Lucas 11

CAPÍTULO 31

 

DANNY 19

 

Antonio llegó temprano al club, cuando aún había muy poca gente. Cuando ingresó, todos quienes trabajaban en el club lo miraron de una manera diferente… había sido objeto de comentarios durante toda la semana… para algunos era el novio rico de Danny… una especie de príncipe azul soñado… para otros era el que le estaba “levantando” el novio a David.

Antonio se sintió observado pero era parte de su vida llamar la atención donde quiera que fuera, cada vez que abandonaba la hacienda, así es que siguió tranquilo, sin preocuparse mucho.  Danny acudió de inmediato a saludarlo. Lo esperaba en el salón principal.  Lo saludó con un  inocente beso en la mejilla y su mejor sonrisa, frente a quienes estaban pendientes de observarlos. Danny no quiso mirar a su alrededor… no quiso saber quiénes estaban y quienes no… lo tomó del brazo y lo condujo hasta una de las salitas de baile en la parte posterior. No estaban ocupadas a esa hora y quería estar y hablar con él a solas.

– Me da gusto verte – dijo Antonio deslizando sus manos para estrecharlo en un abrazo… Danny volvía a sentirse protegido entre aquellos brazos fuertes y cariñosos.

– A mi también- era verdad, pero había más- Antonio… tengo que decirte algo-estaba atorado… necesitaba aclararlo lo antes posible. Su naturaleza no se prestaba para engaños.

Antonio tenía mucha experiencia. Se sentó tranquilo a escucharlo pero no cortó el contacto con él.

– Dime mi rubio bonito…- tiró despacio de Danny hasta dejarlo sentado sobre él… como un niño pequeño… con su mano le acomodaba el pelo… lo acariciaba. Se había acordado mucho de Danny y se había preguntado muchas veces si no estaría idealizándolo… pero al verlo de nuevo se dio cuenta que no… que Danny era perfecto… ideal.

Danny lo miró a los ojos… recordaba todo lo que habían vivido solos en su hacienda… había sido tan bonito, ¿serían capaces de continuar con su historia si tenían que dividirse entre el campo y la ciudad?…

– No sé ni cómo empezar…-

Lo notó complicado y no le gustó lo que vio… recordó inmediatamente al otro hombre que Danny había mencionado… ¿se trataba de eso?… ¿había vuelto a aparecer en su vida?… no le gustaba nada lo que estaba pensando

– ¿Pasó algo Danny?-

– Si… es que… estoy muy confundido Antonio– le costaba mirarlo pero sabía que tenía que hacerlo. Antonio entendió de inmediato… conocía las señales y se puso en alerta… la mirada nerviosa que rehuía sus ojos… el movimiento de las manos… Danny le gustaba demasiado para perderlo así nada más… estaba dispuesto a todo por retenerlo

– ¿Se trata del tipo que te engañó? – preguntó remarcando el engaño intencionalmente… no lo soltaba, sus manos seguían acariciándolo.  Lo vio dudar y debatirse, sus ojos inquietos… intentar hablar sin complicarse

– Me fue a buscar… quiere volver conmigo– dijo muy despacio…

Antonio guardó silencio un rato… muy molesto por dentro pero intentando evitar demostrarlo… Danny era demasiado dulce y bueno… el tipo ese lo había herido una vez y probablemente volviera a hacerlo de nuevo, Danny no merecía estar con alguien así…

– ¿Qué le respondiste, Danny?- su tono de voz se mantenía tranquilo

– Antonio… no sé qué hacer…no quiero jugar con nadie por eso te estoy contando-

– Quiero saber que sientes tú

– Ese es el problema… – se notaba la angustia en sus ojos y en su expresión –No sé lo que siento –

Se sintió algo herido en su amor propio y en sus sentimientos… habían vivido algo especial y muy hermoso durante los días que estuvieron juntos… quería creer que para Danny había sido igual de especial que para él y que de esos día habían nacido sentimientos importantes… no quería escuchar que no estaba seguro de quererlo ni que no sabía que sentía.

– Creo… que te he hecho mucha falta… que te has confundido al no tenerme cerca-  sonrió para tranquilizarlo aunque por dentro no se sentía sonriente ni feliz. No lo iba a perder… no después de todo lo que le había costado encontrarlo.

Danny respiró más tranquilo. Le había dicho y se había quitado la mayor parte del peso de la culpa de encima, pero Antonio parecía no creerle lo que le estaba diciendo.

– Si… me has hecho falta, pero… es cierto lo que te digo, estoy confundido y no sé…-

– Danny… vuelve conmigo-

– ¿Cómo?-

– Vuelve conmigo a la hacienda… quédate allá conmigo para siempre

Nada lo habría sorprendido más que esta extraña proposición que Antonio le decía mirándolo con toda seriedad

– No puedo… está mi abuelo y mi trabajo y…-

– Olvida los problemas… los resolveremos de a poco… no necesitas trabajar Danny, tendrás todo lo que necesitas… tu abuelo… dijiste que le gustaba el campo y las flores, no?-

¿Le estaba proponiendo que Isaías viviera con ellos?… Dios!! Su abuelo se moriría sin su jardín, sin su casa llena de recuerdos… y él?… necesitaba su trabajo y su propio dinero… no quería ser la carga de nadie…

– No… no puedo Antonio… no es tan fácil-

Antonio tomó aire y se preparó para decir algo que venía pensando desde hacía varios días pero que aún no terminaba de decidir… tal vez necesitaban más tiempo, conocerse mejor… solo que al ver la indecisión de Danny, al pensar que podía perderlo recordó todo el tiempo que llevaba solo, buscando a alguien que pudiera compartir su vida sus sueños… se hacía mayor y cada día se volvía más difícil…  sus pensamientos volvieron en esa dirección y decidió rápidamente

– Vive conmigo Danny… se mi compañero para siempre, mi casa… todo lo mío será tuyo también

Danny saltó de sus brazos… aturdido e incrédulo… lo que le estaba proponiendo era la realización de todos sus sueños… no tendría que trabajar más, su abuelo estaría protegido y cuidado… Antonio y él serían felices para siempre… ¿Qué era lo que lo hacía saltar retrocediendo???

– No… no lo sé… yo… gracias… entiendo lo que me estás diciendo… pero…-

– Danny… sé que todo va muy de prisa pero no quiero perderte. Me tomó mucho tiempo encontrarte – se levantó y volvió a acogerlo en sus brazos – no voy a dejarte ir-

Danny se sintió más atrapado que nunca. Antonio era perfecto… significa seguridad y protección…  solo que no le daba esos malditos besos que David le daba… ni le hacía sentir lo que David provocaba en él… Dios!!! ¿Por qué no podía decidirse??!! Que era lo que estaba mal con él!!??

Antonio lo seguía mirando en espera de una respuesta, demasiado confiado en si mismo

– Dame un poco de tiempo… necesito pensarlo– su voz era  una súplica y una disculpa al mismo tiempo

– Claro que si mi rubio bonito… claro que si- pero no pensaba darle todo el tiempo del mundo a solas con ese otro tipo… se quedaría con Danny hasta que se decidiera por él… no sabía quién era su competencia, su rival, pero se sentía más que preparado para ganarle cualquier batalla.

– Danny… ¿Quién es él?-

– Trabaja aquí en el club-

Eso fue un golpe bajo que molestó a Antonio… con razón había ganado terreno… lo tenía cerca suyo todos los días. Bueno… la hacienda podía resistir un tiempo sin él. Ahora quería conocerlo y saber contra quien estaba compitiendo.

Regresaron al salón. Danny tenía que actuar dentro de poco. Al cruzar las puertas hacia el salón Antonio lo soltó y caminó a su lado. Solo entonces Danny se dio cuenta de una de las cosas que no le gustaba de Antonio… con él, todo era a escondidas, nunca había confesado públicamente su naturaleza homosexual…

Se quedó en una de las mejores mesas de la sala esperando ver el show. Algunas personas que lo conocían lo saludaban y se acercaban a hablarle. Había bastante gente, como era normal los días viernes, pero a pesar de eso pudo sentir sobre él la mirada insistente de alguien… se giró despacio… cerca de la barra, a unos cuantos metros de él, se encontraba un hombre muy atractivo, vestido de manera impecable y con un sexy mechón rubio que caía sobre sus ojos grises y cubría parte de su rostro… tenía una copa en la mano y lo miraba fijamente sin importarle que se diera cuenta de su mirada… no era atracción… no estaba coqueteando con él… supo de inmediato quien era por la forma en que lo miraba y lo desafiaba con los ojos y el cuerpo… ese rubio era el otro… el que intentaba quedarse con Danny. Antonio no quitó sus ojos tan rápido… lo estudió analizándolo con sus conocimientos… no le gustó lo que vio ni a la conclusión que llegó… demasiado decidido, demasiado desafiante… parecía tener una cierta seguridad.  EL show de Danny estaba por comenzar… se apagaron las luces… dejaron de estudiarse… ambos se concentraron en quien tenían delante en el escenario.

