Capítulo 12

Enrique quería hablar con él al día siguiente, pero Juanfe no podía esperar, tenía urgencia por saber de Cristián, así es que lo convenció de juntarse esa misma tarde.

Al atardecer se juntaron en la misma plaza de siempre. La ansiedad hacia presa de Juanfe. Estaba desesperado por saber de Cristian… ¿Estaba bien?… ¿tenía una enfermedad incurable?… ¿sufría de amnesia?.. ¿quería verlo?…

Enrique comenzó a hablar despacio pero ya pronto estaba relatándole todo lo ocurrido la noche anterior… sin omitir al chico castaño que lo acompañaba.

Juanfe escuchaba…

En completo silencio…

Solo recordaba respirar cuando se ahogaba…  el aire dolía al entrar en sus pulmones… le dolía todo el cuerpo… sentía un malestar general…

-. Y… eso es todo. Se fue de prisa…

Se había ido… había roto la conexión… no quería saber de él… estaba con un chico… no existía ninguna enfermedad ni ninguna de las excusas que había inventado en su mente para intentar justificar la ausencia de Cristián…

Nada de eso era válido…

Solo había una única y cruel realidad…

La peor de las realidades era verdad…

La que tanto se negaba a aceptar…

Cristián lo había descartado de su vida y no lo necesitaba…

Estaban sentados sobre el pasto en el centro de la plaza… era el atardecer… la hora en que se terminaba el trabajo y los empleados cruzaban cerca de ellos caminando de prisa hacia sus hogares…  Juanfe miraba sin ver a nadie… miraba desesperado…

Crueldad… todo era tan cruel…

¿Por qué??… ¿por qué??… quería una explicación… quería entender… Le había mentido cuando le dijo que era parte de su casa y su vida… que era bienvenido… mentiras… Cris le había mentido!!!… Por Dios… dolía tan fuerte… pensó que después de tanto tiempo habría dejado de ser tan importante… que ya habría aprendido…

-. Juanfe… di algo

Enrique lo miraba preocupado

¿Decir?… que podía decirle?… que se sentía una mierda?… que quería hacer un agujero gigante y desaparecer en él para siempre?… Que tal vez él mismo había hecho que Cristián se alejara al inmiscuirse demasiado en su vida?… ¿Qué todas sus ilusiones estaban muriendo y le dolía mucho?… ¿Qué la única persona que despertaba sus sentimientos lo había dejado abandonado sin decirle nada…??… ni siquiera una explicación se había merecido… ¿tan poca cosa era para Cristián??…

Cristián…

Había estado con él durante los momentos más intensos de su vida…

Lo había apoyado y ayudado… habían compartido tanto!!… no entendía… en serio que no podía entender cómo Cris había sido capaz… Todo eso que vivieron juntos fue real!!!.,. porqué??  ¿cómo pudo desecharlo como si no tuviera ninguna importancia??… ¿cómo?? ¿Cómo diablos???

Si lo tuviera frente a él en ese momento le arrancaría los ojos y lo golpearía hasta matarlo… luego lo besaría hasta volver a dejarlo sin aire… besarlo… abrazarlo… tocarlo…

-. Juanfe?? Estas llorando?

– No- se limpió el rostro con tranquilidad secando las lágrimas- no. No lloro

No debía llorar. Cristián lo había dejado y no le había importado hacerlo… ni lo que pudiera pasarle… solo se había ido…  ahora estaba con otro chico…  sentía una lengua de fuego quemarle el interior… celos!!!  se sentía tan tonto e idiota… a él si le importaba tanto Cristián…  mucho… demasiado… sentía celos de un chico desconocido que era abrazado por Cristián…  ¿lo tocaba como lo había hecho con él?…

-. Juanfe… tienes que dejar de sufrir por él. Ese tipo está bien. Desapareció porque quiso hacerlo. No le pasa nada malo…  Enrique le decía puras verdades… difíciles de aceptar y entender… pero realidades al fin y al cabo – si quisiera verte…

