Capítulo 16

CARLOS/CARLINE

 

CAPITULO 16

 

Carlitos reconoció el camino por el que circulaban. Era el mismo de los días anteriores cuando fueron a conocer el puente de bosque sobre el río.

-. Esa es mi casa – señaló Bruno, tomando el desvío hacia la derecha

Era exactamente lo que Carlitos esperaba: una casa muy grande, con muchos ventanales iluminados, rodeada de terrazas y frondosos jardines. Ya sabía que sería as, una casa de gente rica.  Desde hacía unos minutos atrás Carlitos no se sentía  en el mundo real. Tenía la sensación de que Carline había cruzado una puerta y él había quedado del otro lado solamente mirando. Carlos observaba todo como si viera una película en la televisión de la cual él no formaba parte. No podía ser real que él iba a ir a casa de Bruno a cenar con su familia… Jah!  Eso sí era un sueño absurdo.

-. Vamos. Nos esperan

Bruno irradiaba felicidad. Tomó a Carline de la mano y le dedicó una sonrisa arrebatadora.

-. ¿Qué saben de mi tus padres?

-. Saben que eres modelo de la capital, que estás aquí de paso y … bueno… ellos saben que me gustas mucho.

-. ¿Tú se los dijiste?

-. Algo así. Mis hermanos escucharon el rumor sobre nosotros y me preguntaron delante de ellos. Mi hermano mayor puede ser muy insistente. Tuve que admitir que era verdad.

-. ¿Tienes hermanos? ¿Qué rumor sobre nosotros?

Rayos!!! ¿Cómo lo hacía Carline? Ella se veía tan tranquila y dueña de sí misma. Podía obtener todo lo que quisiera de Bruno con solo pestañear un poco más de prisa…

-. Nos vieron en la heladería y en el café. Ya saben que hemos salido juntos un par de veces… y además… pues… mi cara de alegría – admitió con increíble dulzura

No hubo tiempo para saber más. Entraron a la casa. Carline miró alrededor como si estar en un sitio tan bien decorado y enorme fuera la cosa más normal del mundo. Ellos habían tenido una casa parecida cuando vivían con su papa… quizás no tan grande pero era bonita. Ni parecida al lugar donde vivían ahora. Bruno la guió hasta que encontraron una pareja de adultos: él miraba la televisión y ella hojeaba escribía algo en unas etiquetas.

-. Papá, mamá, ella es Carline

Carline sonrió con gentileza e incluso tuvo la audacia de adelantarse un paso para saludarlos y responder que era un gusto conocerlos. Los papás de Bruno se pusieron de pie para saludarla y sonrieron cordialmente.  Luego Carline tomó asiento donde le indicaron, con Bruno a su lado. Estaba nerviosa pero la conversación fluyó con naturalidad. Hablaron de cosas triviales; Carline incluso tuvo la osadía de responder preguntas e interesarse en lo que conversaban.  Pasados diez minutos, el hermano mayor de Bruno ingresó a la sala. Se detuvo al verla y la miró fijamente con incredulidad, ladeó la cabeza para observarla mejor y sonrió con lo que a Carlitos le pareció sarcasmo. No habían cruzado palabras aún pero el recién llegado la hizo sentir incomoda y se puso nerviosa.

-. Carline, él es mi hermano mayor – dijo Bruno poniéndose tenso. Resultaba fácil notar la tensión que había provocado su llegada a la sala.

Rogelio tenía cierto parecido con Bruno pero en versión menos rubia, más madura y fría. Tenía tal vez más de 30 años y una actitud arrogante, despectiva y burlona. Una versión mejorada de Bruno en sus peores momentos.

-. ¿Así es que en verdad trajiste a una chica? – se acercó a ella y con esas palabras la saludo

-. ¿Perdón? No entiendo… – Carline estaba sorprendida y algo asustada. No había algo específico que pudiera achacarle a Rogelio pero el hombre era irritante en sus movimientos y palabras.