 

LUCAS

Lucas trataba de concentrarse en lo que el fotógrafo y las demás personas le indicaban pero sus ojos y su atención se distraían al escuchar el ensayo de la pegajosa canción de su comercial y al ver a las personas de sonido que trabajaban en la sala continua

– Lucas!!! Pon atención por favor-

Ya le habían llamado la atención demasiadas veces hoy día

– Lo siento… me distraje, pero no volveré a hacerlo-

– Está bien. Tomemos 10 minutos de descanso-

El fotógrafo estaba algo molesto y lo pudo sentir, tendría que disculparse con él más tarde pero como era una bonita persona sabía que lo disculparía. Lucas corrió desde donde estaba a la sala del lado… quería escuchar de nuevo la música del comercial y hablar con el productor musical y su asistente que trabajaban con otras personas en dicha sala

– Hola Lucas- lo saludó el asistente acercándose a estrecharle la mano- ¿cómo estás?-

– Muy bien… me encanta el sonido, está quedando muy bueno, es muy pegajosa!!!-

– Pues… el jefe se ha tomado mucho tiempo y esfuerzo en crear solo lo mejor- ambos miraron al rubio que respondía al título de jefe. El devolvió la mirada… estaba ocupado dando algunas indicaciones a otras personas pero a modo de saludo levantó su mano izquierda… ya vendría en unos minutos a saludarlo

– ¿Qué le pasó a tu jefe en su brazo?- preguntó Lucas curioso. Se había dado cuenta que la reverencia con la que su jefe saludaba y se despedía tenía una explicación bastante lógica… su brazo derecho estaba casi inmóvil… lo había observado largo rato mientras estaban trabajando en salas continuas y se había dado cuenta que el rubio intentaba mover el brazo a veces pero no podía hacerlo… solo su brazo izquierdo respondía con normalidad

– Tuvo un problema hace muchos años atrás- dijo el ayudante por toda explicación. Lucas no quiso preguntar más, quería saber pero temía ser impertinente

– ¿Todo bien? – preguntó Pablo entrando a la sala. Respondieron que si a coro. El productor musical se acercó a ellos. Había algo particular en esta persona, en su sonrisa sincera, en sus ojos claros… a Lucas le caía muy bien sin conocerlo demasiado y daba la impresión de ser algo mutuo. Nuevamente lo saludo con esa pequeña reverencia que le daba un aire de caballero antiguo. Lucas respondió con una reverencia igual y su más deliciosa sonrisa.

– Como estas, Lucas? – preguntó el rubio

– Feliz… muy bien-

– Lucas… hemos planeado juntarnos una noche de la próxima semana para celebrar el inicio del comercial, ¿te gustaría acompañarnos?.. quizás quieras invitar a Emilio- Pablo y casi todos sabía de su relación

– Claro… me gustaría mucho… y a dónde iremos? – se le había ocurrido algo

– Pues … no lo sé– Pablo no había pensado tan en detalle la invitación todavía

– ¿Qué te parece si nos vamos al club… yo invito!!!- dijo Lucas sintiéndose grande y seguro por primera vez en su vida. Pablo y los otros dos lo miraron con una genuina sonrisa… Lucas era realmente encantador, resultaba imposible rechazar su invitación cuando la hacía con esa sonrisa tan bonita

– Me parece bien… gracias Lucas- Pablo fue el primero en responder. Le gustaba mucho el club de Emilio, era, sin duda, el mejor de la ciudad. El productor y su ayudante también aceptaron la invitación. Se juntarían el viernes en el club para conocerse mejor y celebrar. El lunes siguiente iniciaban la filmación del comercial y estarían todos muy ocupados.

Lucas respiró satisfecho. De seguro a Emilio no le importaría que él hubiera invitado a un par de personas. Era primera vez en su vida que se tomaba la libertad de invitar a sus colegas… rió de solo pensarlo… era un chico de mundo ahora, invitaba a sus colegas y se codeaba con productores musicales y publicistas, fotógrafos y gente de la televisión… tenía ganas de correr a los brazos de Emilio para celebrarlo… que lo tomara y lo calmara como solo él sabía hacerlo… comenzó a excitarse de solo pensar en lo que le hacía cuando quería tranquilizarlo…

-. Lucas… continuamos- la voz de uno de los ayudantes interrumpió todo. Se despidió con una sonrisa y partió de vuelta a seguir posando. Se juntaría con sus colegas el viernes siguiente en el club. Se sentía grande e importante. Estaba ansioso por estar en brazos de Emilio y contarle todo.

 

DANNY

Terminado el show, Danny corrió hacia la sala de vestuario. Se quitó la ropa de actuación… comenzó a vestirse con la suya… sus ojos estaban pendientes de la puerta… estaba esperándolo… tenía la certeza de que iba a abrirla y aparecer en cualquier momento… seguía poniéndose la ropa sin despegar sus ojos de la puerta… y así fue efectivamente. David cruzó la puerta, lo buscó con la mirada por entre los otros chicos. Avanzó derecho hacia él, caminaba despacio y tenía la mirada triste. Al  verlo entrar el resto de los chicos comprendieron y, sin que nadie dijera nada, abandonaron la sala dejándolos solos

– Bailaste muy bien hoy- se mantenía cerca pero sin tocarlo y le hablaba serio… David estaba ¿dolido? ¿molesto?

– Gracias- sentía la molestia y la tristeza de David… no necesitaba decirle nada…

– Danny…- lo vio dudar y hacer un extraño gesto de dolor… David quería saber, preguntar, pero no sabía cómo ni si tenía derecho a hacerlo

– Voy a respetar lo que te dije…- se acercó hacia él levemente… le daba pena lo que estaba pasando y no quería que David sufriera por culpa suya. Sus palabras tuvieron un efecto inmediato, el gesto de David se relajó y lo abrazó en un fuerte suspiro, buscando su cuello

– ¿Te vas a ir con él?-

– Me va a llevar a mi casa –

La cercanía con David lo confundía aún más… Antonio esperaba al otro lado de la pared… Hacía un rato atrás se había besado con él… ahora David estaba besando su cuello… esto no estaba bien… pero… le gustaba lo que le hacía… Antonio, David…

– David…-

– Si… lo siento- lo soltó

Quedaron muy cerca el uno del otro… no sabían que hacer… la sombra de Antonio entre ellos. De pronto David no aguantó más y sujetándolo, lo besó en la boca con ganas… dándole a entender claramente todo lo que sentía…

– Te veo mañana– dio media vuelta y salió. Danny quedó temblando levemente… nadie besaba como David.

Tras cerrar la puerta, David se dirigió a la oficina de Emilio. Estaba vacía. Emilio y Lucas se habían retirado temprano esa noche.  Cerró la puerta despacio y se quedó pegado a la misma aun sin quitar sus manos del tirador… le dolía presenciar lo que estaba viendo… Antonio sentado esperándolo y saber que se iban juntos… Habían cruzado miradas con Antonio, cada uno sabiendo que se estaban disputando el amor de Danny… ¿hasta dónde podía llegar?… ¿era capaz de forzar a Danny a quedarse con él?… avanzó hasta dejarse caer en uno de los sillones de la oficina… no… no iba a forzar a Danny… iba a esperar su decisión dejándolo en completa libertad… eso costaba más que seguir acosándolo y persiguiéndolo… Cerró los ojos y se lo imaginó yéndose del club con Antonio en ese mismo momento… dolía mucho… era cansador estar sufriendo todo el tiempo… ni siquiera quiso pensar en lo que harían al salir del club… confiaba en que Danny sería capaz de cumplir lo que le había dicho, pero igual…  el amor de Danny le estaba doliendo demasiado, se estaba cansando de sufrir.

 

Antonio y Danny se retiraron rápidamente del club. Danny no miró hacia ningún lado ni se despidió de nadie. Le había prometido a David que no tendría sexo con nadie y pensaba cumplirlo… ahora, solo tenía que explicárselo a Antonio.