Dejó la frase sin terminar… no había necesidad de decirlo… ambos sabían

-. Si…

Quería hablar y ser fuerte… pero se le quebraba la voz y el alma…

Enrique lo veía tan frágil y niño… en un gesto de protección quiso pasar sus brazos por su espalda para atraerlo y confortarlo, pero se contuvo al recordar la reacción de Juanfe al ser tocado… Tendría paciencia… mucha paciencia…  le gustaba mucho… era triste contarle todas estas cosas, pero Juanfe estaba sufriendo por alguien que no se lo merecía… sentía que tenía que abrirle los ojos a la realidad… además… Enrique aún quería una oportunidad… no perdía las esperanzas de llegar a tener algo con ese niño tan dulce y triste…

-. ¿Cómo era el chico?… el que estaba con Cristián

Era una estupidez preguntarlo pero necesitaba saber cómo era… tener un punto de comparación… quizás entender por qué no lo había querido a él…

-. Muy joven… atractivo… no sé Juanfe… un chico bonito

No estaba mintiendo… podía haberle contestado cualquier cosa, pero la verdad es que ese chico… Jordi?… era bien atractivo.

Una nueva estocada en su corazón… estaba con un chico bonito… él era poca cosa comparado con él… un mocoso de mierda inseguro y llorón… metiche, molestoso y siempre abusando de él y necesitándolo…  las lágrimas volvieron a brotar y esta vez se sintió molesto… enojado… no podía seguir llorado por Cristián…  ya había entendido el mensaje… Iba a aprender de una vez.

-. Bien por él…

Intentó sonreír con amargura…

Bien que tuviera un chico lindo… bien que se olvidara de él y siguiera con su vida… bien que se fuera a la mierda y saliera de su mente para siempre… bien que ya había entendido…

-. Tengo que irme- necesitaba estar solo…

-. Juanfe… vas… ¿vas a dejarlo ya?

Se quedó inmóvil… ¿dejarlo?… si, claro  solo dime como me lo saco del corazón, de mis sentimientos y de mi mente… ¿cómo dejo de pensar en él y cómo me quito las ganas de verlo y sentirlo?… dejarlo… tendría que aprender…

-. Claro

Había tanta tristeza en su respuesta que Enrique no se atrevió a pedir lo que deseaba… ya tendría su oportunidad más adelante.

Cuando Juanfe llegó a su casa parecía un alma en pena… se dejó hacer sobre la cama como un peso muerto… no quería pensar ni imaginar… otro chico estaba con Cristián… no le pasaba nada… solo no lo quería a él… sentía algo tan fuerte y doloroso… los imaginaba juntos… lo necesitaba tanto pero Cristián a él no…

No prendió la luz cuando oscureció… se quedó tirado sobre la cama sin comer ni moverse hasta que llegó su madre, horas más tarde y lo encontró encogido en posición fetal, con un gesto de dolor en su rostro de niño, profundamente dormido.

 

CRISTIAN

Trataba de concentrarse en su trabajo… Ramírez le había pedido que encontrara evidencias para un caso en el que trabajaban… miraba la pantalla, leía cientos de datos… pero no lograba retenerlos en su mente… escapaban… se diluían… lo único que se repetía una y otra vez era la voz de Juanfe en los mensajes que había escuchado durante la noche…

Lo había llamado mil veces…

Su voz… su preciosa voz…

Juanfe lo echaba de menos… claro!!!… si era como su hermano mayor…  él no extrañaba a sus hermanos… ni siquiera los recordaba… pero Juanfe le decía una y otra vez que lo llamara… que necesitaba verlo.. que quería hablar con él… había mensajes enojado, angustiado… suplicando… llorando… mensajes en los que le pedía con la voz entrecortada que por favor lo llamara y le dijera que pasaba… otros en los que puteaba a viva voz y lo amenazaba con matarlo cuando lo encontrara… los últimos mensajes eran tristes… Juanfese había ido apagando de a poco y su voz se escuchaba cada vez más débil y enferma…

Cristián se sorprendió cuando las lágrimas comenzaron a caer de sus ojos al escuchar el primer mensaje y no dejaron de hacerlo hasta llegar al último…

Apretó el teléfono entre sus manos… lo pegó a su corazón como si contuviera a Juanfe… lo había ido imaginando mientras lo escuchaba… podía imaginar su pena y su dolor… estaba destrozado… también él se sentía así en ese momento…

De pronto una pregunta surgió en su mente… ¿Por qué lo había abandonado?… la importancia de su propósito en la vida comenzaba a perderse… las palabras de Ramírez cobraban importancia… “nada tiene sentido si estas solo”… “si no tienes con quien compartir, a quien amar”…

Eran cerca de las seis de la mañana y quería salir corriendo a buscarlo…  abrazarlo con locura, tan fuerte que se fundieran en uno solo… pedirle perdón… reparar el daño… volver atrás…

Entonces recordó que, para Juanfe, él era un hermano mayor… que sus sentimientos no eran correspondidos… desde alguna parte del fondo de su mente escuchó la voz de su antiguo profesor…”no dejes que nada ni nadie te desvíe del camino”… su familia… su profesor… tenía tanto que demostrar…

Demasiadas cosas en su mente…

Se quedó sentado hasta que logró dejar de temblar y  llorar.

