Capítulo 24

La llamada de Skylar no me despertó, aún no me había dormido, pero al ver su nombre en la pantalla la adrenalina se apoderó completamente de mi… Más aún después de escuchar lo que me dijo sobre Erica. Me vestí muy rápido y sin hacer ruido tome las llaves y salí hacia su departamento… a pesar de la extrema preocupación por lo que me dijo no podía evitar sentirme feliz… verlo nuevamente… aunque las circunstancias no fueran las ideales.  En sólo unos cuantos minutos me estacioné frente a su departamento y subí hasta llegar a su puerta. Apenas golpee me abrió. Me estaba esperando. Sus típicos Jeans de marca y una simple polera blanca, … adorable a pesar del cansancio reflejado en su rostro. ¡Dios! en serio lo había echado de menos y me estaba costando mucho trabajo no  abrazarlo.

 – ¿Qué pasa con Erica? – pregunté pasando por su lado manteniendo mis manos dentro de la chaqueta para evitar la tentación de tocarlo.

Skylar se mantuvo a una distancia prudente. Pude notar que también estaba nervioso.

– Te llamé porque… tu hermana ya sabe y quise advertirte… llámalo un extraño sentido de lealtad entre la hermandad gay– quiso ser sarcástico a pesar de las difíciles circunstancias.

– ¿Y tú como lo sabes? – no lograba entender la conexión entre él y mi hermana

– Me encontré con ella esta noche y … bueno, se acercó a hablarme –

– ¿Qué te dijo? – ahora si me estaba empezando a preocupar por mi hermana… de pronto recordé que Erica no había salido de la casa – ¿Dónde la encontraste? –

– Tu hermana sabe… quiso que le contara sobre…  está muy preocupada por ti

Skylar estaba muy nervioso… eso no era algo habitual en él quien generalmente podía mostrarse más bien frío,  racional o cínico que nervioso.

– ¿Dónde la encontraste? – volví a preguntar.. no creía que esto fuera un invento de Skylar, me parecía absolutamente real lo que me estaba diciendo, solo que … ¿cómo?

– Eso no importa… te estoy diciendo que la vi, hablamos y ella ya sabe – Skylar parecía molesto ahora – solo quise advertirte –

No. Esas palabras eran un final… estaba dando esta conversación por terminada y yo aún no sabía ni había dicho nada de lo que tenía que hablar con él.  Tome aire profundamente y me tranquilice antes de continuar. Reconozco que estaba muy nervioso.

 Skylar … ¿una cerveza?

Me miró detenidamente por unos instantes… Él sabía que no solo estaba pidiendo una cerveza sino tiempo. Sin decir una palabra fue hasta la cocina y volvió con dos cervezas. Me entregó una y rápidamente se alejó unos cuantos pasos para abrir la suya, sentándose en el sillón. Tomé un par de sorbos antes de volver a hablar.

– Cuéntame la conversación… por favor

Skylar me repitió todo lo que había hablado con Erica… creo. Tuve la sensación de que tal vez no me había dicho un par de cosas pero en general me pude dar cuenta que la conversación correspondía a mi hermana.  ¡Dios!… mi hermana.

– ¿Por qué habló contigo y no conmigo?

Skylar me mira y no dice nada. Creo que sabe la respuesta y no me quiere decir

– ¡Skylar! .. ¿por qué?

– Tiene miedo de tu reacción

Me acerco y me siento frente a él… es probable que tenga mucho razón.. Erica ya sabe… me llevo ambas manos a la cabeza, preocupado… no me ha dicho nada y lo sabe… aunque ella también conoce mis sentimientos

– Está bien… voy a hablar con ella –  lo miro fijamente – ¿Y tú?…¿cómo estás? – pregunto en tono cálido intentando llevarlo a un plano más intimo

Skylar me mira sorprendido y luego puedo ver su rostro transformarse… en un segundo ha pasado de ser el mismo de siempre a ese ser frío que conocí hace un par de semanas atrás… puedo ver la transformación ahí mismo frente a mis ojos.