– ¿Te quedas conmigo?- preguntó él sonriendo en cuanto subieron a su auto.

– Antonio… no… verás… es que no voy a pasar otra noche contigo hasta estar seguro de… de mis sentimientos-

Antonio detuvo el movimiento que había iniciado para poner el vehículo en marcha… había viajado con la seguridad de compartir la noche con Danny… quería estar con él… habían pasado cada noche juntos en la hacienda…

– Danny… esto es absurdo… pasa la noche conmigo. Quiero demostrarte lo feliz que te puedo hacer… déjame recordarte lo que vivimos- estaba seguro de poder convencerlo

– No…no puedo hacerlo-

Esto representaba para Antonio un problema importante… tenía muchas ganas de estar con Danny, lo había echado de menos y se había acordado tantas veces de la calidez de su cuerpo.

– Danny, quiero estar contigo– insistió, serio. Era un hombre adulto… no le gustaba este juego de niños

Danny calló y miró por la ventana un instante… lo había prometido… no quería romper su promesa…  no quería estar con ninguno hasta no decidir.

– No, lo siento pero no– respondió firme

El silencio se hizo pesado entre ellos. Antonio miró detenidamente a Danny… era un adolescente… lindo… dulce y excitante… tenía actitudes y forma de pensar de adulto a veces, le había tocado vivir cosas duras pero ahora mismo, nervioso pero decidido, algo encogido en el asiento, parecía un adolescente aún menor que sus 19 años… lo quería… Dios!!! Si que lo quería… de acuerdo… tendría que seguir y aceptar su decisión… sonrió tontamente al darse cuenta que iba a aceptar lo que Danny proponía

– Me vas a hacer sufrir toda la noche- le dijo sonriendo

– Lo siento…- respondió un poco más tranquilo al ver la sonrisa en Antonio

Lo llevó a su casa… Antonio seguía sonriendo… esto era como volver a la adolescencia y tener una novia inocente

– Danny… no quiero presionarte pero no me voy a ir hasta que te decidas y te vayas conmigo– las palabras de Antonio impresionaron a Danny. Sabía bien lo importante que era, la gran cantidad de cosas que hacía cada día…  se estaba quedando en la ciudad por él

– Antonio… no es necesario que te quedes por mi

– Si, si lo es – se acercó y lo rodeó con sus brazos… nadie había dicho que no podía besarlo y acariciarlo.

 

Antonio se quedó durante toda la semana. Para cuando llegó el jueves, Danny estaba con los nervios a flor de piel y deseando mandarlos a ambos a congelarse con los pingüinos en la Antártida o a cualquier parte donde ya no tuviera que verlos, sentir sus miradas y enfrentarse con su propia indecision… estaba llegando al límite de su paciencia… sabía que era su culpa y su problema… tenía que decidirse luego… ya no soportaba esta situación. Se había pasado muchas horas pensando… sentía que tenía una guerra interna entre su corazón y su mente… Su corazón se decidía claramente por David… se dejaba llevar por él y se sentía envuelto en una pasión que Antonio no lograba despertar en él… su mente le gritaba que lo que había esperado toda su vida estaba ahí, frente a él, ofreciéndole amor serio, seguridad y protección para el resto de su vida… Dios!! A veces quería gritar fuerte y vaciar su mente… Lucas había tenido tanta razón al decir que si pudiera mezclar a ambos obtendría exactamente lo que necesitaba.

A lo largo de estos días, ambos, David y Antonio, habían adoptado una actitud diferente con él… Antonio trabajaba desde sus oficinas en la ciudad durante el día… a veces, aparecía a buscarlo para llevarlo a almorzar, saludaba con extrema cortesía y conversaba con su abuelo quien estaba disfrutando mucho esta guerra por Danny; no intervenía, solo se sentaba al lado de Danny con su fuente llena de cerezas y las compartían en silencio. Antonio había comenzado a hablar de sus planes para cuando estuvieran juntos en el campo… incluía a su abuelo y hacía parecer todo tan hermoso Cada noche aparecía puntualmente en el club crispando los nervios y la paciencia de David quien ahora se mantenía a distancia de Danny. Había hablado con él y le había dicho que le daría su espacio para que decidiera tranquilo… pero que no creyera ni por un momento que había dejado de quererlo. Danny sentía sus miradas cuando se cruzaban en el club… había tristeza en David.

– Hola Danny – Lucas entró a la sala de vestuario a interrumpir sus pensamiento… se sintió agradecido de verlo tan alegre y bonito como siempre…  si había alguien con quien quería estar ahora era con su amigo Lucas y su contagioso buen humor

– Lucas- Se levantó y lo abrazó. Lucas cruzo sus brazos por la espalda de Danny y lo abrazó de vuelta… habían conversado durante estos días, Lucas lo había escuchado y sabía lo difícil que estaba resultando todo para Danny… la presión que sentía sobre él.

– ¿Cómo estás? – la respuesta de Danny fue encogerse de hombre y un gesto de incertidumbre en su rostro…

– Y tú? ¿Cómo va ese comercial?

El rostro de Lucas se iluminó… mañana cenaba con sus nuevos amigos y Emilio había estado de acuerdo y feliz de que Lucas los hubiera invitado al club… había dado instrucciones para preparar una mesa especial y se serviría solo lo mejor para los invitados de Lucas.

– Empezamos el lunes, pero mañana vienen mis amigos a cenar al club… ¿bailarás algo especial para ellos?

– Por supuesto que sí- Danny se alegraba por Lucas, el mundo del más chico cambiaba y se expandía

– Gracias-

– Lucas… quiero hablar contigo, ven- Danny no esperó a que Lucas le respondiera sino que lo tomó del brazo y tiró de él hasta el área de estacionamiento, fuera del club. Ahí, con un poco de viento rozando su cara, se sentía con más espacio y tiempo para decidir

– ¿Qué pasa Danny?

– Ya sabes que he estado pensando… mucho, casi no duermo de tanto pensar y… creo que ya sé lo que voy a hacer

Lucas lo había visto desesperarse durante la semana; había conocido a Antonio y le parecía un hombre muy bueno… indicado para Danny, aunque también creía que David era especial y tenía mucho amor para su amigo… Lucas pensó que no le gustaría estar en el lugar de Danny.

– Cuéntame

– Si, te voy a contar pero quiero que me digas si estoy equivocado… ¿puedes escucharme y ayudarme?

– Puedo darte mi opinión si la quieres… – respondió Lucas sintiendo que el peso de la responsabilidad era grande… ayudar a Danny a decidir con quién compartiría su vida era importante…

 

CAPITULO 32

DANNY 20

Lucas caminaba inquieto de un lado para otro… nunca antes había tenido invitados propios… nunca antes se había sentido que podía llegar a tenerlos… Emilio y todo lo que tenía su nuevo mundo eran fantásticos, le daban una seguridad y una protección que le encantaba… Dios! Amaba a ese hombre con todo su ser… pero ahora mismo estaba tan nervioso que solo daba vueltas y más vueltas. Revisó la mesa una vez más… todo estaba perfecto… igual a como estaba hace media hora atrás… Era aun muy temprano pero no sabía qué hacer más que pasearse y esperar… Danny aun no llegaba y Emilio estaba ocupado hablando con unas personas en su oficina. Fue hasta el bar y le ayudó un rato a su tío a reponer algunas botellas, luego dio un par de vueltas en la cocina donde volvió a revisar lo que servirían para sus invitados más tarde…se veía delicioso… el personal de la cocina no estaba contento con sus continuos paseos y vigilancia así es que Lucas abandonó la cocina de mala gana

– Ven acá- Al salir de la cocina se encontró con Emilio que tiró suavemente de él. Lucas se abrazó fuerte a su cuerpo- te estaba buscando

– Creo que está todo listo

– Lo sé mi crio… solo falta una pequeña cosa…

– ¿Qué… qué cosa?

Lucas miró a todos lados pensando en que podía faltar… había revisado todo hasta el cansancio. Emilio lo llevó hasta su oficina, cerró la puerta con seguro… Lucas comprendió y empezó a sonreír.