-. Nada niña. No te preocupes. Es una broma entre mi hermanito pequeño y yo – respondió el recién llegado sin intenciones de explicarse– Los hermanos guardamos secretos y como soy el mayor tengo que protegerlos. Me alegra que seas real

Rogelio estrechó su mano sin quitar su sonrisa de burla. Carline estaba desconcertada

-. Rogelio! No seas desagradable con nuestra invitada– tal vez la madre de Bruno parecía muy lady y dulce pero la llamada de atención a Rogelio fue severamente dura

-. Lo siento, mamá. Me disculpo, señorita

Carline asintió pero no le creyó. Rogelio estaba siendo sarcástico con ella y no tenía idea del motivo. Eran demasiadas cosas para un solo día y estaba a punto de estallar y pedirle a Bruno que la llevara de vuelta a casa pero la mamá se puso de pie

-. Pasemos a cenar – invitó ella poniendo fin a cualquier intento de aclarar la conversación o marcharse. Rayos! Una cena con ese tipo presente no presagiaba nada bueno. No podía explicarse que tenía el hermano de Bruno pero nada más verlo le había resultado antipático.

-. Paloma ya va a llegar – Dijo la madre camino del comedor – Es nuestra hija. Trabaja en el hospital de la ciudad. Es enfermera – dijo ella orgullosa.

Mas gente aún?… todos eran adultos. Así es que Bruno era el bebé de la familia.

El comedor al cual ingresaron no era el principal de la casa pero aun así era más grande que toda la sala de su casa. Carlitos esperaba recordar los tiempos en que vivía junto a sus dos padres y la educación que había recibido sobre el correcto desempeño en la mesa: en su mente podía ver a su mamá, todavía linda y alegre, enseñándole cual tenedor se usaba con que plato y de qué manera llevarse la comida a la boca… era un recuerdo hermoso de una época feliz.

La conversación giraba sobre temas comunes, pero era inevitable que surgieran preguntas hacia Carline.

-. ¿Dónde estudiaste?

-. ¿Cómo es tu familia?

-. ¿Te gusta modelar?

-. ¿Así es que ganaste un concurso?

Las preguntas eran amables pero se notaba claramente la curiosidad de ellos por la chica que Bruno había traído a su casa.  Carline pensaba bien antes de responder ateniéndose al guión inventado en su cabeza. Los dos adultos parecían satisfechos con ella; no así el hermano de Bruno que continuaba mirándola fijamente y sonreía como si se burlara. Era inquietante y sus preguntas tenían más de interrogatorio

-. ¿Dónde conociste a Bruno?

-. ¿Son amigos o eres su novia?

Sus preguntas eran directas y un tanto agresivas. La mamá de Bruno, una señora muy rubia y amable, se veía incómoda con su hijo mayor, sin embargo Carline, en vez de molestarse, procuró responderlas con calma y confianza

-. Nos conocimos en el concurso hace unos días  y no, no soy su novia.

Ante esa respuesta, Bruno se adelantó y le tomó la mano delante de todos ellos

-. Carline es mi amiga especial que es lo mismo que una novia secreta – dijo orgulloso, mostrando la cercanía que existía entre ellos que le permitía tomar su mano en cualquier momento – Ella no puede tener novios por su contrato –Afirmó – pero es como si lo fuéramos.

Rogelio asintió. Bruno apretó más su mano. Como si quisiera reafirmar lo que creía había entre ellos.

-. Hola familia!

La hermana de Bruno entró al comedor repartiendo saludos y besos junto a una briza de aire fresco. Se veía una chica rubia y de ojos grises igual a su hermano menor solo que Paloma desparramaba simpatía y alegría nada más verla.

-. Tenía ganas de conocerte. Eres la primera chica que Bruno trae a la casa – dijo Paloma saludándola efusivamente

¿Primera chica que traía a su casa???

-. Carline es diferente. – se defendió Bruno mirándola con ternura

-. Estoy segura de que sí lo es para que quisieras traerla. Tú nunca has traído ni a tus amigos

Carlitos se sorprendió al escuchar eso. Había supuesto que Jeffrey y los demás eran habituales en la casa de Bruno. Iba a preguntar algo al respecto pero Paloma se sentó a la mesa y la atención recayó en ella.