– Bien… muy bien – hasta su tono de voz es diferente

– ¿No me has echado de menos? – pregunto muy despacio.. no sé de donde me sale el coraje para seguir. Veo que mi pregunta lo descoloca… lo hace tambalearse por unos segundos

– No quiero hablar de ese tema, no hay nada más que hablar… sólo quise advert…. –

– Yo sí quiero hablar… ¿puedes escucharme al menos?- No puedo dejar pasar este momento. Skylar se mueve inquieto, por segundos veo al Skylar de siempre y luego vuelve el ser de ojos fríos… quiero acercarme a él pero me contengo. Sé que si me acerco me va a rechazar

– Yo si te he echado de menos… mucho

No puedo creer que finalmente le estoy diciendo esto y él me está escuchando

– Me equivoqué Skylar y no me has dado la oportunidad de decirte que me equivoqué y estoy arrepentido… –

Intento acercarme pero Skylar se pone de pie y se aleja de mi hacia el ventanal, mirando la ciudad…

-¿Te equivocaste? – repite incrédulo…cínico… con la voz y la ira contenida… reconozco el temporal antes de que llegue y me preparo… Skylar se viene con todo contra mi

– ¿Te equivocaste al mandar todo a la mierda?… ¿y que paso con tu precioso tiempo y espacio?

Se gira hacia mi, arrogante y altanero nuevamente,.. me derrito.. es hermoso… lo prefiero así que indiferente

– Me equivoque… no quiero tiempo y espacio sin ti – es la verdad… sólo quiero contarle mi verdad

– Quiero volver contigo Skylar 

Camino hacia él aunque sé que me estoy arriesgando, está furioso… espero cualquier cosa de él en este momento

– ¿Volver?- pregunta con cinismo¿A qué quieres volver?.. ¿Echas de menos el sexo?, ¿Ángela no te satisface como yo?

Ups… eso si me dolió pero no dejo que me hiera.. esta descargando su rabia

– No es sólo sexo Skylar… es mucho más

– ¿QUÉ MAS?!! – me grita furioso.. los ojos brillantes de furia

– ¿Que más puedes tu querer conmigo?

– A ti… te quiero a ti… con todo, entero

Estoy un paso más cerca de él pero aún no me atrevo a tocarlo. Entonces es él el que se acerca hasta quedar a solo unos milímetros de distancia

– ¿Por qué Roberto?… ¿Por qué me quieres a mi?

Su respiración agitada encima de mi… alterado, enfurecido… los mechones de pelo rubio revueltos sobre los ojos duros, fríos…¡Dios! me cautiva su furia, su hermosura… no puedo aguantarme más

 Skylar… no puedo estar sin ti

– ¿Por qué?

Vuelve a gritar encima mío. Ahora soy yo el que se agita… sé el porqué pero me cuesta tanto decirlo… nos miramos… alterados, tan cerca… su rostro es lo más bello que conozco aún más así, furioso… me gana, me vence…  siempre me gana…

– Porque te quiero Skylar 

Estiro mis manos y toco su cara, pero Skylar se aleja… retrocede…  puedo ver el efecto que mi confesión causa en él pero su expresión es una mueca de dolor , se lleva ambas manos a  cubrir los ojos. Veo lágrimas correr por sus mejillas.. intento acercarme pero estira un mano para detenerme… los segundos pasan y todo lo que se escucha en la sala es la respiración agitada de Skylar

– ¿Me quieres? – pregunta sin abrir los ojos ni mirarme

– Si

– ¿Sabes lo que creo?- Ahora sonríe cínico a pesar de los ojos aguados – creo que no tienes idea de que mierda estás hablando

 Skylar.. no haga esto, por favor, no

-¡¡ No tienes idea!!… no sabes lo que significa amar… es sólo dolor, desilusión

– No, no es así, Tú y yo podemos hacerlo diferente – le contesto decidido

– ¿Diferente?.. ¿Cómo diferente?… ¿explícame cómo vamos a hacerlo diferente?

– Tu y yo… 

– Tú y yo nada.. ¿no te das cuenta?… no importa lo que sientas o lo que yo siento… no podemos hacer nada, no hay forma de que podamos hacer ni una maldita cosa!!!

Me quedo mudo… observándolo. En un instante entiendo que está pasando por su cabeza… y no es agradable

– Si, si podemos

– ¡Roberto! –me grita – escúchate a ti mismo…                                                                                                                                                                                             ¿Que estas dispuesto a hacer por ese amor?… ¿a tirar todo tu futuro a la basura?? ¿estás dispuesto a eso?

– Dime algo antes de contestarte que puedo o no puedo hacer

No me responde pero se queda quieto mi pregunta

– ¿Qué sientes tu por mi? –

Skylar vuelve a dibujar su sonrisa cínica y hastiada.. luego se aleja un par de pasos.