– ¿Qué crees que falta?-  la sonrisa de Emilio denotaba lascivia y anticipación

– Tranquilizarme… estoy nervioso- devolvió la sonrisa… se colgó del cuello de Emilio comenzando a besarlo

– Lo sé… por eso te fui a buscar… estas muy nervioso

Ambos reían… era su propio juego… lo habían inventado para ellos… Emilio jugaba,  medio en serio medio en  broma, a tranquilizar a Lucas haciéndole el amor… lo besó tortuosamente lento… apenas deslizando sus manos sobre el cuerpo del chico… Lucas desesperó, quería sentir intensamente… profundizó el beso y tiró muy fuerte de Emilio hasta que ambos cayeron en el sofá…

– No juegues conmigo

Lo amenazó Lucas mientras se quitaba la ropa. Emilio reía… no podía con él… con esa carita preciosa y ese puchero… era demasiado adorable…  lo traía loco, cualquier cosa que Lucas quisiera era una orden para él… estaba tan enamorado que no sabía que más hacer para complacerlo… solo quería que su crío fuera tan feliz como lo era él, la sonrisa de Lucas valía todo para Emilio. Lucas enredaba su cuerpo alrededor del de Emilio… lo sujetaba con fuerzas, lo besaba y le mordía los labios…

– Tómame ahora Emilio… te quiero ahora

La risa desapareció del rostro de Emilio para dar paso a la urgencia de satisfacer a su crío… se desnudó, lo besó y acarició por todas partes… nunca se cansaba de mirarlo y sorprenderse… tan delicado y hermoso… con cuidado introdujo sus dedos bañados en lubricante

– Nooo.. te quiero así nada más… ahora mismo

 Protestó Lucas… tenia urgencia por sentirlo dentro suyo… lo quería entero, brusco y de inmediato… le gustaba tanto tenerlo dentro de su cuerpo.

– No voy a dañarte Lucas – respondió serio Emilio… con eso no transaba… estaba tan consciente del daño que podía hacerle… siempre lo preparaba… era demasiado valioso para causarle una gota de daño o dolor… Lucas se dejó llevar por él ritmo que Emilio le marcaba… se abrió entero para él… que hiciera y deshiciera con su cuerpo… solo suspiraba y gemía buscando sus dedos, su roce… nada era mejor en este mundo que tener a Emilio entre sus piernas sabiendo lo que le iba a hacer dentro de unos segundos… los dedos desaparecieron… lo sintió entrar… su ano se estiró para recibirlo, su cuerpo entero quedo expectante… avanzó rápido hasta llenarlo… gimió… gimió fuerte en su oído olvidando cualquier otra preocupación en este mundo y concentrándose sólo en su cuerpo que hervía al calor que le proporcionaba Emilio…

 

Salieron de la mano de la oficina… nada les importaba si los demás se daban cuenta de lo que hacían… tan felices y enamorados que el mundo comenzaba y terminaba en sus miradas…

Pablo y Cristian, los dueños de la agencia de publicidad, fueron los primeros en llegar junto al fotógrafo,  al maquillador y la pareja encargada del aprendizaje de Lucas… se sentaron alrededor de la mesa… ya comenzaban a llegar algunos otros clientes y el lugar comenzaba a animarse.  Lucas se veía luminoso y más tranquilo… Emilio lo miraba y no podía evitar sonreír enamorado… el sexo lo apaciguaba y lo dejaba luciendo aún mas adorable…

– ¿Qué?- preguntó Lucas bajito al ver que lo miraba tanto

– Tienes cara de satisfecho…- le contestó disimuladamente en su oído sin soltar su mano y dejando un beso en su mejilla

– Lo estoy- contestó con una sonrisa pero sin poder evitar sonrojarse…

Pablo y Cristián conversaba animadamente, estaban muy contentos con el trabajo de Lucas, habían tenido muy buen ojo al elegirlo meses atrás… ambos eran muy buenos en su profesión y tenían mentes muy creativas… al mirarlo sonrojarse frente a Emilio se les ocurrían varias ideas para usar en diferentes publicidades… el chico era simplemente adorable y su potencial era mucho.  La mesa se llenó de copas con bebidas y deliciosos aperitivos.  De pronto, Lucas se puso de pie de un salto al ver entrar al productor musical y su ayudante… corrió hasta ellos por entre los otros clientes para saludarlos y traerlos a la mesa

– Hola, bienvenidos- saludo haciendo una pequeña reverencia

– Hola Lucas – respondió sonriendo. Lucas se habían ganado un pequeño espacio en su corazón… no se podía contra la sonrisa y la espontaneidad del chico… su carisma cautivaba completamente

– Ya conocías este lugar?- preguntó al productor mientras guiaba a ambos hacia la mesa

– No, es primera vez que salgo en plan social desde que llegué de vuelta a la ciudad

– El club es de mi novio… ¿estuviste fuera mucho tiempo?

– Varios años- respondió con un pequeño dejo de tristeza

Llegaron a la mesa. Emilio se había puesto de pie para saludar a los recién llegados.

– Buenas noches… bienvenidos, soy Emilio

– Buenas noches – el asistente del productor estrechó la mano que Emilio ofrecía mientras el productor hizo otra pequeña reverencia…

– ¿El novio de Lucas? – preguntó con una sonrisa el productor

– El mismo – el orgullo brotaba por cada poro de Emilio

– Hombre afortunado. Un gusto conocerte… Soy Klaus…- respondió el productor musical tomando asiento en la mesa… de frente al escenario donde el espectáculo comenzaría dentro de poco.

 

Danny se cambiaba ropa con toda calma en la sala de vestuario… esta era una noche especial por dos razones diferentes; la primera y más importante para él, era que sabía que, luego de su presentación, su vida iba a cambiar. Había decidido hablar con ambos, por separado… primero hablaría con el hombre a quien le diría adiós… suspiró profundamente… era tan doloroso… no tenía derecho a hacerlos sufrir más… tampoco quería seguir alargando su propio dolor pero sentía que al decirle adiós a esta persona perdía un pedazo de algo que amaba… lo había pensado tanto… ambos tenían algo que él quería y necesitaba, ninguno de los dos, por sí solo, era capaz de llenar todas sus expectativas y deseos… tal vez no existía la perfección o tendría que aprender a lograrla… pero tenía que decidirse… sentía que había algo de injusticia en tener que decirle adiós a uno de ellos… él también le proporcionaba algo que quería… sin embargo,  no podía quedarse con dos amores…  la decisión, por triste que fuera,  ya estaba tomada. Luego, hablaría con él… con quien había decidido quedarse… rogaba a Dios no estar equivocándose… nunca había logrado llegar a sentirse completamente seguro… sabía que echaría de menos lo que el otro tenía que ofrecerle, pero si se había decidido por este… respetaría totalmente su propia decisión y haría todo lo posible por ser feliz y hacer feliz a esa persona.

Lucas lo había mirado entendiéndolo cuando le contó… no le dijo si era lo mejor o lo peor… solo le dijo que lo entendía… Diablos!! Esto estaba costando más de lo que era bueno para su salud mental…  Danny dejó de pensar en el hombre del cual se despediría…  movió su cuerpo despejándose y se concentró en su propia imagen frente al espejo… tenía que lucir especial esta noche, Emilio y Lucas le habían pedido que diera lo mejor y que hiciera una presentación más larga… él era la estrella del club, cuando bailaba todos se quedaban en silencio admirándolo… estudió su imagen frente al espejo mientras aplicaba un poco de delineador para resaltar sus ojos… no parecía un chico de 19 sino uno mucho menor… su piel era delicada y su pelo tenía un brillo especial esta noche… al menos su físico seguía siendo de adolescente menor… tal vez, solo sus ojos reflejaban la madurez y la sabiduría producto de todo lo que le había tocado vivir… tenía ojos sabios… había aprendido con el tiempo y las experiencias… no había sido nada fácil pero en este momento se sentía muy seguro de su persona y maduro… comparado con el adolescente que alguna vez llegó a la ciudad tantos años atrás… Diablos! Se estaba poniendo sentimental… mejor dejaba de pensar tonteras y se vestía con sus ropas nuevas… le quedaban bien, lo sabía… esperaba poder complacer a los amigos de Lucas… sonreiría y bailaría con ganas… definitivamente esta era una noche especial.

