis manos buscan a Giovanni de inmediato. Esta desnudo a mi lado, dormido. No puedo evitarlo.. mis manos suben y bajan lentamente por su exquisito cuerpo, mi boca en la suya… lo deseo.. lo quiero ahora mismo..quiero estar dentro suyo, quiero hacer el amor con él. Giovanni sonríe y despierta completamente, su cuerpo y el mío reaccionan sincronizados. Lo beso intensamente y me acomodo entre sus piernas separadas, abiertas… esperándome. Alza sus piernas y rodea mi cuello. Mis manos buscan su miembro, erecto, caliente. Giovanni estira un brazo y toma un protector del velador, lo rompe de prisa con los dientes y lo desenrolla sobre mi. Me demoro en su cuello, en sus labios, en su pecho… en sentir su cuerpo temblar ansioso… mis manos suben y bajan por su pene… 

–        Francisco… – mueve sus caderas hacia mi

–        ¿Mmmhhh? – sigo embobado besando y lamiendo su cuerpo

–        Idiota… –

–        Te amo – sonrío…sé lo que quiere. Me quiere a mi.

–        Te quiero ahora…-

–        Te amo para siempre niño –

–        Me estas desesperando –

Entro en su cuerpo, es como entrar en el paraíso, nunca nada ha sido igual a esta sensación… la mejor de todas…sentirme rodeado por él, dentro de él… Giovanni gime mi nombre.. es el más dulce de los sonidos.. cuando pronuncia mi nombre embriagado de pasión y completamente entregado. Le hago el amor lentamente… bebiéndome toda su pasión. Tenemos todo el tiempo del mundo, tenemos toda la vida para seguir amándonos.

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