– ¿Y qué importa lo que sienta por ti??!!!  No importa nada

¿Qué ha pasado con él?.. ¿Dónde está su fuerza y energía?… Me desespera verlo así, tan dolido, enojado y triste… desilusionado… y todo su dolor es mi culpa.

– Dime…- le grito – por favor, dime lo que sientes…

– No importa Roberto.. no importa nada

En algún punto de la conversación nuestros papeles se invirtieron… Skylar dejó de lado su coraza y me está dejando ver su dolor…

– A mi me importa, dime

Decidido,  me acerco hasta él y lo tomo de los brazos… Skylar no pelea de vuelta…  Se limita a mirarme con sus hermosos ojos azules llenos de lágrimas y desilusión. Lentamente su mano me toca. Hay tanta tristeza… Ya no me contengo más y busco su boca con desesperación, mis manos sostienen su cintura.  Skylar responde con la misma intensidad, me besa de vuelta…¡Dios!, como lo he echado de menos, lo abrazo tan fuerte como puedo y beso su precioso rostro… nuevamente su boca. Sus manos son las primeras en buscar mi piel bajo la camisa a pesar de que su cabeza comienza a moverse negando y escucho un par de

– no… no .. no..

 Ssshhhh tranquilo… – digo sin soltarlo

Entonces recuerdo lo que pasó la vez anterior. El sexo puede volverse un escape rápido para él, es el terreno donde mejor se maneja y yo me pierdo. Con un fuerte suspiro me detengo y sólo permanezco abrazándolo y acariciándolo hasta que se tranquiliza.

– ¿Skylar?… ¿escuchaste lo que te dije?

Niega con la cabeza antes de contestarme

– No

– ¿Quieres que te lo repita?

– No

– Contesta mi pregunta

– No

Aun sin soltarlo lo llevo hasta el sillón. Parece un niño asustado perdido en mi abrazo. Skylar se sienta y yo me quedo a su lado, pegado a él, sin soltarlo, acariciándolo despacio. Permanecemos en silencio un rato y de pronto Skylar dice apenas en un susurro

– Estaba afuera de tu departamento… en la calle… ahí me encontró tu hermana

– ¿Por qué estabas ahí?

Se encoge de hombros

– Tenía ganas de fumar

Me contesta y comienza a reír… me río con él… me mira y su sonrisa lentamente se transforma en un gesto de dolor

– No sirve de nada Roberto… no podemos hacer nada

– ¿De qué estás hablando? –

– Del maldito amor que siento por ti… no sirve de nada, ¿no lo entiendes?

¿Amor?.. dijo amor..   es lo único que escucha mi corazón que  salta fuerte dentro de mi pecho… quiero morir de alegría a pesar de su rostro de dolor.

– Repite lo que dijiste

Mi cara está muy cerca de la suya. Sus preciosos ojos me miran tristes, mi mano acaricia su pelo.

– Ya me escuchaste…

– Cobarde… quiero escucharte decirlo… mírame

 Skylar me mira algo aún triste y comienzo a hablar

– Jamás me imagine a mi mismo diciéndole esto a otro hombre, pero… te amo, no puedo ni quiero estar sin ti

Suspiro aliviado…  se siente bien decirlo… quiero que lo sepa, quiero que entre en su cabeza y no se le olvide más. Me mira y a pesar de su dolor esboza una sonrisa

– Roberto…¿sabes lo que estás haciendo?-

– Si… ahora es tu turno Skylar… quiero escucharte decirlo-

– ¿Para qué?

– Dilo…

Sus ojos se desvían de los míos…le cuesta mucho más que a mi. Me vuelve a mirar y se acerca a besarme. Esta vez soy yo el que retrocede un poco pero él es más rápido y su boca encuentra la mía. A la mierda con todo… lo deseo más que a nada en este mundo, me está volviendo loco. Me pongo de pie y tiro de su mano hasta el dormitorio. Lo empujo suavemente sobre a cama y me arrojo sobre él. El deseo me está quemando todo el cuerpo… como nunca antes. Comienzo a quitar su ropa, acariciando despacio y besando cada trocito de su preciosa piel.

 Skylar.. voy a hacerte el amor – anunció

Skylar sonríe, mis dedos acarician su torso

– Que sabes tú del amor – se burla de mi

– ¿Y tú?..¿Sabes mucho?