 

Antonio llegó temprano, como lo había hecho cada noche durante la última semana. Danny solo tuvo tiempo de saludarlo rápidamente… le explicó que esta noche estaba especialmente ocupado… pero le dijo que quería que hablaran mas tarde. Tal vez fue su forma de decirlo, la seriedad con que lo miró… algo en Danny hizo que Antonio entendiera que había tomado una decisión. Se sintió tranquilo y hasta un poco feliz… la indecisión e inseguridad lo cansaba…  Confiaba en que Danny se quedaría con él. Tomó asiento en su mesa habitual, relativamente cerca de la barra y casi frente al escenario. El chico del bar ni siquiera preguntó sino que le sirvió lo mismo de cada noche que Antonio agradeció con una sonrisa. Al igual que todas las noches de esa semana David estaba de pie cerca de la barra… habían llegado al punto de saludarse… se veían cada noche y ambos sufrían por el mismo chico… no habían conversado nunca pero sus miradas ya no contenían ni el odio ni la rabia de los primeros días… quizás, habían llegado a entender que ambos querían a Danny… pero no dependía de ellos… eran rivales, pero ambos estaban en la misma situación.  David levanto su vaso a modo de saludo… Antonio respondió levantando el suyo. David casi lograba entender que Danny se hubiera encaprichado con Antonio… el tipo era atractivo y podía ofrecerle a Danny todo tipo de lujos y comodidades… lo que él le ofrecía era algo distinto, no estaba rodeado de tanto lujo pero sabía que le llenaba el corazón a Danny… se habían visto hacia un rato atrás… como cada noche antes de empezar el espectáculo, David se detenía un momento en la sala de vestuario para saludarlo y recordarle que lo estaba esperando… solo una frase y un saludo para alimentar su alma… a veces, cuando estaban solos le daba un beso… de esos que sabía lo dejaban temblando y con la respiración agitada… ahora Danny quería hablar con él… supuso que había tomado una decisión y estaba seguro que su corazón y sus sentimientos serían más importantes… confiaba en Danny… sería él.

 

Lucas estaba rebosante de alegría… hacía rato ya habían dejado de hablar de trabajo para enfocarse en anécdotas personales… la conversación era tan entretenida y todos lo estaban pasando muy bien… Emilio no había escatimado ni un detalle, bebían y comían de lo mejor… el productor era quien menos hablaba pero escuchaba atento las historias de los demás. La luz bajó de intensidad… el espectáculo comenzaba.

El presentador anunciaba cada número… algunos más atractivos que otros pero los chicos en escena siempre lograban atraer la atención de los clientes… Danny, como la estrella del show, era el último en salir. Cuando el presentador lo nombró, Lucas sonrió con ganas.

– Es mi mejor amigo… ya verás lo bien que lo hace- le habló despacio a Klaus que estaba a su lado mientras la intensidad de la luz en la sala decrecía y una suave oscuridad los envolvía.

 

Danny inició el baile con una rutina rápida y entretenida… música alegre y contagiosa… giraba y se movía rítmicamente, sonreía… brillaba… las luces de colores sobre él no le permitían ver al público, pero en una mirada rápida se pudo dar cuenta que el club estaba lleno esa noche… sabía que en alguna parte David y Antonio estaban pendientes de él…

 

Todos en la mesa de Lucas miraban a Danny con atención, cautivados por la gracia del chico y su baile… nadie se fijó en el rostro de Klaus… como había perdido todo el color y sus ojos se habían llenado de lágrimas… en la semi oscuridad, Klaus se llevó la mano izquierda a la boca para suprimir un grito que se atoraba en su garganta…

 

La música era ahora algo más lenta y sensual que lo acostumbrado… le habían pedido que hiciera algo especial y Danny sabía que sus movimientos lentos eran muy eróticos y atrayentes… solo se escuchaba la música y alguno que otro sonido de admiración…  se movía intencionalmente sensual…  estaba inspirado esta noche…

 

Klaus no supo lo que estaba haciendo… no controlaba su cuerpo ni su mente ni sus sentimientos… se puso de pie unos instantes antes que terminara la presentación de Danny, movido por sus propios instintos… por una fuerza superior que lo movía sin dejarlo pensar…  ni siquiera se daba cuenta de las lágrimas que seguían cayendo de sus ojos… caminó directo hacia el escenario entremedio del silencio de la sala sin que nadie lo notara mucho… Lucas lo vio ponerse de pie y caminar… lo siguió al notar las lágrimas… sin saber porque… casi al llegar al borde del escenario dos de los guardias lo miraron con la intención de detenerlo, pero se abstuvieron al verlo en compañía de Lucas.

– Klaus?- preguntó Lucas tomándolo suavemente del brazo… sabía que algo importante estaba pasando… Klaus distrajo su atención de Danny para mirar al chico… su rostro era una extraña mueca llena de tantos sentimientos al mismo tiempo…

– Danny…

Fue todo lo que salió de su garganta… miraba a Lucas sin realmente verlo

– ¿Lo conoces?- preguntó Lucas desconcertado y preocupado

– Es Danny…

En ese momento terminó la música y Danny se detuvo para sonreír y agradecer al púbico… miraba a todos y a nadie en particular… respiraba agitado por el baile y sonreía feliz… entonces vio dos figuras muy cerca del escenario…  reconoció a Lucas de inmediato… miró a la otra persona un poco desconcertado…

 

Klaus subió al escenario de un salto apoyándose solo en su mano izquierda… quedó de pie a unos pasos de Danny

 

Danny abrió mucho los ojos… reconoció esa figura familiar… no podía ser… era…  por Dios!!!… se quedó inmóvil… se llevó las manos al pecho… su boca se abrió en un grito mudo y sus ojos se llenaron de lágrimas

– Danny… te encontré

Klaus no supo lo que decía… no sabía lo que hacía… solo necesitaba tocarlo para saber que era real.

Klaus se abalanzó sobre Danny encerrándolo en un abrazo tan apretado del cual Danny no podía escapar… su brazo derecho había sufrido horrores en la cárcel y casi había perdido la movilidad pero aquí mismo… frente a los sentimientos de tener a Danny frente a él, pudo moverlo hasta apretarlo y acercarlo a su cuerpo…

Danny era incapaz de reaccionar… tampoco quería escapar… era Klaus… Dios!! Era Klaus… Klaus… no podía pensar… no podía ser… pero era… si era él… sus brazos se movieron muy lentos subiendo hasta cerrarse sobre la espalda de Klaus… su cuerpo se sintió débil… estaba llorando y no le importaba… Klaus lloraba también…

 

El escenario quedó a oscuras y las luces de la sala volvieron a la normalidad…

 

Antonio vio toda esta escena y se levantó preocupado… David caminó unos pasos acercándose hacia el escenario… sin saber cómo, se encontraron los dos juntos, lado a lado, mirando asombrados como Danny lloraba y se abrazaba a un sujeto extraño en el escenario…

 

Klaus no soltaba a Danny… lo había buscado desde el momento mismo en que volvió a la ciudad pero nadie sabía de él… había recorrido los lugares donde habían compartido… Leo ya no existía… la okupa había dado paso a un edificio de departamentos… los antiguos conocidos habían desaparecido… recorrió los restaurants del área pero no había nadie que pudiera darle un solo dato del paradero de Danny… Klaus había pasado todos estos años esperando volverlo a ver… amándolo y soñándolo… echándolo de menos y recordándolo… pagando la culpa de haber sido un idiota inmaduro… durante todo su tiempo en la cárcel lo único que lo mantuvo esperanzado fue la imagen de Danny… saber que en alguna parte el chico seguía existiendo… sufrió cada minuto pensando que lo había dejado solo, tan inocente y dulce… lo había dejado en manos de los lobos de la ciudad y eso fue su peor castigo… sufrió mucho, vivió varios infiernos… pero nada fue peor que pensar en lo que habría sido de Danny sin él.  Ocupó gran parte de su tiempo en buscarlo al volver a la ciudad hacía solo un par de meses… pero nunca se le ocurrió buscar a un bailarín… ni menos en el mejor lugar de la ciudad…  pero aquí estaba… Danny… su mismo niño de antes… estaba de nuevo entre sus brazos… o era un sueño?

 

Lucas se había quedado helado al mirar esta escena… era capaz de sentir la emoción que embargaba a ambos personajes sobre el escenario… era tanta, se sintió contagiado de esos sentimientos. Fue Emilio quien subió al escenario y los condujo hasta su oficina. Los clientes seguían mirando desconcertados que era lo que pasaba… ¿era parte del espectáculo esta pareja que no se soltaba y lloraban uno en brazos del otro?

Danny y Klaus avanzaron a ciegas hasta entrar a la oficina de Emilio. Lucas tomó a Emilio de la mano y salieron dejándolos a solas. Lucas conocía a Danny lo suficiente como para saber que ellos necesitaban privacidad. No entendía que pasaba ni de donde se conocían pero sabía que algo importante acababa de sucederle a su amigo.