Cuando se calmó, el sol estaba asomando en el horizonte…  estaba tan cansado y confundido que apenas atinaba a moverse… miraba al vació… en su mente había una guerra a punto de comenzar… sus sentimientos contra sus convicciones y aspiraciones… No… ahora no.

Se tomó un vaso de agua fría y se metió a la cama a descansar aunque fuera un par de horas. Apagó su mente como pudo… no quería pensar… no podía pensar… deseaba no sentir… se sintió cobarde por primera vez… lo había herido mucho más de lo que había supuesto… culpa… pena… solo cerró los ojos y aguardó hasta que llegara el sueño.

Despertó un par de horas después, angustiado y triste… tuvo que correr al trabajo y aún así llego atrasado y ojeroso.

Mientras intentaba trabajar, los mensajes se repetían en su mente…

La voz dulce de Juanfe suplicándole llamarlo…

Su voz enojada amenazándolo…

Luego lloraba y le pedía que le explicara por qué no lo llamaba…

-. Porque casi lo pierdo todo por ti!!!  respondió en voz alta, casi gritando…

-. ¿Qué pierdes?

La voz de Ramírez lo asustó. No lo había escuchado acercarse

-. Nada… lo siento. Hablaba solo

-. Estas ausente, Cristián. ¿Qué te pasa hoy?

-. Nada, señor

-. No me mientas a mi… no tengo tiempo para juegos. Ven conmigo.

Ramírez no toleraba que intentaran hacerse los listos con él. Conocía muy bien cuando alguien mentía y podía entenderlo en un sospechoso o en alguien que intentaba defenderse de las acusaciones formuladas en su contra… pero entre su personal, eso era intolerable… menos en Cristián.

Entraron a su oficina y cerró la puerta.

-. Creo que ha llegado la hora en que me digas toda la verdad, Cristian

-. ¿Qué verdad?

Ramírez sonrió. Cris era tan listo pero a veces parecía torpe

-. Te lo dije cuando te conocí, ¿recuerdas? Algún día tendrías que decirme todo y ese día ha llegado

Ramírez giró hacía su escritorio, tenía una actitud de superioridad que era desconcertante…  tomó una carpeta con documentos que extendió hacia Cristián

  • Lee esto y luego hablaremos-

Cris tomó asiento frente al escritorio y comenzó a leer rápidamente… sus ojos se iban abriendo cada vez más… entre sus manos figuraba una denuncia hecha por los padres de un menor que aseguraba haber sido drogado y violado en la misma disco por un hombre y sus amigos, de manera casi idéntica a lo que había pasado con Juanfe… la denuncia estaba fechada un par de semanas antes de lo sucedido a Juanfe. Este menor había sido golpeado brutalmente además… había terminado en un hospital por varios días… violencia innecesaria.

Las manos de Cris temblaban al leer… recordaba todo lo sucedido y volvía a sentir rabia… sabía que Adrián lo tenía que haber hecho más de una vez y ahí estaban las pruebas… sería suficiente para que Adrian no saliera de la cárcel… esto era una bendición y una maldición al mismo tiempo…  si Juanfe se sumaba a esta denuncia y lo identificaba, Araneda no volvería a ver la luz del sol… pero eso significaba que tendría que hablar con Juanfe… tendría que buscarlo, contarle y preguntarle… volver a tomar contacto con él…

-. Los padres del menor son muy influyentes y han insistido mucho. Nos pidieron que intentáramos averiguar algo…-

Ramírez hablaba con mucha seguridad

-. La descripción del violador…  concuerda con un conocido tuyo

La mirada de Ramírez sobre Cristián no admitía duda alguna. Ramírez había hecho la conexión, sabía con certeza quién era el violador… sabía que Cris tenía más información y estaba esperando a que la entregara.