-. Cuéntame todo sobre ser una modelo famosa– pidió la recién llegada sonriéndole con simpatía

-. Estoy lejos de ser famosa – se defendió Carline

-. Pues aquí en este pueblo ya eres una celebridad – dijo Paloma alentándola a continuar – Eres la chica que ganó el concurso y eso te hace especial. En el hospital estábamos hablando de ti– no había una gota de maldad en las palabras de Paloma sino pura simpatía.

Carline repitió algunas partes de la historia que había inventado sobre la vida de Carline. Procuró que la información que entregaba fuera mínima. Nada en su actuar delataba lo nerviosa que se estaba sintiendo ni la incomodidad de la mirada penetrante de Rogelio sobre ella. Incluso recordó comer poco a pesar de la comida deliciosa. Las excusas ni siquiera eran necesarias ya que todos daban por hecho que una modelo comía como pajarito.

Terminada la cena, Rogelio, que se había mantenido en silencio, se excusó para retirarse

-. Fue un inesperado placer conocerte – dijo enigmático. Luego se acercó a Bruno y le golpeó la espalda – bien hecho, Brunito – dijo antes de desaparecer, dejando a Bruno en molesto silencio

Cuando la cena terminó, Paloma se despidió de ella

-. Me gustó mucho hablar contigo pero vengo saliendo de un turno muy largo y voy a descansar– le besó la mejilla – Eres muy linda Carline. Mi hermano está de suerte

Bruno volvió a hacerlo. Inesperadamente la cogió de la mano y tiro de ella

-. Ven. Voy a mostrarte mi cuarto antes de llevarte de vuelta.

Algo en el interior de Carlitos se resistía a la idea de entrar al cuarto de Bruno en su propia casa, demasiada intimidad.  Ya tenía más que suficiente con haberse entrometido en su casa y cenado con su familia y su estúpido hermano pero ahí estaba ella, canchera y confiada, con la más coqueta de sus sonrisas

-. Vamos – respondió Carline levantándose y siguiéndolo.

El dormitorio de Bruno estaba en el otro extremo de la casa.

-. Me disculpo por Rogelio – dijo Bruno deteniéndose frente a ella – él siempre me ha tratado… de manera diferente.

-. ¿Diferente cómo? – preguntó Carline.  Nop. No le importaba ni le preocupaba… para nada. Solo estaba siendo educada al preguntar.

-. Son muchas cosas. Cuando Rogelio cumplió diecinueve años mi padre y abuelo lo nombraron como el único heredero de la empresa familiar. Es una tonta tradición que solo los hombres pueden hacerse cargo del negocio pero así se hace en mi familia

Quizás era el cansancio o la estupidez de lo que escuchaba pero Carlitos permaneció mudo dejándolo hablar y observando atentamente. Bruno parecía triste al contar.

-. A Paloma se le asignaron otros beneficios… pero entonces mamá sorprendió a todos con un inesperado embarazo y nací yo. No fui planeado… nadie me esperaba. Todos dijeron que debió abortar porque era muy mayor para que naciera un bebé normal. Pero aquí me tienes!!! – Bruno quiso sonreír pero la tristeza estaba estampada en su rostro – A Rogelio no le  gustó mi llegada. Siempre está buscando motivos para descalificarme y poner a mi familia en mi contra, sobre todo desde que cumplí dieciocho y pasé a ser heredero junto con él.

Vaya!… Bruno no solo era un idiota sino, además, un idiota con dinero.

-. ¿Qué hace tu hermano para ponerte mal con tu familia?

Bruno se encogió de hombros y reanudó la marcha sin querer mirar a Carline

-. Inventa cosas. Dice que… olvídalo.  No vale la pena!! – remató alzando los hombros – Mi hermano inventa mentiras sobre mí, ya sabes.

No. No sabía y la curiosa actitud de Bruno despertó su curiosidad. Quería saber porque era importante para él.

-. ¿Qué tonteras?