 

Ambos estaban de pie… uno frente al otro… tan cerca… ninguno de los dos terminaba de convencerse de que lo que estaban viviendo era real. Danny tenía ambas manos sobre su boca y sus ojos aun llorosos miraban a Klaus como si se tratara de una aparición… un fantasma, un espejismo

– No puedo creerlo… no puedo… Danny – Klaus intentaba mantenerse firme… pero se desbordaba en sentimientos

– Klaus… – Danny no podía controlar lo que sentía, su voz aún no reaccionaba… el alemán estaba de  pie mirándolo… Klaus… el mismo Klaus de antaño… con su cara llena de emoción y felicidad… Klaus… tal vez con unas cuantas líneas más en su rostro… un poco más maduro… pero seguía siendo el mismo que lo había cautivado… con sus ojos claros tan llenos de emoción…

– Te busqué por todas partes…-

– ¿Me buscaste?… me dejaste… te fuiste sin decirme nada… – volvía a llorar… recordó el dolor cuando Klaus lo dejó… había dolido tanto

-No… nunca Danny… nunca…- negó con la cabeza… ¿cómo podía Danny creer que él lo dejaría por voluntad propia?…

Klaus lo miró en silencio unos instantes… Danny, tal como lo recordaba, solo un poco más grande y más maduro, pero seguía siendo su mismo niño lindo… quería pellizcarse y morderse para convencerse que no estaba soñando. Despacio, Klaus volvió a acercarse a Danny y a perderse en otro abrazo cerrado… le costaba mucho usar su brazo derecho pero estaba tan feliz… lo abrazo usando ambos… Aunque hubiera querido, Danny no podía negarse… era Klaus… ese Klaus que lo había marcado de por vida…

– Ven Danny… tengo que contarte una larga historia-  Lo tomó del brazo y lo llevó hasta el sillón… Danny se dejó llevar… callado, emocionado, dolido al recordar… ansioso de escuchar… sin recordar nada más que al hombre que tenía en frente.

Klaus comenzó a contarle su historia…

 

 

CAPITULO 33

 

DANNY 21

 

Klaus estaba  completamente emocionado… había encontrado a Danny… cuando casi había perdido la esperanza de volver a ver su cara y oír su voz…  lo recorría de arriba abajo con sus ojos…… sentía algo atragantado en su garganta que le impedía tragar y respirar bien…  sonreía estúpidamente… le costaba convencerse de que el mismo Danny de antes, estaba ahí, frente a él… provocándole las mismas emociones incontrolables que siempre le causó… seguía teniendo exactamente el mismo efecto sobre él…  y lo estaba mirando de vuelta, igual de emocionado,  esperando que le diera algún tipo de explicación…

Klaus quería decirle todo, quería retroceder el tiempo y borrar los años de distancia entre ellos… quería… Dios santo!!!… quería todo de vuelta… todo lo mágico que habían tenido…

En la oficina de Emilio,  sentados frente a frente, muy cerca… Klaus y Danny… mirándose con tanta alegría, con ganas… ambos tan emocionados…

– Fue un infierno sin ti…- fue lo primero que le dijo…- fui muy tonto Danny… voy a contártelo todo pero nunca voy a vivir lo suficiente como para terminar de arrepentirme- le costaba hablar con claridad… se quedaba mirándolo y sonreía tontamente… Danny seguía teniendo ese efecto mágico sobre él… ahora, quizás más, acentuado por el hecho de haberlo echado tanto de menos… de haberlo soñado tantas noches… de extrañarlo y arrepentirse tanto

Se calmó un poco y comenzó a hablar aunque le temblaba la voz… y se detenía cada cierto rato para tomar aire y tranquilizarse… partió recordándole a Danny el tiempo que habían vivido juntos… diciéndole que, para él, había sido el mejor tiempo de su vida… no tenían mucho dinero pero se tenían a ellos…

Danny lo escuchaba embelesado… los ojos de Klaus seguían siendo cristalinos y celestes… preciosos… su voz… también pensó que nunca más volvería a escucharla… su rostro era casi el mismo de antes… solo unas cuantas líneas pequeñas mostraban el paso de 5 años entre ellos… el pelo de Klaus ya no era tan corto y militar como antes… ahora le caía un poco más largo y suave hacía uno de los lados de su cara… Danny recordaba también… no quiso decirlo, no podía hablar…  se había acostumbrado a suprimir los recuerdos de Klaus porque le resultaban dolorosos… los tenía todos y cada uno sepultados bajo capas de duro acero en su corazón…  pero para él también había sido el mejor tiempo de su vida… estaba casi en shock… ver a Klaus era tan inesperado… tan … maravilloso…  los días con Klaus… su memoria los conocía muy bien…  habían sido todos especiales… tanto amor y plenitud… había sido lo mejor… recordaba ese inolvidable cumpleaños que hasta el día de hoy lo hacía llorar cada vez que llegaba esa fecha… por su culpa había aprendido a odiar los cumpleaños… sin Klaus no eran lo mismo…

Danny lo miraba con el alma pendiendo de un hilo muy delgado… temía que el hilo se cortara y sumirse en un abismo de confusión… Klaus!! Estaba frente a él y le revolucionaba toda la vida…  sin darse cuenta, se buscaron las manos y con ellas tomadas, como si nunca hubiera pasado el tiempo, y la ansiedad pintada en sus caras, Klaus comenzó a hablar.

Le contó de a poco sobre los temores e inseguridades que había sentido en el pasado,  de cuando Danny gastaba todo su dinero en mantenerlos a ambos, de cómo se había sentido tan mal por ello… sintió que abusaba del menor… recordó lo que le había dicho su padre, ahora muerto, cuando le gritó que Danny, a pesar de ser menor, era más adulto y responsable que él… como todo eso se junto y lo llevó a comenzar a odiarse a si mismo

-. ¿De qué hablas?- Preguntó Danny… mirándolo con mucho dolor reflejado en el rostro…

– Tú pagabas todas nuestras cuentas…-

– Klaus?…- no podía ser cierto… ¿era por eso que se había ido?… ¿por esa estúpida causa lo había dejado solo y sufriendo tanto?… volvía a sentir el sufrimiento de aquellos días, se acordaba de todo…

– Danny… fui muy inmaduro-

– No me importaba Klaus… el dinero no era importante…- Quería llorar… de pura rabia y dolor… a quién diablos le importaba el dinero cuando se tenían el uno al otro… cuando su amor era muchísimo más valioso.

-. Lo sé… ahora lo sé… escúchame por favor– no le soltaba las manos, se las acariciaba, nervioso…  y se seguían mirando tan de cerca… era increíble… tenía las manos de Danny entre las suyas.

Le contó del día que lo despidieron de ese último trabajo y como eso ocasionó un quiebre y una crisis en su existencia. Entonces, nuevamente sin trabajo, no tuvo cara para presentarse frente a él y sentir que seguía viviendo a sus expensas… no volvió a la casa que compartían… se abandono al alcohol, las drogas y otros vicios con los amigos que había conocido de antes… como lo convencieron de viajar a volverse traficante de droga al desierto del norte… bastaba con un par de kilos, un par de veces… lo hicieron parecer tan fácil…  Klaus hablaba con dificultad… Danny escuchaba sintiendo toda la pena y el dolor…

– Quería dártelo todo Danny… quería que fueras feliz…- con su mano izquierda acarició el rostro acongojado de Danny y en su gesto le pedía un millón de disculpas por haber sido tan tonto e inmaduro… se miraron en silencio… solo con las expresiones de sus rostros se decían muchas cosas

– Yo era feliz contigo Klaus- respondió Danny… esa simple frase rompía todas las barreras y los remontaba a lo que antes fueron…

Se quedaron quietos… Danny aún no sabía qué más era lo que había salido mal. Klaus no terminaba su historia… pero recordar todo lo que vivieron y sintieron era un detonante demasiado poderoso sobre sus sentimientos… Klaus se aproximó un poco más cerca de Danny… lo volvió a abrazar… sin preguntar… le parecía natural hacerlo… a Danny tampoco le preocupaba que Klaus lo tocara… el también tenía necesidad de sentirlo cerca…

– ¿Dónde estuviste todos estos años Klaus? – preguntó con voz de niño pequeño y con tanta pena… aún creyendo que Klaus lo había dejado solo intencionalmente

– En la cárcel-

Las palabras entraron despacio en la mente de Danny…  lo miró horrorizado… en la cárcel?… pero… como era eso posible… Dios!! En la cárcel?? Y él nunca había sabido nada??… se quedó quieto, expectante… sintiéndose perdido… todo lo que había pensado y creído era falso???