Se sienta y me quita la ropa. En un par de minutos ambos estamos desnudos sobre la cama y enredados. Mi boca recorre su cuerpo, mi lengua lame su deliciosa piel, Skylar se agita bajo mi roce, mi mano en su sexo, sube y baja despacio, sus manos sobre mi… no puedo evitar la sensación de querer mirarlo para siempre…

– Eres precioso…- mi pulgar juega sobre su labio inferior, Skylar chupa mis dedos.

– Cállate

– No quiero…

Mis manos separan sus piernas, mi boca en su miembro, chupando, extasiado… ¿Cómo pude pensar siquiera en estar si ti?… Skylar me deja hacer… Busco un protector y el tubo de lubricante.. su mano busca lo mismo y nos encontramos en el gesto. Nos miramos… reímos…

– Quiero estar dentro tuyo – le pido…  es verdad… lo necesito hoy

– Quiero sentirte dentro de mi

Toma el protector y lo pone sobre mi junto con el resto. Skylar hace el intento de girarse pero no quiero así…

– No amor… quiero ver tus ojos

Skylar se detiene. Sus ojos clavados en los míos y una semi sonrisa en su boca

– ¿Qué dijiste? – pregunta sorprendido y divertido a la vez

– ¿Qué? – No sé qué fue lo que dije

– ¿Cómo me llamaste?

idiota!. Entonces caigo en la cuenta… lo llamé “amor”. Me río de mi mismo algo avergonzado. Me acerco a su rostro y lo beso mil veces.

– Amor… amor, te llamé amor – sigo hablando mientras mi pene busca su camino dentro de él.

 Nooo..oo, no me vas.. a llamar así – se está riendo de mi mientras lo penetro muy despacio, nuestros ojos no se apartan.

– ¿Cómo puedo llamarte? ¿Cariño?, ¿Cielo?…

Sus caderas presionan contra mi.,. me esta apurando. En un movimiento brusco, Skylar cambia nuestras posiciones… me quedo tendido sobre la cama mientras él desciende, clavándose en mi… es muy excitante, sujeto sus caderas  y las acaricio.

– Sólo mi nombre…

Elevo mi torso hasta quedar pegado a él, uno de mis brazos lo aprisiona mientras el otro se mueve sobre su miembro al mismo ritmo en que lo penetro una y otra vez, mi boca sobre la suya, mi lengua recorre cada rincón de su húmeda caverna mientras nuestras partes bajas encuentra su propio ritmo… sus gemidos ahogados en mi boca. Abro los ojos.. está tan cerca, gotas de sudor corren por su sien… hermoso, precioso.

– Amor… eres mi amor

– Cursi…

– Te amo Skylar

Acelero el ritmo, estoy a punto de acabar… Skylar cierra los ojos fuertemente, abre su boca y en un solo jadeo me dice muy despacio

– Te amo…

Lo dijo… por fin lo dijo al mismo tiempo que su semen moja nuestra piel y yo acabo dentro de él. Nos buscamos con ansias y un beso intenso culmina nuestro placer. Caemos agotados sobre la cama.  A diferencia de todas las veces anteriores, me quedo pegado a él, busco su mano, enredo mis dedos con los suyos, lo mantengo abrazado, no quiero soltarlo ni un segundo.

– ¿Cómo sabes que me amas? – me pregunta despacio. Me encojo de hombros.

– ¿Qué case de pregunta es esa? Lo sé nada más… ¿cómo lo sabes tú?

– Roberto… ¿y ahora qué?

No me mira, mira al vacío pero por el tono de voz entiendo lo importante de la pregunta que formula.

No tengo la respuesta aunque sé lo que me está preguntando. Tomo una gran bocanada de aire y con mi mano muevo su cara hasta que sus ojos me miran

– Te voy a contestar lo que sé; sé que te amo, sé que no puedo ni quiero estar sin ti, sé que eres lo más importante en mi vida – Dios!! se siente maravilloso poder decírselo

Me mira largos instantes y lentamente su cabeza comienza a negar moviéndose de un lado a otro, su cara triste

– No alcanza Roberto… no me alcanza

– ¿Qué quieres Skylar?

Su respuesta no admite duda alguna, lo tiene muy claro

– Todo… lo quiero todo o nada-

Una sensación de frío intenso me recorre la espalda…

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