-. Dijiste que denunciaste a Adrián Araneda porque había herido a una persona que querías

-. Si, señor… dije eso

-. ¿Tiene alguna relación con este expediente?

La pregunta estaba demás… Cristián supo que Ramírez tenía todo claro, pero estaba esperando a que él hablara… pero no era decisión suya… exponerlo aquí… era una decisión que Juanfe debía tomar, no él.

-. Yo… necesito tiempo señor. Tengo que hablar con alguien antes de responderle 

-. No te olvides donde estas ahora. Es tu deber denunciar a quien hace daño y abusa

-. Lo sé, señor

Ramírez veía que Cristián estaba al límite… lo había observado extraño y abstraído durante toda la mañana… estresado y a punto de reventar… tal vez si lo presionaba un poco obtendría la confesión que quería pero no estaba seguro de lo que podría costarle… presionar a Cristián no parecía una buena idea dado su personalidad… posiblemente, al hacerlo rompería la buena conexión entre ellos dos.   Le daría espacio y le permitiría abordarlo de la manera que él deseaba. Quería resultado. Ramírez era amante de la justicia

-. Bien. Habla con quien tengas que hacerlo y usa los medios que necesites

-. Gracias, señor

Cristián salía de la oficina, se veía preocupado y complicado.

-. Cristián… ¿te importa esa persona, a nivel personal?

Se detuvo afirmado en el marco de la puerta… ¿importarle?… como la vida misma… como el aire que respiraba…

-. Mucho, señor

Ramírez entendió de prisa…

-. Esconder lo que sucedió solo lo volverá débil. Debe enfrentar lo que le pasó para poder superarlo y vivir sin miedo

Esas palabras!!…  Eran casi idénticas a lo que le había dicho Juanfe cuando le pidió que lo ayudara a cobrarse del daño de Adrián… había dicho que necesitaba vengarse para superarlo…

Cristián se quedó mirando a Ramírez como pidiendo ayuda. Se sentía perdido… estaba comenzando a pensar que lo que había hecho por Juanfe no había sido suficiente… lo recordó herido, violentado y desamparado en la calle… él solo había atinado a querer protegerlo… ampararlo y guardarlo… y luego… luego lo había dejado abandonado y solo…

-. Es casi un niño…

Soltó las palabras, llenas de sentimientos,  sin pensarlas…  no era el mismo desde anoche… todo parecía haber cambiado…

Ramírez respiraba satisfecho a pesar de su inquietud por Cristián… las piezas comenzaban a encajar y él siempre necesitaba entender el puzzle completo… Cristián estaba enamorado de un adolescente y ese chico había sido violentado por Araneda… esa era la verdadera razón por la cual el correo electrónico había llegado a sus manos. Una venganza personal.  Miró a Cris apoyado contra la puerta… por primera vez veía a un joven débil y dudoso… era como cuando él se alejó para siempre de Mariela… ¿se había alejado Cristián de ese chico a causa de Araneda?…

-. Con mayor razón si es tan joven… tiene toda una vida por delante y debe empezarla bien, sin arrastrar una carga como esta

Ambos sabían de qué hablaban aunque no lo hubieran dicho textualmente

-. Yo… volveré a trabajar ahora…

-. Tómate tu tiempo… pero no demores demasiado

Se arrastró hasta su escritorio… sentía el cuerpo pesado y un extraño revoloteo en su estomago…

Tenía que buscar a Juanfe…   se lo debía… para que pudiera estar tranquilo y saber que Adrián Araneda pagaría por lo que le había hecho…

Cerró los ojos con fuerza…

Volver a ver a Juanfe…   el revoloteo en su estómago se intensificó hasta casi causarle dolor…

Volver a mirar sus ojos en directo y a hablarle… lo fue imaginando lentamente… su cuerpo… su olor…  su boca… los besos que habían compartido…

Abrió los ojos de golpe.

Quería verlo…

Le dolía el estómago… sus manos sudaban….