Klaus prosiguió con su historia… Quería tener mucho dinero para que ambos tuvieran una buena vida… pero en vez de eso, fue a dar a la cárcel con una sentencia de varios años cuando lo detuvieron en la frontera con la droga en su cuerpo. Gracias a la ayuda de su padre no quedó en el área de presos peligrosos pero igual, su vida fue un verdadero infierno allí dentro… era jovencito, rubio y buenmozo… su voz se quebraba a ratos…

-. No voy a darte detalles Danny… pero fue muy feo lo que viví allí dentro…-

Instintivamente Danny lo abrazó… Dios!! en que infierno había estado Klaus y él nunca supo… siempre creyó que lo había dejado abandonado sin siquiera despedirse… debió saberlo… suponerlo al menos… había algo de culpa en su abrazo… Klaus no lo había abandonado intencionalmente… más bien había necesitado de él y fue él quien nunca supo.

Klaus correspondió al abrazo… se quedaron sentados muy juntos, sus cuerpos tocándose… parecía que no podían estar separados

-. ¿Por qué nunca me lo hiciste saber?-

– ¿Decirte que estaba en la cárcel?.. ¿Para qué iba a arruinarte más la vida?…-

– Porque siempre creí que me habías abandonado…- no se estaba aguantando las lágrimas… Klaus lo sostenía con su brazo izquierdo

– Danny eras mi vida… nunca entendiste que eras lo más importante… cómo iba a abandonarte voluntariamente??… Jamás Danny… Jamás…-

– Creí que ya no me querías… que me abandonaste… fue horrible, Klaus- volvía a tener 14 años y a sentirse como un niño perdido

Klaus odiaba escuchar eso… supuso y pensó tantas cosas estando en la cárcel… se preocupó tanto por Danny pero no había una maldita cosa que pudiera hacer… muchas veces estuvo a punto de llamarlo y contarle… pero eso solo habría arruinado aun más al chico… … lo habría amargado y que podía hacer… como iba a entenderlo… Danny creyó que lo había dejado… ni su padre ni su hermano lo ayudaron cuando se los pidió… dijeron que no estaban para andar fomentándole las tonteras que se le ocurrían con el niño ese…

Ahora le había dicho todo lo que había pasado con él… se sentía casi aliviado de haber vaciado su alma con Danny… era doloroso, pero ahora… ahora necesitaba el perdón…

Se miraban… Klaus seguía pidiendo disculpas con sus ojos… sus cuerpos aún en contacto… pero Klaus ya no aguantaba más… necesitaba más de Danny

-. Por Dios Danny… ven aquí – tiró suavemente de su rostro, juntando sus manos alrededor de su cara y atrayéndolo muy lentamente… casi con miedo de que la ilusión se rompiera… Danny supo que Klaus iba a besarlo y se quedo esperando el contacto… sin respirar… sin pensar… acercó su boca a él… era Klaus y quería besarlo… sintió electricidad pasar por su cuerpo al tocar sus labios… todo volvía a su memoria… fue un beso mágico… solo labios contra labios… suave, dulce… un contacto cálido y levemente húmedo… contenía exactamente todos los ingredientes necesarios para hacerlos volar a ambos… transportarlos a los recuerdos y sensaciones… el sabor de Klaus era el mismo de siempre… la dulzura y suavidad de los labios de Danny estaba intacta a pesar de todos los años…  se separaron despacio, agitados… ambos sintiendo miedo de soltarse… de no poder controlarse y dejarse arrastrar por la pasión que veían en los ojos contrarios…

Sonrieron un poco avergonzados por lo que acababan de hacer…  Klaus no retiraba sus manos del rostro de Danny…  el contacto visual era intenso… los ojos celestes de Klaus seguían hablándole

-. Klaus…-  suspiró Danny sin poder contenerse más

Danny sintió el minuto exacto en que su caparazón comenzó a resquebrajarse … pequeñas grietas en la armadura de protección que le había tomado años construir para resguardar su corazón… Klaus era demasiado cercano, estaba alojado en su corazón desde antes… se había instalado en lo profundo de su ser cuando tenía solo 14 años y nunca más había salido de allí… solo se había quedado quieto unos cuantos años…

Esta vez volvieron a besarse pero con todo lo que tenían que entregarse… los labios abiertos de Danny dejaban paso a Klaus para que explorara y reconociera todo… él, como era su costumbre antes, lo besaba sujetándolo fuertemente de la nuca… Klaus le cedió el paso a Danny… se exploraban el uno al otro… suspiraban y se volvían a buscar… había avidez, ansiedad y un toque de locura en aquel contacto…se pusieron de pie para poder besarse y tocarse con mayor propiedad… se sujetaban y se atraían… gemían sus nombres como si estuvieran en la danza del amor…

-. Klaus… oohh… Klausss-

– Danny… mi Danny…-

Se separaron un poco, respirando agitados…

-. No me abandonaste…  no fue que me dejaste…- Danny estaba llorando… reía y lloraba acariciando la hermosa cara de Klaus… tenía un remolino de pensamientos e ideas girando en su cabeza

-. Nunca Danny… nunca…- lo volvía a besar y a retener a su lado… Klaus estaba mareado de emoción… ninguno de los dos se alejaba del otro…

 

Lucas y Emilio, actuando sospechosamente extraños, volvieron a la sala donde todos los clientes seguían divirtiéndose… la música sonaba fuerte y entretenida, había mucha risa y alegría…  un poco más allá David terminaba su copa… Antonio había vuelto a su mesa y miraba atentamente todo el movimiento hacia la oficina de Emilio… David aún seguía de pie mirando hacia el pasillo desde donde emergían Emilio y Lucas… sabía que Danny estaba en la oficina de Emilio con ese tipo que lo había hecho llorar en el escenario… con el que se había abrazado… todo esto resultaba demasiado extraño… esperó un poco más, inquieto y ansioso… pero no se aguantó demasiado rato… habían pasado ya unos 10 a 15 minutos y Danny no salía… tenía que saber de qué se trataba esto, ahora. Decidido, dejó el vaso en la barra y se dirigió a la puerta que conectaba con el pasillo y la oficina de Emilio. Antonio lo vio moverse y se levantó detrás suyo… no se iba a quedar esperando, también quería saber… hablar con Danny.

-. Cielos!! – Lucas se percató del movimiento de ambos… no sabía quién era Klaus ni que significaba en la vida de Danny… pero tenía muy claro que  ambos eran importantes en la vida del otro… había sentido la emoción de ellos un rato atrás y ahora… no!!!… Se levantó de un salto de la mesa donde estaba con Emilio y corrió a detenerlos… no sabía cómo ni porqué pero tenía que proteger a Danny.

Emilio vio a Lucas saltar y entendió en un segundo lo que sucedía. Con más calma pero sin perder un momento, siguió a Lucas.

David estaba a punto de tomar la manilla de la puerta para abrir la oficina de Emilio… Antonio lo seguía un par de pasos atrás…

– David!!!- Lucas gritó muy fuerte… demasiado fuerte… tal vez con la intención de advertir a Danny más que de detener a David, pero fue suficiente para que David detuviera su avance y se girara a mirar a la comitiva que lo seguía… Antonio, Lucas y más atrás, Emilio.

– ¿Qué pasa Lucas?- preguntó algo molesto

– Danny está ocupado ahora- avanzó muy rápido situándose delante de la puerta… impidiéndole el paso.

– ¿Quién es? – preguntó Antonio refiriéndose a quien estaba dentro con Danny

– Trabajo con él… Se conocen de antes… ahora necesitan privacidad– Lucas respondió tranquilo… Emilio había llegado a su lado… se sentía más seguro.