-. Pues… dice que soy débil, que no tengo carácter y que… No quiero hablar de eso – remató alzando los hombros.

Carline deseaba saber más pero  Bruno superaba el momento de debilidad y  volvía a ser dueño de sí mismo

– Este es mi cuarto- abrió la puerta de un dormitorio grande y luminoso, decorado en tonos masculinos. Destacaban algunos equipos para ejercitarse que se alineaban ordenadamente en un costado. La ventana daba hacia parte del jardín. Era un cuarto cómodo y fantástico para un joven.

-. Es muy bonito – dijo Carline deteniéndose al lado de una de las máquinas

-. Aquí lo único bonito eres tú – dijo Bruno cruzando sus brazos alrededor de la cintura de ella y buscándole la boca.

¿Cansancio? ¿Locura? ¿Despedirse de la vida que ya no tendría?… Carline alzó los brazos y atrajo a Bruno hacia sus labios abiertos. Disfrutó del momento en que la respiración de Bruno se volvió inestable y la manera posesiva en que la fue moviendo hasta encontrar una pared sobre la cual la recargó suavemente

-. Me vuelves loco… me encantas… eres tan perfecta – le hablaba entre besos y sus manos comenzaban a explorarla, subiendo y bajando por sus costados y espalda, traspasándole el calor y el interés en explorar.

Carline suspiro abandonándose a lo que sentía… nunca volvería a tener un día como este. Quizás a partir de mañana su vida sería una porquería y ni siquiera tendría casa. Quería sentirse bien. No le importó que las manos de Bruno rodaran por su cintura y bajaran cuidadosamente hasta el borde de sus nalgas.

-. Carline… Dios!…hueles tan bien… – él se hundía en su cuello y se enredaba en su pelo – me gusta todo de ti… nunca me había sentido así..

-. Bruno… Bruno…

No podía decir nada más que repetir su nombre… era a causa de la locura del momento, de la calentura que se apropiaba de su cuerpo… él besaba su cuello y delicadamente volvía a su boca… las manos, inquietas por explorarla, apretaban y acariciaban. Carlitos temblaba de emoción.

-. Quiero conocerte, Carline… quiero hacerte la mujer más feliz de este mundo. 

Carline sonrió con tristeza y desilusión… ¿Él quería hacerla feliz?… él, que amargaba sus días en la escuela y  había vuelto su vida aún más miserable… Ay Rayos!!! le habría gustado tanto poder vengarse de Bruno y hundirlo como se había propuesto… pero ahora, con el problema de su madre, tendría que abandonarlo todo incluyendo las ganas de devolverle a Bruno el dolor que le había causado en sus años de escuela. Ya no podría irse del pueblo al terminar la secundaria. Su venganza anulada por la imposibilidad de partir luego de revelar su engaño.

-. ¿Por qué lloras? – preguntó Bruno con exquisita dulzura y sorpresa al notar las lágrimas gruesas y calladas que Carlitos no había podido controlar

-. Nada… es emoción – dijo Carline limpiándose las mejillas

Bruno la abrazó con ternura creyendo cada una de sus palabras… confundía la sonrisa triste y desilusionada de ella… solo veía lo que su corazón deseaba ver.

 

 

 

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About Átame novelas

Autoras. Con muchas historias por contar.

4 Responses to Capítulo 16

  1. Gaby Garrido says:

    Jajajjajaja estupido Bruno va a sufrir jajajajaj

  2. Santiberry says:

    Pues ya tengo unas ganas de que Carlitos le dé una patada en los cojones a ese Bruno, a ver si lo lleva al carril correspondiente. Estoy ansioso y busco tus capítulos desesperadamente. ¿Qué le pasa al 17?

    • Átame novelas says:

      Hola Santiberry! Gracias por tu comentario. Lo vi esta mañana y me apuré a subir el siguiente capítulo. Ya está el 17 en el blog y muy pronto el 18. Gracias por el impulso!!! Lo de la patada.. jajajaa. vamos a ver si se cumple. Un besote grande. Nani.

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