Necesitaba ver a Juanfe con urgencia… quizás no se atrevería a hablarle… solo mirarlo desde la distancia… pero desde que escuchara los mensajes la noche anterior la idea de verlo rondaba su cabeza…

Ramírez lo autorizo para que usara uno de los vehículos del equipo.  Manejó con cuidado dándose cuenta que estaba muy alterado. Primero pensó en buscarlo en su casa… nunca había conocido a su madre… siempre fue un egoísta y jamás quiso arriesgarse a conocerla… dolía la culpa… saber que había actuado como un imbécil…

Entonces recordó que, por la hora, posiblemente estaba en el colegio. Eso es!!! Lo vería desde lejos… solo iba a mirarlo… después, quizás más adelante decidiría hablarle… o tal vez…  suspiro agotado… no sabía que haría… tal vez nunca se atrevería… solo tenía claro que necesitaba verlo… la confusión en su mente se aclararía cuando lo viera…

Estacionó a media cuadra de distancia de las puertas del colegio y esperó con paciencia a que sonara el timbre que anunciaba el fin de las clases por ese día. La calle se vio inundada de grupos de niños y adolescentes que corrían, gritaban, jugaban… Cristián movía sus ojos rápidamente por entre la multitud, buscándolo… quince minutos después todo volvía casi a la normalidad… Juanfe no estaba!!!… pensó que tal vez lo había perdido entre tantos otros chicos… giró sus ojos lentamente hacia las grandes puertas de salida… como si hubiera sabido… presentido… Juanfe cruzaba solitario las puertas, bajaba los tres peldaños y llegaba hasta la calle… caminaba lento en su uniforme escolar… cabizbajo… más delgado… hermoso…  con su mano izquierda se quitó un mechón del rostro pero no sirvió de nada… volvió a taparle medio rostro un segundo después…

Cristián sonreía estúpidamente dentro del auto preso de una emoción que lo abarcaba todo… no podía apartar sus ojos de él… del niño que le había quitado la tranquilidad… era tan hermoso verlo… ¿cómo no se había dado cuenta antes de lo lindo que era?.. no… si lo sabía… siempre supo que Juanfe era hermoso… los cristales oscuros lo protegían… lo seguía, comiéndoselo con los ojos… pasó caminando lento frente al vehículo y Cristián pudo verle el rostro … triste… abatido… apesadumbrado… aún así precioso. Sintió esa tristeza directamente en el corazón… se llevó las manos a la boca para ahogar un grito… ¿aún estaba triste por él?… ¿sería otra la causa de su tristeza?… no le gustó verlo así… recordaba al chico lleno de energía que entraba en su departamento, desordenándole la vida… contagiándole la locura… esa locura de la que hablaba Ramírez… esa maravillosa y bendita locura…

-. Juanfe

Fue un susurro… el chico no lo habría podido escuchar… pero fue, a la vez, mucho más que eso… fue la manifestación de su opción… fue la aceptación del hecho de que Juanfe era más importante… se le llenaron los ojos de lágrimas y la garganta se le volvió un nudo apretado… había cometido un error… había actuado estúpidamente… ese niño que se alejaba caminando despacio y cabizbajo era lo más importante de toda su maldita vida sin sentido si no estaba él… y lo había herido… ahora entendía… nada tenía significado… él que creía tener toda su vida resuelta era un soberano estúpido… Enrique tenía razón, Ramírez tenía razón… él había estado ciego…

JUANFE

Siempre era uno de los últimos en salir del colegio… no le gustaban los tumultos de chicos en la salida que empujaban y atropellaban, así es que arreglaba sus cosas despacio y emprendía una lenta caminata hasta su casa…  el día estaba agradable y caminaba intentando no pensar…  iba contando las líneas del pavimento y tratando de no pisar ninguna…  tenía tantos cambios que hacer en su vida y no sabía por dónde empezar… no prestó atención cuando un vehículo oscuro se aproximó y se detuvo un par de metros delante de él en una calle tranquila y casi vacía, a dos cuadras de su casa.  No vio la puerta del chofer abrirse… por el rabillo del ojo detectó una figura borrosa que salía del auto y se quedaba de pie a pocos metros frente a él… levantó la vista apenas, cuando se dio cuenta que la figura le impedía el paso… su rostro triste comenzó a cambiar casi en cámara lenta… el gesto de tristeza se fue borrando para ir dando paso a uno de absoluta incredulidad y sorpresa… sus ojos y su boca se abrieron grandes, casi marcando una sonrisa que no alcanzó a ser… luego, fue una interrogante… lo miraba a los ojos y no… no podía creer… un segundo más tarde el ceño de su rostro se frunció en un gesto de profunda rabia y dolor.

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