– ¿De dónde lo conoce?, ¿quién diablos es? –  David parecía muy molesto

– Pues… no lo sé, es productor musical y es mi invitado… se llama Klaus-

– Klaus?!!- repitieron ambos a coro… tanto David como Antonio conocían el nombre… sabían quién era… Antonio recordó cuando Danny le contó su vida, tenía una excelente memoria y rápidamente asoció el nombre a los recuerdos… David también sabía quien había sido… el que había desaparecido misteriosamente sin decirle nada… el que le había roto el corazón… y que ahora reaparecía tan misterioso como antes…  Ambos se quedaron de pie mirando la puerta cerrada y Lucas firmemente plantado frente a ella. Los dos sintiendo que debían entrar…

– Creo que será mejor que todos esperemos en la sala- Emilio los estaba invitando educadamente a volver al salón y dejar a Danny y su oficina tranquilos

De mala gana giraron sin decir una palabra. Ninguno de los dos a gusto… algo olía terriblemente mal y lo estaban sintiendo. Cruzaron la puerta hacia el salón y ambos se dirigieron a la barra

– ¿Qué tomas? – preguntó David sin ser amable pero tampoco mal educado

– Whisky – respondió Antonio sin pensarlo

David pidió las bebidas y le entregó la suya a Antonio

– ¿Sabes quién es?- preguntó Antonio sin mirarlo, concentrado en mover los cubos de hielo en su vaso

– Si… ¿tú?- tampoco lo miraba.

– También-

Bebieron en silencio…  ahora compartían algo más que el amor por Danny, compartían el temor de saberlo hablando a solas con ese Klaus de antaño.

 

Klaus había salido de la cárcel unos cuantos meses antes debido a su buena conducta. Los años detrás de las rejas le habían enseñado mucho, aprendió a fuerza de puro dolor, garras y dientes. Físicamente seguía siendo buenmozo a pesar de los años que habían transcurrido y las calamidades que había pasado… se había vuelto más firme y musculoso en la cárcel… aprendió a pelear y tenía un buen cuerpo de hombre, excepto que durante algunas riñas su brazo resultó cada vez más herido hasta que finalmente perdió la movilidad del mismo casi por completo… solo podía hacer movimientos limitados con el, pero su fuerza interna había crecido; atrás quedaron toda la flojera, las comodidades y las inseguridades… muy atrás quedó el irresponsable que había sido… eso lo aprendió muy bien, Sabía que iba a salir pronto de ese infierno y estaba ansioso por empezar de nuevo… buscar a Danny era una de sus prioridades, nunca había dejado de pensar en el… ni un solo día pasó sin que lo recordara y añorara.

Su padre había fallecido en el intertanto, solo tenía a su hermano con quien estaba ahora muy distante y a su madre que lo visitaba regularmente cuando su delicada salud se lo permitía.  En cuanto salió, volvió a la ciudad, a la casa materna. Descansó unos cuantos días, costaba volver acostumbrarse a tanta libertad y falta de horarios, sin amenazas… poder caminar libremente por donde quisiera, sin que nadie le gritara.  Recibió el dinero que su padre le había dejado al morir y comenzó a pensar en su futuro. Al tercer día comenzó a buscar a Danny, pero nunca dio con nada relacionado con su paradero… ni con las personas que habían existido en ese entonces… se desesperaba pero seguía insistiendo… no tenía idea que podía haber pasado con él. Recorrió las calles muchas veces, los lugares donde lo recordaba… pero nada. Pronto, su futuro se volvió urgente… la música seguía siendo su pasión y ya que no podía tocarla decidió invertir su dinero en una pequeña productora musical… toda la energía que le quedaba la invirtió también en esta empresa, se rodeó de un par de buenas personas y de a poco estaba logrando abrirse camino… todo funcionaba casi perfecto… excepto el hueco hondo y doloroso que sentía en su pecho por la falta de Danny… hasta ahora… hasta llegar a encontrarlo en el lugar y el momento menos esperado… Había estado a punto de no venir a la cena… no se sentía demasiado animado, pero Lucas era tan simpático y adorable que no quiso rechazar su invitación…  agradecía enormemente haber venido.

-. Debiste habérmelo dicho Klaus…- Danny no sabía cuánto tiempo llevaban conversando… Klaus le había contado todo y respondió a todas sus preguntas.… se habían vuelto a sentar pero seguían tocándose, tomados de las manos… acariciándose– no te imaginas todo lo que  pasé… siempre creí otra cosa… te habría esperado…-

Un silencio siguió a las últimas palabras de Danny… le habían salido del alma… hubo una pausa durante la cual se miraron fijamente… ¿se daba cuenta de lo que estaba diciendo?… ¿lo habría esperado?… ¿todavía?

– Danny… ¿Qué fue de tu vida?- Klaus quería saber que había pasado con él, quería saberlo todo… especialmente quería saber si había alguien importante en su vida ahora… necesitaba saber esa información.

Ahora fue el turno de Danny de comenzar a contar… le habló de Don Mauro, de la oportunidad que le había dado y como había cambiado su vida…

– Tú me enseñaste a bailar, ¿recuerdas? – le brillaban los ojos a Danny… los gratos recuerdos del pasado lo asaltaban dejándolo sensible

– Me acuerdo de todo, Danny- sellaba sus palabras con más besos sobre la suave piel del chico

Le contó de su querido abuelo, de Felipe… luego Danny  quedó en silencio… luego estaban David y Antonio… recordó que ambos lo estaban esperando… ahora mismo, en el salón… no quería hablar de ellos son Klaus.

– ¿Hay alguien en tu vida, Danny?-

Esperanza… se le salía por la voz…

Le bastó ver la expresión de Danny para comprender… no… no podía haber llegado tarde..esa era una posibilidad que nunca se había planteado… Danny era suyo, siempre había sido suyo

– Danny? – estaba suplicando con su voz…

Danny movió la cabeza… espantando los recuerdos de quienes estaban al otro lado de la puerta…

-¿Lo amas?- preguntó Klaus muy despacio… se negaba a aceptarlo…

Danny se movió inquieto…se puso de pié y se alejó un poco, necesitaba algo de distancia para pensar. No podía… ahora no podía hablar con nadie ni decidir nada… Klaus había vuelto… su mundo estaba de cabeza…

– No sé como explicártelo Klaus…-

Klaus se puso de pié y fue tras él… se quedó muy cerca pero sin tocarlo.

– Con palabras Danny… explícame con palabras, quiero saber-

– No tengo una pareja… pero…-

Klaus soltó el aire que retenía en sus pulmones… Danny no tenía pareja y eso era todo lo que quería saber… no necesitaba nada más que escuchar eso d sus labios… se acercó por detrás… bajó sus manos lentamente por los brazos desnudos de Danny hasta llegar a enredar sus dedos con los suyos… la mano derecha con menos fuerza en los dedos… luego lo besó en el cuello y siguió hasta llegar a la boca… Danny movió su cabeza para dejarle espacio y acomodarse a las caricias… sus dedos estrechaban fuertemente los de Klaus… de pronto no parecía que hubieran pasado años entre ellos.. sino que solamente necesitaban explicarse la ausencia para seguir como siempre

– Danny… vuelve conmigo- sus palabras muy claras en el oído de Danny-

Aun enredados los dedos, Klaus cruzó sus brazos por delante del tórax de Danny, abrazándolo… meciéndolo, volviendo a sentirle el olor y el sabor… tenía en sus brazos a Danny… era un milagro… recordaba al mocoso de 14 años con el que había conocido el amor… Danny tenía 19, él tenía 26… ahora podía ofrecerle un futuro estable… lo que Danny quisiera… les quedaba toda la vida por delante…

Danny se giro para mirarlo con una sonrisa algo complicada…

– Yo… necesito contarte algo Klaus-

 

 

Había pasado bastante más de una hora y ambos estaban muy preocupados… ya habían bebido juntos unas cuantas copas, quizás una más de lo necesario… se habían sentado ambos a la mesa de Antonio… sin dejar de mirar la puerta que comunicaba a la oficina de Emilio… esperando que se abriera en cualquier momento…

– Ese… el Klaus ese… fue el que lo dejó botado– dijo David molesto

– Si… sé quien es… llevan mucho rato dentro-

El chico del bar se acercó a ellos y puso un par de platos con comida en la mesa frente a ellos… lo miraron extrañados.

-Se los envía Don Emilio.- Dijo por explicación.

Más allá Emilio y Lucas también miraban todo lo que sucedía… aun con sus invitados en la mesa. Lucas no pensaban moverse del local hasta saber que estaba pasando…  estaba preocupado por Danny…  pero de una manera diferente… lo había visto sorprendido y…feliz??… Dios!! Quién era ese rubio con el que Danny lloraba?… no parecía un llanto de tristeza sino de mucha alegría… ahora estaba nervioso…  pero tendría que aguantarse sus nervios solitos… por ahora… la oficina estaba ocupada, tenía a sus invitados y además… no quería perderse ningún detalle de cómo Antonio y David habían comenzado a comer juntos y a hablar… y Danny con Klaus aun estaban encerrados en la oficina, después de casi dos horas…

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